Assassin’s Creed: diez años haciendo historia

Parece mentira que ya hayan pasado tantos años desde que se nos presentara el animus, pero ya hace una década que la hermandad de asesinos atemporales nos inculcaran su credo por la lucha de la libertad y la justicia contra los templarios a través de los siglos.

Desde entonces no hemos hecho sino visitar cientos de lugares en diferentes épocas históricas que nos han hecho no solo disfrutar de los mejores relatos de traición, venganza, libertad y rebelión, sino aprender muchísimo sobre cada uno de los conflictos en los que Ubisoft ambientaba la aventura, siempre de forma fiel y concisa.

Es por ello que, para celebrar el aniversario de la saga estrella de la compañía francesa, toca a repasar las que hasta ahora son mis ambientaciones históricas favoritas:

Assassin's Creed

Las Cruzadas en Tierra Santa (Assassin’s Creed, 2007)

Es cierto que hay muchísimos juegos ambientados en la Edad Media, pero no había sido nunca uno tan preciso y cuidado en su representación histórica como el que supuso el primer título de la saga y con el que nacería un fenómeno de los videojuegos.

En Assassin’s Creed nos situábamos en la Tierra Santa durante la Guerra de las Cruzadas, concretamente en el año 1191 d.C. donde controlábamos a Altaïr, hijo mestizo entre musulmán y cristiana y con el que presenciaríamos los diversos conflictos que estaban teniendo lugar en Jerusalén, Acre y Damasco, cuya recreación a día de hoy sigue siendo de un nivel de detalle enfermizo, desde cada una de las casas hasta las atalayas y catedrales.

Aparte de la gran representación arquitectónica de la época, también destacaba lo fielmente representada que estaba la situación social y las diferentes culturas religiosas en aquel momento y lugar, con influencias y costumbres tanto cristianas como musulmanas y judías, debido a las reconquistas de las diferentes ciudades por parte de los ejércitos ingleses y franceses, sin olvidar a figuras tan reconocidas de dicho periodo como Ricardo Corazón de León,  Roberto de Sable o Marqués de Montferrat.

Assassin's Creed II

Renacimiento Italiano (Assassin’s Creed II y La Hermandad, 2009 y 2010)

Otra de las que sin duda será una de las favoritas, sino la que más, es la que protagonizó nuestro querido Ezio Auditore da Firenze en la Italia del Renacimiento: situado durante los años 1476 y 1503, a lo largo de la historia del noble florentino convertido en maestre asesino, vivimos no solo una de las más grandes conspiraciones templarias, sino uno de los periodos más creativos, ricos y a la vez más corruptos.

Para empezar vivimos el bienestar de las familias más importantes de Florencia, Venecia y Roma, así como las traiciones políticas que viven entre éstas, entre ellos múltiples asesinatos como el del hermano pequeño de Lorenzo di Medici a manos de los Pazzi, la corrupción de la familia Borgia, destacando a César, Rodrigo y Lucrecia, pero también dejando hueco para otras figuras históricas importantes como Maquiavello, Caterina Sforza y cómo no, el artista y genio Leonardo da Vinci, quien resulta ser, además, nuestro fiel amigo.

El carisma de su protagonista, la increíble y emocionante trama, la belleza y contraste de las diferentes ciudades italianas, así como su gran fidelidad arquitectónica, una banda sonora legendaria con temas tan importantes como Ezio’s Family de Jesper Kidd y una revolución jugable convirtieron con razón al renacimiento no solo en la época preferida por los jugadores, sino en el icono de la franquicia.

Assassin's Creed III

Revolución Americana (Assassin’s Creed III, 2012)

El siguiente gran salto histórico de la franquicia no solo cambiaría de época, sino de continente, puesto que en el relato protagonizado por Connor Kenway, hijo de padre británico y madre nativa, viviríamos los acontecimientos que tuvieron lugar entre 1754 y 1783 en Nueva York y Boston, una guerra civil y revolucionaria que acabaría creando los Estados Unidos de América.

Además de representar un fuerte contraste a nivel artístico y ambiental respecto a sus entregas anteriores que tenían lugar en zonas europeas, mostrando tanto las ciudades más importantes del momento como la bella frontera y hogar de los nativos americanos, también mostraba un progreso a nivel de profundidad y dimensionalidad argumental. En el videojuego no solo nos dedicábamos a vivir los momentos clave de la guerra de la independencia, como el motín del té, la marcha de Paul Revere, la masacre de Boston o la batalla de Bunker Hill o a conocer en persona a Benjamin Franklin, Lafayette o el mismísimo George Washington, sino que nos mostraba con detalle a ambos bandos y los diferentes tonos grises de la guerra; los puntos de vista de los patriotas o lealistas o las cuestionables acciones de los dirigentes al mando, así como la injusticia contra los nativos marcaban uno de los argumentos más profundos, trágicos y complejos de la franquicia, y por eso es un videojuego a tener en cuenta si somos de los que disfrutamos de grandes lecciones de historia.

Assassin's Creed IV: Black Flag

Edad dorada de la piratería (Assassin’s Creed IV Black Flag, 2013)

Nuestra siguiente visita dio un paso atrás en el tiempo, donde surcamos los anchos mares bajo una bandera pirata junto al capitán Edward Kenway – abuelo de Connor.

Nos encontrábamos en el año 1710 en las aguas del Caribe, durante la edad dorada de la piratería en una época en la que los diferentes barcos comerciales atravesaban en Atlántico y, en un intento por mermar las fuerzas navales españolas, el gobierno británico daba permiso a ciertos navíos para atacar y hacerse con su botín, algo que hizo que muchos ciudadanos sedientos de oro, honor y gloria se lanzaran a la aventura, algo que desgraciadamente acabó muy pronto, por lo que muchos fueron los marineros de agua dulce que decidieron hacerse su propio nombre en la historia, desde Benjamin Hornigold, Charles Bane, Anne Bonny y cómo no, al legendario Edward Thatch, al que muchos conocemos comúnmente por Barbanegra.

