Hidden Dragon: Legend

Por el el Análisis, 6 Más
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Durante los últimos años, el género de los hack and slash en dos dimensiones, que dominó los mercados en la época de las primeras consolas con títulos como Metroid o Castlevania, está viviendo una segunda edad de oro. Auspiciados por este boom, múltiples desarrolladoras indies han lanzado al mercado una enorme variedad de estos juegos, dándonos algunas auténticas joyas que han conseguido colarse entre los más vendidos de plataformas tan importantes como es Steam.

Pero no es oro todo lo que reluce, aunque entre estos títulos hay algún que otro diamante en bruto. Y por desgracia, este no es el caso de Hidden Dragon: Legend. Un juego de acción y plataformas en 2.5 dimensiones ambientado en la china imperial que trata de replicar el éxito de estos juegos, sin llegar a entender lo que los hizo grandes.

En un lugar de China de cuyo nombre no quiero acordarme …

Comenzamos con la historia, y comenzamos mal. La historia de Hidden Dragon: Legend nos sitúa en la antigua china, en los tiempos de la dinastía Tang, alrededor del año 737 de nuestra era. En Tíbet, se descubre una extraña piedra con un poder increíble. Maravillado por los poderes de la piedra, el emperador Wu crea la organización Trigam, cuya única finalidad es extraer los poderes de la piedra y así crear el ansiado elixir de la inmortalidad. Pero como te puedes imaginar, todo se fue al garete.

Hidden Dragon: Legend

El emperador murió antes de que se perfeccionara la formula, el experimento fue un fracaso y creo una legión de monstruos. Como resultado, la investigación fue cancelada y la organización clausurada. Pero misteriosamente, Trigam ha vuelto y ha empezado a secuestrar gente entre varios templos de la zona.

Y aquí es donde comienza tu historia. Eres un espadachín maestro que se despierta en una de las bases de Trigam. Desorientado y con extraños poderes, deberás de hacer frente a la poderosa organización y terminar con sus planes.

Como puedes ver, la historia es un cliché tras otro. No solo es predecible hasta el final, sino que está cargada de momentos tipo: “te acabo de conocer, pero ya me importas lo suficiente como para vengar tu muerte” o “somos enemigos y tras un rato somos aliados”.

A parte, está contada a través de cinemáticas, las cuales presentan unos gráficos tan antiguos como la propia historia. Y no son pocas, buena parte de la historia la vas a pasar entre cinemáticas, cosa que se podrían haber ahorrado.

Hidden Dragon: Legend

Sus personajes son exactamente iguales, estereotipos andantes: el héroe forzado que venga hasta al perro, la asesina sexy que luego se vuelve buena o el villano cuya única intención es destruirlo todo porque hace unos años alguien le miro mal.

“Be water, my friend” 

Pero bueno, no todo el juego es malo, aún queda el gameplay. El juego se presenta con una vista en 2 dimensiones con scroll horizontal. Aunque en algunas ocasiones la cámara jugara con el punto de vista para dar una impresión de 3 dimensiones al girar en una esquina, pasar una puerta o en los Quick Time Events (QTE). Aunque eso sí, lo hará torpemente confundiendo más que impresionando.

Hidden Dragon: Legend

Y para los QTE se nota la inspiración en Ryse: Son of Rome, y esto no es un halago. Da igual que falles, la escena seguirá tal cual como si fuera una cinemática. Y mi pregunta es ¿si esto es así, por qué no dejarlo como una cinemática, o mejor aún, volverlo una sección jugable? Porque, aunque no lo parezca, el juego es divertido.

El juego presenta un sistema de combos clásico, pero efectivo. Tienes un ataque rápido, un ataque fuerte y un esquive. Al ir avanzando la aventura, iras desbloqueando combos que se ejecutaran al combinar los botones de ataque rápido con los de ataque fuerte, con un resultado devastador y espectacular a partes iguales. También puedes lanzar a tus enemigos por los aires y ejecutar combos aéreos.

