Primeras impresiones – Life Is Strange: Before The Storm

Se dice que segundas partes nunca fueron buenas y hoy día vemos muchas. Por eso, cuando veíamos que anunciaban una precuela de Life Is Strange dudábamos si saltar, echar a llorar o dejar de escuchar. Tan solo unos días después nos ‘sorprendían’ con más imágenes en el E3 que empezaron a convencer un poco más pero, al menos yo, necesitaba tenerlo en mis manos para decirme a mí mismo “estamos ante un verdadero Life Is Strange“.

Lo cierto es que, aunque esto son tan solo unas primeras impresiones, creo que Square Enix (con el desarrollo de Deck Nine Games) ha dado el paso correcto con Life Is Strange: Before The Storm. La prueba era corta y se trataba del código llevado al E3, que tan solo pudo ser visto y no jugado.

 

Se trata de Chloe, no de Max

En esta entrega ya no se controla a Max, la protagonista del primer juego, sino que se está en la piel de su amiga Chloe tres años antes del primer juego, sin que aparezca Max en Arcadia Bay. Esto nos trae al primer punto crítico: Chloe no tiene el poder de retroceder en el tiempo, Max no está y, por tanto, no puede cambiar sus decisiones.

Personalmente, temía que esto hiciera que el juego no tuviera el sabor del original, pero lo cierto es que durante los minutos que tuve que tomar decisiones, no lo eché en falta. Eso sí, te hace estar más seguro de lo que decides.

Además, Chloe no tiene la afición de Max por la fotografía. Entonces ¿cual será, el reto en vez de sacar fotos? Como buena rebelde, Chloe tendrá sus propios hobbies, como las pintadas, por eso no os preocupéis.

No obstante, en el tramo experimentado, vemos indicios de que Chloe no es aun la macarra que conocíamos, sino más bien una en construcción. Esto, muy seguramente, sea lo que a todo fan le vaya a atraer más.

Misma esencia, totalmente independiente

Ahí están muchos de los personajes que tanto peso tenían, con su personalidad apuntando a lo que se vio en Life Is Strange, pero sabiendo que esto ocurrió tres años antes por lo cual hay decisiones importantes de su vida que, aun, no han tomado.

Durante el hands-on pudimos ver a Frank, por supuesto a Chloe y a una Rachel Amber que te dejaba con la boca abierta tanto como a nuestra protagonista.  Evitando spoilers, Frank luce igual que la otra entrega. Sigue siendo un borde traficante de drogas, pero con cierto aire de buena persona, algo difícil de captar en el primer juego.

La estética es prácticamente la misma, sigue dando esa sensación de las aventuras gráficas actuales de que todo es un dibujo. A pesar de eso, se notaba un ligero cambio sobre todo en el modelado de personajes, era sutil y a la vez más realista, aunque sin abandonar esas formas características.

Lo que sí se mantiene intacto es el tipo de decisiones que se han de tomar. La aventura de Max se caracterizaba por un sinfín de decisiones muy duras, en la que ninguna parecía correcta ni errónea y, sin embargo, todas necesarias. Aquellas elecciones tenían consecuencias de mucho peso en el juego y en este caso, el movimiento de algo tan trivial como intentar conseguir una camiseta, puede desembocar en otras tantas elecciones que cambien por completo el juego. En este sentido, sigue siendo totalmente Life Is Strange.

 

El camino corto o el camino largo

Este es un juego en que muchas decisiones importantes pueden ser opcionales. Puede sonar a una contradicción, pero no lo es. Puedes pasar totalmente por alto una decisión que puede afectar a futuras posibilidades en el juego y, aun así, la historia avanza, como lo haría en la vida real.

Igual que en la primera entrega, o incluso más, merece la pena pararse y cotillearlo TODO.  El tramo que pudimos probar podía haberse terminado, muy fácilmente, en unos diez minutos pero, observando e interactuando con todo, podías alargarlo diez o quince minutos más. Ese lapso de tiempo, en un juego que promete durar entre seis y nueve horas y en el que no podemos arrepentirnos de nuestras decisiones, son oro. Seguramente este sea un juego que, si vamos al grano, lo remataremos en dos horas por episodio o incluso menos, quedándonos con ganas de mucho más.

Jugabilidad

Teníamos para elegir ratón y teclado o mando. Empecé con el ratón y el teclado y, aunque la base era la misma y el movimiento de cámara algo mejor, el sistema de interacción ha cambiado. En la historia de Max, con el ratón apuntábamos a aquello con lo que queríamos interactuar, hacíamos clic y arrastrábamos hacia la acción o respuesta que queríamos elegir. Ahora, con Chloe hacemos clic y debemos pulsar una de las teclas que usamos para desplazarnos, esto puede llevar a tomar decisiones equivocadas al principio, aunque probablemente más rápidas cuando estemos acostumbrados.

En el gamepad el mismo control era mucho más sencillo, las decisiones se colocaban en la misma posición que los botones A, B, X e Y (mando tipo Xbox). La cámara se desplazaba algo más a saltos, pero ajustando después la sensibilidad se podrá solucionar.

Conclusiones y qué podemos esperar

El juego promete mucha esencia de Life Is Strange, se ofrece como una oportunidad de introducir a gente no que haya jugado la primera entrega, aunque aquellos que sí la hayamos jugado habrá momentos que nos emocionarán y sorprenderán más, pero eso era inevitable. Se trata de una historia independiente y más realista, lo cual seguramente se agradezca.

La toma de decisiones, al no poder rebobinar, es más seria. Ya no vale aquello que muchos decíamos de “bueno, voy a elegir esto y ver qué pasa y si no me gusta rebobino y lo cambio”, pero las decisiones que tomemos seguirán siendo muy difíciles y con consecuencias muy duras. Así es Life Is Strange.

Hacer una historia independiente con las personalidades de los personajes a medio construir (con respecto a lo que se ve en el anterior juego), parece que es un acierto. Quizás sea pronto, pues la historia de un juego se debe evaluar con muchas horas, no con unos minutos o, a ser posible, cuando esté terminada, pero el punto de partida es muy bueno. Cuando acabábamos la primera historia nuestra duda era saber cómo Chloe se convierte en lo que es, qué le paso a su amiga Rachel Amber y cómo era realmente, cómo se torcieron algunas relaciones o si algo podía haber sido diferente. Parece que todos esos interrogantes desaparecerán, aunque podemos estar convencidos de que aparecerán otros.

Además, gracias al vídeo mostrado a continuación y que podéis ver al final, se observa en una escena, no mostrada antes y a prueba de spoilers, cómo elegiremos la ropa de Chloe, cómo otros personajes aparecen y cómo algunos lugares que conocemos se amplían.

No cabe duda de que el 31 de agosto podremos ver que Life Is Strange: Before The Storm será un juego que mantiene la esencia, cambiará cosas y mucho me temo que nos dejará con ganas de más, tanto después del primer episodio como al terminar el juego entero.

Escrito por: Davidjb95

Soy un estudiante de Periodismo + Protocolo y Organización de Eventos con un gran amor por el mundo de los videojuegos y sobre todo los RPGs y juegos de deportes.