La belleza visual tanto de las ciudades como la Habana, la libertad de navegación y combates en barco, la exploración de cientos de islas salvajes a lo largo de las islas orientales, así como un relato que plasmaba a la perfección el surgir y el final de la edad de oro de los piratas, hicieron que Black Flag se convirtiera en un título legendario por derecho y uno de los favoritos de los fans.

Assassin's Creed: Unity

Revolución francesa (Assassin’s Creed Unity, 2014)

Era una de las ambientaciones más sonadas y deseadas de la franquicia, y aunque desgraciadamente fue un videojuego marcado por la polémica debido a sus problemas técnicos de lanzamiento, eso no hizo que desmerezcamos todas sus virtudes, que no son pocas precisamente y que van desde la vuelta a las raíces de la franquicia tanto a nivel argumental como jugable o su bellísimo apartado visual, que sigue sorprendiendo a día de hoy.

La historia nos pone en la piel de un joven francés conocido como Arno Dorian en París durante el año 1789, justo en los comienzos de la revolución francesa donde viviríamos momentos históricos clave tan importantes como la toma de la Bastilla, la ejecución de Luis XVI o su reinado del terror y conoceríamos a personajes clave como Robespierre o Napoleón Bonaparte, mientras nos veíamos envueltos y atrapados entre los mundos de los templarios y asesinos donde no todo era lo que parecía y sufriríamos traiciones de ambos bandos, mostrando una profundidad y tragedias similares a las que vivimos con Connor y cambiando totalmente nuestra percepción de cada secta.

Su belleza y el contraste de sus colores e iluminación, la perfecta recreación caótica de la París revolucionaria, los diferentes puntos de vista de los personajes tanto dentro de la conspiración entre asesinos y templarios como entre los conservadores y los revolucionarios, el poder vivir el terror y descontrol de la revolución a cada paso que se daba con cada detalle bien marcado, con una representación no solo fiel a nivel histórico sino también arquitectónico, como la increíble Notre Dame o las catacumbas de París, convierten a Unity en uno de esos imprescindibles si eres un amante tanto de la saga como de las lecciones de historia.

Assassin's Creed: Syndicate

Revolución industrial en el Londres Victoriano (Assassin’s Creed Syndicate, 2015)

Fue la última entrega anual de la saga, pero no por ello descuidada, de hecho es otra de esas ambientaciones por las que todos los fans siempre habían discutido sobre cómo traer a la franquicia.

El siguiente salto genético lo realizamos con Evie y Jacob Frye, dos hermanos gemelos que se encontraban el Londres durante 1868, justo en plena Revolución Industrial. En esta época de paz y estabilidad durante el reinado de la Reina Victoria, aunque no tenemos conflictos externos fuertes como en entregas anteriores, no quiere decir que todo esté bien en la sociedad británica: nos situamos en una situación con muchísimos contrastes, en especial con la riqueza de los altos cargos, el triunfo comercial, la evolución tecnológica y de la aparición de la clase media, pero a su vez esto desencadena circunstancias muy oscuras, tales como la sobreexplotación laboral, el abuso infantil y la formación de bandas callejeras.

El fiel tratamiento de los temas sociales de la época, la espectacular recreación de Londres del siglo XIX con edificios tan emblemáticos como el Big Ben, la torre de Londres o el palacio de Buckimham, personajes importantísimos a los que tendríamos a nuestro lado como Charles Dickens y Darwin, Alexander Graham Bell, Karl Max e incluso pequeños huecos para el joven Arthur Conan Doyle o Jack el Destripador, hace que nuestro paseo por Londres sea una delicia para los historiadores.

Assassin's Creed: Origins

El Antiguo Egipto (Assassin’s Creed Origins, 2017)

Y por fin llegamos no solo al último gran juego de la franquicia —que se ha convertido fácilmente en uno de los mejores videojuegos de 2017—, sino a una de las mejores ambientaciones históricas de la saga, lo que tiene mérito teniendo en cuenta que no son pocas ni pequeñas todas las que acabamos de recorrer y que era, sin duda, la más deseada por los fans.

Con el medjay Bayek, nos encontramos en Egipto durante el año 49 a.C., justo cuando Cleopatra y su hermano Ptolomeo luchaban por el trono. Teniendo acceso no solo a las diferentes ciudades como en otros juegos, aquí podemos explorar todo un país, desde Siwa, el hogar de nuestro héroe, hasta Alejandría, la perfecta y exótica representación del desierto, los oasis, las diferentes ciudades y la vida de los paisajes tanto en animales como en los cambios de clima y de día y noche, las pirámides y esfinges, así como un tratamiento excelente de la situación social y choque de culturas egipcias con las griegas y la invasión romana por parte del ejército de César, convierten fácilmente al origen de los asesinos en una de las mejores, si es que no la mejor, sin discusión.

Un fin de una era digno para una franquicia que nos ha hecho viajar a través de las arenas del tiempo.

Escrito por: Draco

Graduada de Comunicación Audiovisual y estudiante de Máster de Guión y creatividad Audiovisual. Criada con los cuentos de Disney y entrenada con la llave espada y la daga del tiempo, soy amante del cine y de los videojuegos desde nacimiento. Si quereis leer más artículos, podeis visitarme en http://theanimatedgamerinside.blogspot.com.es/

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