Dark Souls y la decadencia

Dark Souls nos plantea un universo de cambios drásticos, estos cambios llevan al mismo sitio: a la decadencia. La explotación de la misma llama que originó el mundo tal y como lo conocemos en sus entregas hace que las eras sufran cambios. La maldición es un elemento clave que acompaña a esta guerra de épocas, ¿pero cómo llegan todas sus entregas a un punto extremo de desolación? Quizás este planteamiento pueda parecer repetitivo, más que parecer, lo es, es algo que FromSoftware no ha parado de utilizar hasta el mismo punto de ser un hecho en todas sus entregas, más que en un elemento bien desarrollado. Pero es algo muy interesante cómo Miyazaki ha utilizado esta repetición para poner un ultimátum en la saga, en este artículo, expondré parte del mundo de Dark Souls a la vez que desarrollo mi opinión sobre la decadencia de la misma saga.

Hay que añadir que en este breve artículo se tratan temas ya dados en Ashes of Ariandel y The Ringed City y que contendrá alusiones a personajes así como a distintas localizaciones siendo un artículo cuyo destinatario son aquellos jugadores que hayan finalizado el título principal así como ambos DLCs.

 

La decadencia de la saga y su planteamiento final

Dark souls 3 es un título de calidad, no hay duda de ello, de hecho os invitamos a leer el análisis de mi compañero. Pero tras esta calidad se encuentra un título enfermo, pues a sus espaldas tiene dos entregas, una de ellas sienta el nacimiento de la misma saga. Esta enfermedad puede parecer algo que no se ve como tal, más bien se siente. Cuando finalicé el título me quedé algo… indiferente, no me malentendáis, pero sentí como si fuera una mera obligación para vender la entrega una vez más. Nada mas lejos de la verdad, Miyazaki ha intentado poner fin a la misma saga, y lo ha conseguido, tal ha sido su propósito, que uno de los NPCs del título nos habla directamente a nosotros, el jugador, hablándonos sobre nuestra ambición de conocer la verdad absoluta, (se trata de Vilhem, caballero leal a Friede, otro personajín del caro DLC “Cenizas de Ariandel”,

¿Pero qué relación tiene todo esto con la enfermedad de la saga? Sencillamente este mismo DLC nos habla de la misma, obviamente con conceptos más abiertos, lo cual es habitual. Ashes of Ariandel nos cuenta la historia de un mundo enfermo, podrido, que debe ser purgado para volver a renacer, uno de los habitantes de la aldea cuervo nos habla de que el ciclo natural es que el mundo arda (La premisa para que el mundo de Ariandel renazca de su podredumbre) y el cual no es algo en lo que se deba interferir para extender semejante podredumbre (habla de nosotros, los fans, los cuales ansiamos mas y mas Dark Souls) todos estos conceptos se desarrollan de manera magistral en Ashes of Ariandel, pero esto va mas allá en The Ringed City.

Pero antes de dar el paso y finalizar con mi opinión de la saga tenemos que entender que nuestro jugador en el mundo de Ariandel es un “salvador”. Frente a la oposición de Friede a ansiar la extensión de este ciclo de podredumbre, nosotros buscamos purgar esta enfermedad, pero no seremos nosotros quienes lo hagan. Aquí entra la pintora, la cual nos indica que quiere crear un mundo nuevo ¿Probablemente una nueva IP? pero para ello necesitará un objeto muy interesante, el cual da nombre a la misma saga, el Alma Oscura del hombre. Si vemos este DLC como el camino de Miyazaki a sentenciar la saga cobra algo más de sentido que la premisa que nos plantea Ariandel. Sea como sea, el mundo está enfermo y la pintora, hace un llamamiento a nosotros como jugador para terminar con la saga, esta premisa es la introducción perfecta para The Ringed City.

