Revolución móvil

Hoy en día, lo que se conoce como Homo Sapiens, goza del lujo de tener entre sus evolucionadas y prensiles manos un artefacto con el que despierta simultáneamente y torrente desenfrenado de emociones. Esto es al menos el primer rato que jugueteamos con el teléfono que acabamos de comprarnos o que nos acaban de regalar, pero con el tiempo resulta que aparece otro y ya andamos pensando en pillar ese, seguro que más de uno ha pensado: “Qué pena haberme comprado este móvil marca X modelo Y3, acaban de sacarme el modelo Y3+ y este tiene un sensor de huella dactilar para desbloquearlo”. Todos lo hemos pensado, y resulta que la realidad es que es el mismo móvil pero con una nueva pijada digna de nuestra especie. Después de un buen vómito de realidad, vayamos a la chicha.

Como podemos concluir, los jugadores somos Homo Sapiens hasta donde la biología puede reconocer, por lo que como poco, un móvil cutre tenemos. ¿Qué hacemos con él? La gente normal lo usa para mirar el “Insta”, para “Tuitear”, para el “Wassap” a ver si me ligo a la titi/tete de mi clase que está “to reshu”, pero nosotros solemos sacarle más partido, ¿cómo?, pues rebuscando en las entrañas de internet a ver qué juegos puedo jugar en él. Desde emuladores de otras consolas ya pasadas, hasta títulos hechos con cariño en cada uno de los códigos.

Estamos todos de acuerdo en que jugar en el móvil a lo que sea es muy cómodo, pues lo llevas a todos lados y son unos aparatos realmente sencillos de aprender a utilizar, pero hasta hace unos años, era impensable para una persona que jugara a videojuegos. “Los videojuegos se juegan en una consola o en un PC, en el móvil solo hay juegos de mierda”, seguro que habéis escuchado esto alguna vez, y después, esos mismos, en su inmensa mayoría están viciados a algún juego de móvil, algo que no es de extrañar, pues los hay realmente buenos y que merecen mucho la pena.

Desde futuros e-Sports, como el ahora famoso Clash Royale; pasando por indies vistos en otras plataformas, como Limbo o Nihilumbra; hasta llegar a los puzzles más simplones y absurdos que hay, como Candy Crush, le pese a quien le pese. “¡Pero Candy Crush lo juegan las señoras y los parguelas, es no es un videojuego!”, puedes estar pensando, pero yo te pregunto: ¿el objetivo de un videojuego no es entretener y divertir al que lo juega? Es cierto que hoy en día nos hemos vuelto más exquisitos con este tema, que si gráficos, que si banda sonora, que si historia…, todo es cierto, pero tenemos que darnos cuenta de que si un juego te invita a jugarlo, cumple su función, y más si se juega por millones de personas.

Las compañías han debido de ver esto, pues como ya sabéis, Nintendo anda moviendo hilos ya para dedicarse a móviles, pero antes de ella, Square Enix remodeló sus Final Fantasy clásicos para adaptarlos a los smartphones. Y como ya hemos dicho antes, muchas empresas indies se dedican única y exclusivamente al mundo del móvil. Puede que la más sonada sea la Supercell que nos ha brindado la oportunidad de jugar a uno de los mejores juegos competitivos que he visto en mucho tiempo, tanto por su sencillez, como por su universo y el mimo puesto en cada uno de los pasos dados en el desarrollo.

Después de todo esto, mi objetivo no es desprestigiar el trabajo de las consolas en cuanto a videojuegos, eso sería absurdo, pero sí me gustaría desmitificar la idea de que en móviles solo hay basura. Os puedo asegurar que si buscáis un rato en vuestros móviles, encontraréis como poco un par de juegos para echarte unos micro-vicios. ¿Cuál es vuestra opinión acerca del tema?, dejádnosla en los comentarios.

Escrito por: Alberto de la Uz

Estudiante en la Universidad Complutense de Madrid. Jugador y nintendero desde los 3 años. Batería y bajista de rock/metal. Profesor particular a nivel de ESO y Bachillerato. @ElJalberto