Tiny Metal trae de vuelta el espíritu de Advance Wars a Nintendo Switch

Uno de los problemas más achacados de la nueva consola de Nintendo es, por el momento, la falta de una consola virtual. Es algo que funcionó estupendamente en 3DS y Wii U. Y es que los clásicos siempre son del gusto de todos. No hay más que ver los clásicos retornos de Crash Bandicoot y Shadow of the Colossus. Sin olvidarnos de la vuelta de la segunda generación de Pokémon y su nostálgica versión física (pese a contener tan solo su descarga digital) en la portátil de la “Gran N”.

Entre estos grandes clásicos marcados por su retorno se encuentran algunas de las sagas de Intelligent Systems. La estrategia, teñida de fantasía, magia y espadas, de Fire Emblem. O el explosivo Advance Wars, que hacia lo propio pero con un toque bélico moderno. Sin embargo, y aunque el primero aún sigue asaltando las consolas de Nintendo con fuerza, el segundo acabó cayendo en el olvido. El mismo apareció en la consola virtual de Wii U durante 2014 pero el carácter portátil de Switch no tiene aún permisibilidad para emularlo.

Tiny Metal es reminiscencia pura de Advance Wars

Pese a la falta del título en la consola híbrida contamos con Tiny Metal, una suerte de sucesor espiritual que nos llega de manos de Area 35. Un servidor ya tuvo la oportunidad de analizar el juego en su versión de PC, además de hablar con sus creadores en una entrevista. Sin embargo, los mismos nos han permitido convertirnos en estrategas en Nintendo Switch, todo un placer reminiscente para los amantes de la estrategia portable.

Las bases de ambos títulos se sostienen por los mismos pilares. Y aunque a Tiny Metal le faltan un par de lecciones para alcanzar a su maestro, la experiencia resulta muy agradable. Aunque resulta más cómodo dar órdenes con nuestro ratón a mano, los controles de la consola se adaptan de forma correcta al juego, por lo que la adaptación del jugador es apenas mínima.  El mismo se mueve con total fluidez tanto en su modo portátil como en sobremesa (donde, por supuesto, gana en prestaciones).

Huelga decir que su modo portátil arrastra cierta connotación nostálgica frente a la portabilidad de Advance Wars en GBA. Ayuda, sobremanera, la decisión de sus creadores al introducir un diseño más oriental, que se acerca al estilo “chibi” japonés. No solo en lo nostálgico sino también en el más puro apartado gráfico, ya que la consola tiene fuelle suficiente para hacerlo funcionar sin problema alguno en su versión portátil.

Escaramuzas y tácticas de guerra

Su sistema de juego bebe de lo clásico para ofrecernos una experiencia amena y fácil de controlar. Las unidades cuentan con un sistema “piedra, papel, tijeras”, por lo que es importante saber en cada momento que clase de unidad utilizar contra otra. Por suerte es tan simple e intuitivo como entender que una unidad equipada con lanzacohetes será efectiva contra los poderosos tanques (bautizados como Metal en el título). Sin embargo, en Tiny Metal lo simple no se enfrenta con la diversidad. Y es que contamos con una gran cantidad de unidades totalmente diferentes, desde soldados rasos hasta cazas aéreos, pasando por francotiradores y radares con los que protegernos de ataques sorpresa.

Tiny Metal

Junto a esto encontramos algunas tácticas de guerra que dan vida a los combates. Por ejemplo, nuestros ingresos dependerán del número de edificaciones con las que contemos, y para hacernos con ellas deberemos enviar a nuestros soldados de a pie para conquistarlas mientras nos encargamos de evitar que el enemigo se haga con ellas.

Por desgracia su capa de estrategia se reduce a estos factores. Si bien es cierto que cuenta con una gran diversidad de unidades y un puñado de edificaciones diferentes, puede acabar resultando algo tedioso. Compensan esta sensación los diferentes escenarios que podemos escoger (59 por el momento) y los distintos modos de dificultad que les acompañan, incluyendo la posibilidad de realizar batallas entre tres equipos diferentes.

Combatiendo con carisma

Tiny Metal no sale bien parado si lo comparamos con Advance Wars. Intenta replicar su fórmula (aunque sin olvidar su estilo propio) pero queda lejos de lo que la entrega supuso en su llegada a los principios de los 2000. Sin embargo, no se puede negar que el juego cuenta con un gran carisma.

Tiny Metal

Su historia resulta algo floja, aunque se ve compensada por su jugabilidad, al generar misiones cohesivas con su narrativa. No faltan encuentros en los que comenzamos con un gran numero de unidades desplegadas, pero faltos de ingresos y bases con las que hacernos. Un factor que juega en contra de su propia filosofía y obliga al jugador a ser cauto y no actuar sin pensarlo antes.

No obstante, y hablando de carisma, la obra gana mucho en cuanto a interpretación. Sus voces, tanto la inglesa como la japonesa, cuentan con un doblaje excelente. Ambas se representan con un toque cómico, incluso dentro de su faceta bélica, que encaja perfectamente con su estilo visual para ofrecer una combinación que adereza cada una de las batallas con absoluta facilidad.

Apunten… ¡Fuego!

Aunque la nostalgia ocupa un importante puesto en nuestro medio, es importante avanzar. Y aún más importante es ver a estudios independientes como Area 35 haciendo lo propio con inspiraciones en el pasado. Tiny Metal no es Advance Wars. Tampoco busca serlo. Pero si gusta de traer aquello que hacía tan grande a su inspiración a una consola llena de oportunidades para pequeñas obras como esta.

Tiny Metal

Con un modo historia de larga duración, un sistema de escaramuzas que se engrosado con cada actualización y un futuro modo online Tiny Metal es una gran opción. Tiene sus defectos, desde luego, y se nota la falta de presupuesto en algunos detalles de sus animaciones o de su argumento. Pero, al fin y al cabo, es un proyecto con alma. Sabe como rendir homenaje sin convertirse en una copia más y sabe como marcar su propio estilo a fuego. Con esto y las actualizaciones venideras, Tiny Metal apunta a convertirse en uno de los grandes juegos de estrategia de Nintendo Switch, con o sin consola virtual.

Escrito por: Oscar Martínez

Escribo más que duermo. Jefe de redacción de Legión de Jugadores y orgulloso miembro de este gran equipo. Trabajo día y noche por hacer de esta la mejor comunidad posible, crítica pero sincera y siempre con la actualidad como objetivo. Puedes encontrarme por Twitter bajo el nombre de @Hekiren_