Deltarune: Toby fox se ha vuelto a pasar internet

Mi historia con Undertale, y consecuentemente con Deltarune, necesita un poco de flashback. Era 2007 y yo era un joven pre-adolescente para el que los videojuegos todavía no significaban nada más que un gasto de mi tiempo libre; mucho antes de considerarlos arte o expresiones de la cultura contemporánea. Cierto día llegó a mi Nintendo DS un juego que mi padre alquiló por error, Contact.

Contact es un juego de Grasshopper Manufacture traido por Atlus y dirigido por un ex trabajador de Square. Eso quiere decir que sin saberlo me había encontrado con las gentes de No more Heroes, Shin Megami Tensei y los Final Fantasy de vieja escuela, casi nada. Un día, pululando por casa de un amigo su hermano mayor, que cumplía con todos los clichés de hermano mayor guay de colega, me preguntó a qué estaba jugando, que le sonaba de algo.

Tras enseñarle el ARPG con estética chibi y calidad gráfica de la vieja escuela me dijo ”Esto me recuerda a Earthbound” y procedió a instalar un emulador de SNES en mi ordenador con una serie de Roms, entre las cuales estaba el susodicho juego. Obviamente mi mente cerebro de 12 años no veía más allá de la estética colorista y una barrera de inglés que el propio Contact poseía.

Pero cuando por fín pude finalizar Earthbound sin necesidad de un diccionario se convirtió en un hit que siempre me ha acompañado. Quizás por eso casi suspendo varios módulos de mi grado superior por estar jugando a Undertale en clase. Quizás por eso pasé los días y semanas siguientes consumiendo el juego de forma insana pese a mi rechazo a jugar en ordenador. Por ese mismo motivo he pasado gran parte de fin de semana consumiendo Deltarune muy fuerte.

Deltarune, fanfic de Undertale

Isekai es un término que, bueno, podéis comprender mucho mejor en este artículo de la revista Canino y que a grandes rasgos se define por transporar personajes a un mundo de fantasía, a grandes rasgos. Y es que Deltarune, además de fanfic de Undertale, con los mismos personajes en una nueva ambientación además de [Spoiler], comienza con los dos protagonistas transportados a un mundo de fantasía donde pasarán a convertirse en los heroes de la luz y deberán restaurar el equilibrio entre luz y oscuridad, porque olla vieja, el sabor no deja.

Deltarune

Y es que Deltarune al igual que Undertale es obra de Toby Fox, creador de videojuegos, compositor musical y maestro de los memes. Que tal y como hizo con Undertale nos presenta una base sencilla y sin complicaciones para ir añadiendo capas con distinto subtexto de asuntos y tramas más maduras y complejas de lo que se puede entender de primeras. Como puede ser las dos perspectivas del abuso escolar, el abandono o las distintas relaciones tóxicas que podemos tener en nuestras vidas. Aunque claro, siempre con un estilo visual que busca diseños cucos y poco amenazantes y una banda sonora pegadiza, agudizando el mensaje de la contraposición entre aspecto y mensaje.

Los guerreros de la luz

Deltarune sigue siendo Earthbound, pero evoluciona tanto su inspiración como sus mecánicas propias. Su aspecto visual ha pasado a un estilo mucho más pulido y con mucho mayor cuidado en las animaciones, cambiando los 8 bits por los 16, dicho sea de paso. Se puede decir lo mismo de los puzzles del escenario, que esta vez afectan a la salud de un equipo. Y, obviamente del sistema de combate, donde se pueden ver los mayores cambios. Ahora su aspecto cambia del visto en Earthbound o los primeros Dragon Quest (y Phantasy Star, y Shin Megami, y los dungeon crawler, etc. etc.) por el de Final Fantasy y otros; la famosa puesta en escena horizontal de heroes contra villanos. Este cambio viene acompañado de roles y sistemas que dan diversidad al juego más allá del ACT de la primera entrega (la opción pacífica, recordemos).

Ahora cada personaje cumplirá un rol, predefinido, de mago, caballero, o bárbaro, que va acorde a su personalidad y permite una mayor libertad en el desarrollo de personajes mediante el gameplay y ampliar la capacidad de escenificación durante los combates argumentales. A su vez el ACT añade al resto de compañeros, mejorando la variedad de posibilidades con los que enfrentar los encuentros, que, en algunos momentos de la historia rozan la perfección entre interacción entre personajes, desarrollo argumental y desarrollo de personaje, una de las principales quejas de la obra original.

A través de la madriguera del conejo

Al final del día Deltarune es Undertale, además de la broma del anagrama, y en el futuro lejano todo guardará alguna clase de relación. Fox ha dejado claro que está trabajando, junto a un equipo esta vez, pero que no esperemos algo inmediato. Grata noticia en los tiempos que corren. Pero por ahora lo que tenemos entre manos son tres horas de un juego con un principio, un intermedio y un final. Un juego que me ha conseguido mantener durante toda su duración delante de la pantalla de mi portátil, algo que ninguno de mi biblioteca de juegos, entre los cuales se encuentran auténticas joyas y que hacen que me odie por no sentarme a jugarlos aún sabiendo que son obras absolutamente sobresaliente, ha conseguido.

Deltarune

Probablemente el problema sea mío, no fuí objetivo con Undertale y ni lo soy ni seré con Deltarune, es cierto que las mejoras en, bueno, todo, se agradecen. Pero lo importante es que es el mismo tono y la misma ambientación que en su momento me hicieron arriesgar varias asignaturas, aunque probablemente el problema sea mío.

Escrito por: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan

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