Cuphead

Por el el Análisis, 5 Más
cerrar [x]

Análisis – Cuphead

La espera ha sido larga, nada más ni nada menos que cuatro años desde su anuncio, pero ya lo tenemos entre nosotros. Damas y caballeros, niños y niñas de todas las edades, les presento al juego que les hará reír y llorar con sus impresionantes pero complicados jefes, que les hará frotarse los ojos de la incredulidad al ver su increíble apartado artístico hecho completamente a mano, que les hará disfrutar con su música una y otra vez mientras intentan de nuevo derrotar a ese último boss, me complace en presentares al único e irrepetible Cuphead.

Cuphead

Con el demonio si se juega

La introducción de Cuphead ya nos deja claro las intenciones de los desarrolladores. Por una parte, no solo captar la esencia de los primeros años de la animación americana con esa introducción a modo de libro que nos recuerda a tantas introducciones de los clásicos de Disney, sino porque está claro que la historia que nos quieren contar no es tan común como aparenta. Comenzamos con nuestros protagonistas, Cuphead y Mugman, llevando una vida tranquila y anodina en la casa de su abuelo. Pero un día, tentados por el lujo y el azar, deciden jugar en el casino del demonio. Todo les iba bien, ganando mesa tras mesa hasta encontrarse con Lucifer en persona.

Este les ofrece una oferta difícil de rechazar, si les ganan a los dados obtendrán todo el dinero del casino, pero si pierden le entregaran sus almas. Como te puedes imaginar, el juego estaba amañado desde el principio y nuestros dos protagonistas caen en las manos del Diablo. Ahora, deberán de actuar como los recaudadores del infierno e ir recogiendo los contratos de almas de los distintos habitantes del lugar.

Cuphead

La trama no es ninguna maravilla y a la larga es bastante predecible, pero cumple perfectamente su función de darnos una excusa para ir a zurrarnos con todos los habitantes de las islas Inkwell.

A partir de aquí, el juego nos deja a nuestras anchas en un mapa en donde podremos seleccionar las misiones sin un orden concreto, aunque para desbloquear las siguientes zonas e islas, tendremos que acabar con el boss que bloquea el camino. Las misiones de Cuphead se dividen en tres tipos, aunque todas siguen los estandares de los Run and Gun clásicos como los primeros Metroid, Contra o la saga Metal Slug.

Tenemos las secciones propiamente dichas como Run ‘N Gun, en las que tendremos que recorrer un escenario mientras esquivamos las trampas y derrotamos a los enemigos que se crucen en nuestro camino; los mausoleos en donde nos enfrentaremos a oleadas de fantasmas a los que únicamente podremos derrotar con el bloqueo; y la guinda del pastel y el motivo por el que el juego se ha ganado un puesto en el ranking de los juegos más difíciles del momento y posiblemente de la historia, sus jefes finales.

Un infierno en 2D

Una colección de los más variopintos personajes surgidos de las peores pesadillas de Walt Disney, Grim Natwick y Ub Iwerks. Cuphead presenta una gran variedad de jefes que van desde un dragón tartamudo hasta una rata con un tanque hecho con una lata pasando por dos hermanos ranas boxeadores y un capitán pirata montado en una ballena. No hay dos iguales y cada uno tiene una mecánica y un acercamiento completamente distinto, por lo que nuestro equipamiento deberá adaptarse al mismo.

Cuphead

Este es un punto que me ha gustado bastante, el acercamiento táctico del juego en el que dependiendo del tipo de reto al que te enfrentes, un tipo de armamento u otro será mucho más útil. Por ejemplo, podremos ir cambiando tanto nuestros dos tipos de disparos como nuestros ataques súper y la pasiva entre una selección que podremos ir desbloqueando tanto en la tienda usando monedas que obtendremos en los Run ‘N Gun, como en los mausoleos en donde desbloquearemos los súper.

Todos los jefes están magníficamente animados, tanto ellos mismos como los entornos que los rodean, y con un lujo de detalles que asusta, aunque este no será el único motivo por el que te den ganas de abandonar la partida. Y es que, por muy diferentes y variopintos que sean, todos tienen en común una cosa, que son difíciles a rabiar. Vas a sudar tinta, especialmente en los niveles más avanzados donde la dificultad se dispara. Además, los jefes presentan varias fases con cambios en su patrón de ataques y movimientos, por lo que tendremos que de nuevo encontrar una estrategia para combatir esta nueva forma.

Y para más diversión, si mueres tienes que volver a empezar desde el principio del nivel, por lo que no te preocupes si a la mitad del juego llevas muerto más de 300 veces ya que la practica hace al maestro. Y es que no se hace cansado este tipo de repetición, ya sea por el reto, por la sensación de que podrías haberlo hecho mejor o por la increíble banda sonora y los efectos visuales que te dejan pegados al asiento, el juego te pica para seguir continuando.