Hidden Dragon: Legend

Contra enemigos numerosos, este sistema te hace sentir un dios de la guerra renacido, al ejecutar combo tras combo sin parar y llenando el contador de golpes hasta 100. Pero esto es hasta que aparecen los enemigos de élite. Estos enemigos no solo tienen más vida que los demás, sino que tus ataques, por lo general, ni les inmutan. Bueno, pero aun puedes esquivar al enemigo. El problema es que no te servirá de mucho ya que muchos de los ataques de estos guerreros tienen más alcance que tu esquive.

Si consigues esquivar en el momento exacto, podrás ejecutar un movimiento de contraataque que además de ser una pasada a nivel visual, hace bastante daño. Pero voy a incidir en el “si consigues”, ya que el tiempo de reacción para los ataques enemigos es tan pequeño como un grano de arroz. En la mayoría de las ocasiones, ni con los reflejos de un gato vas a esquivar un ataque y te va a tocar comerte el combo entero.

Así que al final, el combate se convierte en el algo pesado y lento cuando a la masa de enemigos le añades uno o varios soldados de élite. Nunca consigues sentirte poderoso, ni aun cuando desbloqueas los limitados ataques especiales o desbloqueas nuevas armas y herramientas como el gancho o las dagas.

Hidden Dragon: Legend

Y esto también se aplica a los escasos boses, a los que vas a vencer más con paciencia (y un buen cargamento de pociones) que con habilidad.

El Arte da Guerra

Pero no todo es combate. Entre escena y escena de lucha al estilo del “mono borracho”, hay alguna que otra parte de plataformeo. Aunque no te esperes una gran maravilla. El control es bastante impreciso, al punto de que vas a perder alguna que otra vida de forma estúpida al saltar entre dos plataformas. Y la cámara no ayuda, haciendo que en alguna ocasión que pasamos de dimensión, las plataformas no funcionen, cayéndote al vació.

Hidden Dragon: Legend

A nivel gráfico, el juego no se corta un pelo en mostrarnos sus constantemente sus fallos. Los gráficos, tanto del juego como de las cinemáticas, son de los inicios de la PlayStation 3 o incluso más atrás y las animaciones son tan ortopédicas como cabría esperar. Los escenarios del juego captan lo mejor de la antigua China, pero esto se estropea con la forma chapucera en la que han querido dar la sensación de profundidad.

En vez de alejar el fondo para dar una sensación de profundidad, pero limitando la zona en la que se mueve el personaje, directamente rompen este esquema construyendo carreteras o ubicando entornos en los que parece que podría haber otro camino. Esto habría sido interesante si se hubiera sabido utilizar las 2,5 dimensiones. Pero no es así.

Y, por último, a nivel sonoro el juego cumple. Presenta una banda sonora algo escueta, pero cargada de canciones tradicionales asiáticas que complementan perfectamente a la experiencia y te introducen en el rico mundo de la China imperial.

Hidden Dragon: Legend

La leyenda termina

En conclusión, Hidden Dragon: Legend tenía potencial. La antigua China es un escenario apasionante para ambientar una aventura de este estilo. Pero en cada uno de los apartados o el titulo no destaca con respecto a sus competidores, o directamente lo hace mal. La historia desaprovecha todo el rico escenario y la mitología del antiguo oriente en pos de ofrecer una historia cliché y predecible. El plataformeo da pena por su imprecisión y las escenas de QTE se las podían haber ahorrado.

El combate puede ser divertido inicialmente y está cargado de elementos para personalizar, pero a medida que avanza la aventura va flojeando y haciéndose anodino. Y los boses son más de lo mismo, repetitivos e incluso molestos. Por el momento, no recomiendo su compra. Si acaso, en una rebaja.

Lo bueno

  • Combates inicialmente buenos y bastante freneticos ...
  • Múltiples opciones de personalización

Lo malo

  • Pero se vuelve caótico y frustrante en niveles mas altos
  • Repetitivo hasta decir basta
  • Plataformas desastrosas
  • Una historia bastante olvidable
  • Apartado gráfico y artístico que da pena
5,5

Escrito por: King_Yoa

Graduado en Nutrición Humana y Dietética. Nutricionista de día y redactor de noche en esta fantástica pagina. Jugador de Pc desde que tengo memoria y obsesionado con los juegos de estrategia, acción/aventura y los RPG. También soy un aficionado a la lectura y un enamorado de la animación, ya sea oriental o occidental.