Final Fantasy invade Nintendo Switch, pero nos falta algo

No es noticia que la saga Final Fantasy se cuenta entre las más importantes de la historia del videojuego. Ayudó a definir el concepto de JRPG en occidente con el éxito de su séptima entrega y fue una de las precursoras de la estética anime en videojuegos. A día de hoy es, junto con Dragon Quest, una de las franquicias del JRPG vigentes más destacables del mercado, pero al mismo tiempo su fama fuera del fenómeno fan se ha visto diezmada en los últimos años. En Square-Enix lo saben, y el showreel de ayer durante el Direct prueba su intención de mantenerse en el panorama contemporáneo.

Final Fantasy y Nintendo Switch

Final Fantasy VII, IX, X, X-2, XII, XV Pocket, World of Final Fantasy y Final Fantasy Crystal Chronicles formarán parte del catálogo de Nintendo Switch en un calendario de lanzamientos que comenzó tras el Direct y se mantendrá a lo largo de 2019 en fechas no determinadas. Ocho juegos, aunque falte Final Fantasy VIII, que acumulan una cantidad de tiempo de juego, en el cual es mejor no pensar por ahora, cargado de rol oriental en nuestras manos. Una celebración para el fan, una oportunidad para el neófito de la saga, la capacidad de rejuvenecimiento para un mercado joven, una desgracia para el crítico de ports.

Empecemos por eso mismo, los ports. Es cierto que tantos remasters y versiones a corto y medio plazo sin una posible esperanza de un exclusivo o una nueva entrega de las muchas subsagas que esperan en la sombra pueden afectar negativamente. A día de hoy todos los juegos mencionados, salvo Crystal Chronicles son económicamente más accesibles en cualquier otra plataforma, con mención en especial a los treinta euros que cuesta Final Fantasy XV Pocket edition sin la rebaja de lanzamiento. Sobretodo cuando su hermano mayor claramente superior en todo cuesta diez euros menos en su edición básica y diez euros más en su edición infinitamente más completa.

Y, obviamente, cualquier poseedor de un ordenador o PlayStation 4 ha tenido múltiples ocasiones de obtener los Final Fantasy del siglo XX a precio reducido en oferta. Todo eso es cierto. Lo que es todavía más cierto es el incremento de jugadores y consolas de Nintendo Switch. En junio de 2018 se superaron los 20 millones de consolas previstas; de media en Japón se venden cincuenta mil consolas semanales (y lo consideran un descenso). El éxito en occidente de la consola es menor, no mucho pero algo menor, mayormente a causa de una falta de interés del mercado británico en comparación con el europeo o el americano, que apoyan la consola más activamente.

Reavivando la franquicia

Todos estos datos se reducen a un único concepto: público nuevo. Pese a la mecánica de re-ediciones, considerada por algunos como sacacuartos, para Square-Enix Nintendo Switch es la oportunidad perfecta para relanzar su catálogo menos conocido en la actualidad por la gran masa. La consola se ha visto nutrida de éxitos como Octopath Traveler o Xenoblade Chronicles 2, cuya expansión mantiene la atención en el juego un año después. Y desde luego la respuesta, tanto del público nicho como del generalista, ha sido realmente positiva con ellos, al igual que con obras de un estilo más indie como I am setsuna y Lost Sphear, juegos de la compañía  nipona que han funcionado mucho mejor en la híbrida que en el resto de plataformas. Por tanto es el momento idóneo para incluir clásicos del género para el disfrute popular, y de paso, para avivar la franquicia.

Un caso en particular es destacable, Final Fantasy Crystal Chronicles. Al igual que el inminente (y sobresaliente) The World Ends With You, se considera un juego de culto con unas mecánicas alternativas al arquetipo de rol y con un mundo que no debe nada a nadie, desarrollado con personalidad propia. Y, al igual que The World Ends With You se estrenó en una consola de Nintendo de forma exclusiva (Nintendo DS para uno y GameCube para otro) por lo que muchos jugadores y fans de la saga no pudieron acceder a él, perdiendo una de las subsagas más particulares de la franquicia (pese a sus dos entregas menos exitosas en Nintendo DS).

Final Fantasy

Aunque no todo es oro. La celebración de poder volver a jugar a Final Fantasy Crystal Chronicles o jugar a World of Final Fantasy en la consola en la que debería haber salido desde el principio no hace más que resaltar las evidentes carencias como fan de la saga. Porque ver Chocobo Dungeon en una consola donde Crystal Defenders o Crisis Core Final Fantasy VII no tienen lugar es tan doloroso como desconcertante. casi tan desconcertante como la carencia de la saga Final Fantasy Tactics, que casa con Nintendo Switch como anillo al dedo. Y los Final Fantasy del 1 al 6 siguen ahí, y los seis se lanzaron en consolas de Nintendo, con unas perfectísimas ediciones de Final Fantasy III y IV en Nintendo DS. Esperemos que el tiempo acabe solucionando estas incoherencias existenciales para los jugadores de Nintendo Switch.

Futuro de la fábula

Square-Enix está haciendo un buen trabajo con Nintendo. Se introdujo con I am Setsuna y Lost Sphear. Octopath Traveler fue el motivo de compra de la consola para muchos. Su catálogo de cara a final de año y 2019 asegura que el rol no está muerto, solo estaba de parranda. Pero si algo otorga es esperanza. Esperanza de que Nintendo Switch se convierta en un enlace con Japón para traer ciertas entregas y ediciones que tienen mucho más sentido en una consola portátil que en una consola sobremesa en pantalla de 40’’. Esperanza de que Square-Enix se acabe dignando a sacar Blood of Bahamuth en Occidente y Motou Toriyama pueda volver a trabajar en juegos de consola tras su desplazamiento al mercado de móviles por el fracaso de mercado que consideran a Final Fantasy XIII Saga.

 

Finalmente, siempre es necesario recordar la frialdad del mercado. Los videojuegos traen pasión y entretenimiento a los jugadores, pero al final del día es un negocio, un mercado. Hemos de ver este catálogo como una oportunidad de rejugar clásicos o descubrir la saga, aunque todos sepamos que, en parte, Square-Enix hace esto como tanteo de terreno, observando las posibilidades de nuevos lanzamientos alejados de la fritanga y con una mejor relación entre el mercado occidental y el producto oriental, como bien se está demostrando en este 2018 gracias a las acogidas de Monster Hunter, Yakuza, y Octopath Traveler. Y todos sabemos que cualquier justificación para jugar y hablar de Final Fantasy siempre es buena.

Escrito por: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan

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