Cuphead

Mecánicamente hablando, estamos ante una master class en desarrollo de niveles. Uno de los problemas que surge con juegos de este estilo es que la dificultad radica en la presencia de trampas ocultas que te tienes que comer por narices, lo cual a la larga resulta frustrante y arruina por completo la experiencia. Pero Cuphead corrige estos errores, en lugar de eso, presenta un desafío para tus reflejos y tu memoria en el que el jefe te presenta su mecánica de ataque para luego lanzártela de forma más rápida y agresiva. Además, los niveles y los jefes presentan una duración corta, por lo que morir no resulta tan doloroso.

También tienes la opción de jugarlo con un amigo en cooperativo, disminuyendo la dificultad (aunque no mucho) y permitiéndote además que una vez mueras, este otro te pueda revivir. La lastima es que no se incluye un modo on-line.

Aun así, el juego presenta varios errores en su fórmula, pero nada que no se pueda arreglar con un parche. Los súper te dejan en una posición bastante precaria siendo que, para lanzarlos, el personaje se queda inmóvil durante unos pocos, pero valiosos segundos en los que, tras terminarlo, podemos estar en el punto de mira de alguna habilidad enemiga. El botón de contragolpe ligado al salto es, en mi opinión, impreciso, especialmente en momentos en los que realizar un parry es asunto de vida o muerte, teniendo que primero saltar y luego volver a pulsar para realizar el parry.

También está el tema de las pasivas, al solo poder seleccionar una y siendo una de ellas la posibilidad de tener más vidas, por lo que en la mayoría de los casos y especialmente siendo un novato, elegiremos esta olvidándonos de las otras. El juego no esta traducido al español, aunque la narración es muy simple y el tutorial nos enseña de manera simple las mecánicas del juego, por lo que no resultara muy problemático.

Animación clásica

Cuphead es un magnífico Run ‘N Gun, pero la principal razón de su éxito radica en su estilo de animación y en su música que nos transportan a los años 20 y 3o. La inspiración de Cuphead surgió de unos dibujos animados japoneses de 1936 en donde un hombre taza gigante raptaba a las personas para luego transformarse en un tanque (toda una inspiración).

A raíz de ello, Chad y Jared Moldenhauer, los creadores de Cuphead en StudioMDHR, decidieron adaptar este mismo estilo de animación que popularizaron los estudios Disney y Fleischer Studios con obras como Betty Boop, Popeye el Marino y la primera aparición del famoso ratón Mickey Mouse en Steamboat WillieEs un estilo de animación que tiene como su característica más peculiar que todos los movimientos de los personajes se realizan como si estuvieran bailando.

Cuphead

Cuphead es sin duda un juego único, no hay ningún otro como él en el mercado. El trabajo en StudioMDHR con este juego es digno de elogiar, calcando a la perfección el estilo de la época y convirtiéndolo en una auténtica maravilla visual que hay que ver para creer, siendo especialmente destacable la atención a los pequeños detalles como la adicción del efecto de las lineas de desgaste propias de las cintas antiguas.

Aparte, se siente totalmente fluido, sin ningún bajón en los FPS, algo de envidiar en esta generación. En cuanto al tema técnico, sí que presenta unos cuantos bugs y salidas al escritorio sin explicación. Uno de ellos te permite acabar con el ultimo mini boss antes de King Dice (Monkey Crane) solamente llevándolo a un extremo de la pantalla.

Igual de importante que el apartado visual para conseguir la lograda ambientación en el cine de animación de los años 20 y 30, es el apartado sonoro, donde de nuevo el juego roza la perfección. Tanto los efectos de sonido como la banda sonora completan el bello cuadro que es Cuphead, convirtiéndolo en una obra de la que el propio Walt Disney se sentiría orgulloso. La banda sonora es una colección de lo mejor del Jazz clásico, con un estilo Big Bang sumamente cálido que complemente perfectamente a la acción de la obra.

Cuphead

No puedo comentar mucho más del juego, aparte de que se ha quedado completamente conmigo. La combinación entre su increíble estilo visual, su banda sonora y su jugabilidad desafiante pero nunca injusta han convertido a este juego en uno de mis preferidos de este año. Así que ya sabes, si tienes una Xbox One o un PC ve tan rápido como Speedy Gonzales a comprar esta maravilla artística y sonora. Y aquí me despido, eso es todo amigos.

Lo bueno

  • Jugabilidad tan adictiva como desafiante
  • Apartado artístico y sonoro que calcan a la perfección el estilo de animación de los años 20 y 30
  • Los jefes finales, todos ellos muy desafiantes y con una calidad pocas veces vista

Lo malo

  • Algún que otro bug
  • No existe un modo de juego on-line
  • Los textos no están traducidos al español
9.5

Escrito por: King_Yoa

Jugador de Pc desde el origen de los tiempos y amante de la cultura nipona, especialmente del anime y el manga. Mis sagas favoritas son Dark Souls, Starcraft y Mass Effect.

LegiondeJugadores

Comunidad de jugadores/as. Únete a nosotros para estar al tanto de las últimas novedades y encontrar una nueva visión de los videojuegos.

Nuestro Twitter