Hablando de: Remasters y remakes

Lo miremos como lo miremos la industria del videojuego no deja de ser eso, una industria. Y si, consigue sacar lo mejor de muchas personas y a veces, cuando un juego se aleja del concepto de ‘producto’, surgen cosas increíbles, títulos con alma y corazón propios, con Un mensaje que quieren ofrecer al mundo. Sin embargo seguimos hablando de una industria que, evidentemente, también prima el dinero fácil a un trabajo más elaborado. Si, hablo de los remaster, de los HD, de los re-lanzamientos. Y es que vivimos en una época de constantes remasterizaciones. Hemos visto volver a Skyrim (cuando podría haber sido Oblivion el que lo hiciese), a BioShock y algunos incluso por partida doble, como es el caso de Final Fantasy X.

FFX

Todo esto tiene cierto regusto amargo, al menos en mi paladar. Y veréis, no voy a venir como el principal detractor de los remasters, pues me he tragado las diferentes versiones de todos los Kingdom Hearts y aún recuerdo la excitación de ver Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja en la estantería de alguna tienda cuando era un crío. Y, de nuevo, no os voy a mentir, sentí la misma excitación al ver Rubí Omega y Zafiro Alfa.

¿Que porque monto tanto escándalo entonces? Mirad, pienso que a veces, entre los jugadores, se forma una mentalidad negativa en torno a este sistema. No desmerezco los remasters que nos traen juegos que han envejecido de mala forma o que tienen mecánicas actualmente injugables, ni siquiera aquellos que surgen de la nostalgia y, no os lo voy a negar, soy el primero al que sintió un pinchazo en el pecho al ver la sombra de Crash en los pies de Shawn Layden durante el pasado e3. Pero, obviando la salida de algunos títulos que parecen buscar algo más con sus nuevas versiones, la mayoría de estos re-lanzamientos se me antojan fríos y simples.

Y, de verdad, agradezco lanzamientos como el de Kingdom Hearts HD 1.5 que supuso un arreglo de esas mecánicas tan mal pulidas que presentaba su versión original. Con añadidos como ese arreglo de la cámara, que acercó la jugabilidad a la de Kingdom Hearts II. Además, en este caso se incluía Kingdom Hearts Re:Chain of Memories, inédito en Europa, y las secuencias cinemáticas de Kingdom Hearts 358/2 Days. Esto no quiere decir que un juego tenga que tener algún extra para ser viable, pero pienso que un remaster no tiene valor alguno si el juego original, por un lado u otro, no lo exige.

KHHD

Como contraparte a esto me encuentro las versiones HD del momento. Y si digo versiones HD y no remasterizaciones es porque realmente se limitan a ofrecer el mismo juego con mejores gráficos. Y no es un modelo que me parezca del todo erróneo cuando se utiliza para llevar el juego a las nuevas generaciones. Gravity Rush me parece un buen ejemplo, pues es uno de los grandes juegos que han mantenido viva a PSVita en Occidente y no solo han avivado su llama y le han ofrecido una nueva cara al llevarlo a PlayStation 4, si no que además sirve para calentar motores ante su secuela. Sin embargo observo la resta del panorama y veo a Skyrim, que vale, no contaba con los mejores gráficos del momento, pero ¿realmente era necesario darle un lavado de cara? Y eso sin hablar del precio al que llegó. También me viene a la cabeza Bioshock: The Collection que trae tres grandes juegos de vuelta, pero Infinite ni siquiera ha recibido cambios. Y, vale, sigue siendo una buena excusa por las dos primeras entregas pero me sirve para remarcar lo que considero innecesario, remasterizar cada juego que supone un impacto en nuestro medio al cumplir dos o tres años de vida. Y lo peor de todo esto es que a veces, estos remasters dejan a su original como algo obsoleto cuando éste sigue aún muy vivo.

También están aquellos remaster ‘parche’, como el de Dark Souls II: Scholar of the First Sin Edition, que servía para corregir los diversos fallos que tenia el título y dejarlo como se esperaba que fuese en un primer lugar (y esto lo digo sin tener en cuenta que desde From Software prometieron que no habría versión ‘Next Gen‘). Esto es algo que me recuerda — y este me va a doler — a Monster Hunter, que lanza una versión extendida de sus títulos aproximadamente un año después del primero. Y se que no es políticamente correcto decir esto porque en Occidente esto solo pasó con Monster Hunter Fredoom 2 y desde entonces suele llegarnos solo la última versión del juego pero, obviando eso, ¿tan poco rentable es lanzar el juego completo desde un primer momento?

DarkSoulsII

Dejando de un lado los remasters, toca hablar del otro tema que nos atañe en este artículo, los  remakes. Por si la palabra no os lo dice todo, los remakes se basan en rehacer un juego, algo más complicado que los ejemplos anteriores. Sé que es el ejemplo más fácil (y seguramente más hablado) que se os pueda ocurrir pero tengo que citar a Final Fantasy VII. Aun recuerdo su anuncio y las posteriores declaraciones de Nomura sobre su modo de combate y como la comunidad saltaba contra él. Y quizás soy yo el que va contracorriente, pero no entiendo que sentido tiene un remake exacto al original, ¿no tenemos diversas versiones HD para eso ya? Yo no pude jugar a éste mítico título hasta su salida en PSVita y me parece precioso,con todos sus fallos y errores. Y aquí es donde yo tengo un problema, y es que a veces siento que se piensa en los clásicos como un error y no como el resultado de otra época, como la innovación que se vivió en otro momento. Entiendo que que los personajes poligonales de esta entrega resultan anticuados ahora pero, ¿realmente hace falta pisarlos y olvidarnos de ellos en pos de unos gráficos realistas y estilizados? Yo sentía vértigo jugando a Ocarina of Time y Majora’s Mask en mi Gamecube (si, yo soy uno de esos que no pudo hacerse con una Nintendo 64 hasta sus casi 20 años), por no hablar de Dragon Quest VIII en PlayStation 2. Y si menciono a estos tres es porque dos ya se encuentran en 3DS y el tercero lo estará pronto y bien, se pulen mínimamente sus gráficos y se añaden pequeños detalles pero esto no hacen de los originales su sombra, si no que más bien parecen ser objeto de tributo hacia ellos, una manera de acercar grandes títulos a los nuevos jugadores.

Escribiendo estas últimas palabras consigo mirar más allá y veo algo de futuro. En 2017 llegará The Legend of Zelda: Breath of The Wild, que supone un tremendo tributo a su saga y este año hemos visto títulos como World of Final Fantasy o Dragon Quest Builders, que saben a sus respectivas series, sin tener que tratarse de lo mismo otra vez. Y estos no son los únicos, en 2018 llegará Bloodstained para suceder a Castlevania y en tan solo siete días tendremos con nosotros a The Last Guardian para aquéllos que recuerdan con nostalgia los lanzamientos del Team ICO en PlayStation 2. Quizás, pese a todo, esta octava generación pueda ofrecernos más de lo que un servidor esperaba.

BreathoftheWild

Escrito por: Oscar Martínez

Escribo más que duermo. Jefe de redacción de Legión de Jugadores y orgulloso miembro de este gran equipo. Trabajo día y noche por hacer de esta la mejor comunidad posible, crítica pero sincera y siempre con la actualidad como objetivo. Puedes encontrarme por Twitter bajo el nombre de @ZonaDuscae.