 

La decadencia en los pilares visuales y argumentales

Durante Dark Souls 3, la decadencia es un hecho que visualizamos en los entornos, sobre todo en los actos finales del mismo, donde vemos un mundo en las últimas, un mundo visualmente destrozado, un mundo acumulado en un montón de residuos, pero, por encima de todo, remarcado bajo el mismísimo fin del mundo. Esto se realzará en The Ringed City, pero en el final del mismo título podremos ver cómo los reinos anteriores han acabado por convertirse en un cúmulo de deshechos.

Con solo ver el insólito escenario ya nos hacemos a la idea de que el universo flaquea y que está en un punto de no retorno, jamás hemos visto el mundo de Dark Souls en semejante estado y tanto a nivel visual como a nivel argumental se nos plantea un cierre. Lamentablemente este cierre se verá desfigurado con el mismo horno de la llama, el cual seguirá pidiendo el sacrificio de numerosos elegidos para prolongar una era que jamás retornará, pues la llama no arde como antes y se nota que no da más de sí. ¿El culpable? El desgaste de la llama. Además esto sirve nuevamente para asentar un nuevo llamamiento del director, quien nos indica que no solo la llama no da más de sí, sino que la propia saga tampoco lo hace.

 

El fin de la podredumbre

Saltemos a The Ringed City: comenzamos en el propio final de Dark Souls 3, donde el mundo estaba destrozado y descendemos hasta el montón de residuos donde hacemos una bajada a los infiernos, deambulamos por zonas reconocidas de Dark Souls 2, y una vez hayamos descendido, llegaremos a otra reconocida zona de Dark Souls 1. ¿Casualidad? ¿o es realmente algo intencionado? Es como un último recorrido por la saga cargado de nostalgia, melancolía ¿y pinceladas de fanservice? Sea como sea nosotros llegamos como jugadores a la Ciudad Anillada para buscar respuestas, las cuales no encontraremos, lo que sí encontraremos será una batalla final en la que estará en juego la misma Alma Oscura del hombre, un largo camino para… ¿ninguna respuesta?

Una vez obtengamos el pigmento que nos pedía la pintora de Ashes of Ariandel, podremos entregárselo y ella nos dará un breve pero interesante dialogo, preguntándonos si quiere que le pongamos nuestro nombre a su nueva obra, la cual finalizará, creando un mundo frío, oscuro y del agrado de todos. Recalcando lo expuesto en Ashes of Ariandel y The Ringed City, esto simbolizará el sacrificio del Alma Oscura para crear un mundo completamente nuevo, haciendo al jugador partícipe del apoyo de una futura y nueva IP.

 

El salto a una nueva IP

El final es un hecho, lo que quizás pareciera una conclusión nula cobra sentido si lo vemos como el fin de esta IP y no como el fin de las aventuras de nuestro no muerto elegido por el mundo.

El nuevo mundo que la pintora creará será la nueva IP de FromSoftware, los DLCs nos plantean un paso adelante para dejar algo enfermo atrás, Miyazaki, con estos DLCs nos plantea un paso que debemos entender, algo así como la búsqueda de la aceptación de los jugadores a través de los NPCs que nos aluden constantemente a nosotros antes que a nuestro personaje.

Tristemente este nuevo mundo que la pintora quiere crear puede ser un Dark Souls IV, algo que solo crearía una prolongación de la enfermedad de la saga.

Sea como sea, Dark Souls es una saga que nos ha dejado una conclusión muy acertada y esperemos que tenga una aceptación en la comunidad, protagonista base de ambos DLCs.

Bendito seas, Miyazaki.

Escrito por: Nicolás Gonzalo

Aficionado a los videojuegos, manga, y la cultura japonesa, actual aspirante a diseñador gráfico y en busca continua de oportunidades y posibilidades. @HaruNoxFleuret

LegiondeJugadores

Comunidad de jugadores/as. Únete a nosotros para estar al tanto de las últimas novedades y encontrar una nueva visión de los videojuegos.

Nuestro Twitter