Kirby Battle Royale

Por el el Análisis, 3 Más
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La bola rosa más querida de la historia del videojuego ha cumplido este año nada más ni menos que 25 años. Como ya anunció Nintendo, lo ha celebrado con el lanzamiento de tres títulos, siendo Kirby Battle Royale el último de todos y, sin ninguna duda, el mayor de los tributos que la saga ha recibido.

La tarta de la victoria

Su argumento mantiene la esencia de la franquicia con una introducción tan inocente como conmemorativa. En ella vemos como Kirby sale despedido tras leer una nota en la que le cita a participar en el Grand Prix Dedede y no es para menos, pues el premio para el vencedor es una gran tarta. Su forma de ponernos en situación es simple pero contundente e, insisto, tiene esa magia tan característica que ha acompañado siempre a la saga.

La primera toma de contacto con el juego se realiza en un modo clásico, avanzando en dirección al castillo donde se realiza el torneo en forma de scroll horizontal. Para que nos sintamos cómodos con su jugabilidad se nos imponen pequeños retos — mientras nos enseñan los controles básicos — como superar algunas zonas gracias a las habilidades de vuelo de Kirby o participar en sus primeros minijuegos.El encontronazo con el falso Rey de Dream Land supondrá el pistoletazo de salida para el juego. Y es que nuestro malvado archienemigo se ha hecho con nuevas formas de hacernos la vida imposible y para declararnos como vencedores del torneo deberemos acabar con nosotros mismos. Gracias a su ‘impresora de Kirbys’ Dedede será capaz de crear cuantas copias de este quiera para que nuestro avance hasta la victoria sea, cuanto menos, laborioso.

La arena no lo es todo

Kirby Battle Royale siente mucho por su saga y lo demuestra con cada uno de sus detalles, que presentan un notable mimo y cuidado por parte de sus desarrolladores. Con todo, da la impresión de que el título bebe de otras dos franquicias de la Gran N; Mario Party por un lado y Pokken Tournament por otro. Y es que su modo historia se limita a alcanzar el primer puesto en el mencionado Grand Prix, pero para ello deberemos pasar por cinco ligas diferentes, superando en cada una de ellas una serie de minijuegos liderados por los esbirros de nuestro rival.

Con este aire a Mario PartyKirby Battle Royale se aleja del género lucha por definición y extiende sus horizontes a algo más. Como decía, cada liga cuenta con una serie de minijuegos que superar para obtener puntos y clasificarnos para los próximos desafíos. Estos resultan refrescantes y, aunque todos se basan de un modo u otro en combatir, siempre se componen de otros elementos adicionales que los identifican. Así pues nos encontramos con una larga serie de retos que nos llevarán desde recoger monedas hasta una suerte de ‘Captura la Bandera’, eso sí, todos sus juegos contarán una vuelta de rosca para que, por muy conocidos que nos puedan resultar, no los sintamos como algo repetitivo. Con todo, su evolución a lo largo del juego no es lo suficientemente atractiva como para que no lo sintamos como algo un tanto limitado.

Aquellos que vengan de títulos como Kirby: Fighters Deluxe y sientan la necesidad de combatir con todo lo que tienen encontrarán también su hueco en el título, con opciones como la clásica arena, donde deberemos vencer a todos los enemigos al puro estilo Super Smash Bros u otros que nos enfrentarán contra enemigos gigantes o con ayudas externas.

Un solo Kirby nunca es suficiente

La idea principal de Kirby Battle Royale, esta en la que contamos con toda un aluvión de Kirby, se extiende a lo largo de todo el juego. Lo notaremos principalmente en sus retos, donde deberemos combatir contra todo tipo de clones del mismo. Pero también lo haremos en su parrilla de luchadores, donde podremos desbloquear 13 tipos de personajes (o habilidades del mismo en su defecto) diferentes — todo un ejemplo de su evolución a lo largo de los años.

Sin embargo, donde realmente despunta su variedad es en el modo multijugador. Aunque el juego dispone de un modo historia, que pese a ser algo escaso, cumple con su función, parece centrarse en las batallas para varios jugadores. Para ello contamos con la posibilidad de enfrentarnos en línea — con su propio sistema de rangos y búsqueda de jugadores según los mismos — o hacerlo con nuestros amigos si disponen del juego o a través del modo descarga, aunque presentará algunas limitaciones para la persona que lo utilice.

Pero la variedad no solo se limitará a estas opciones. El realizar partidas de todo tipo, ya sea en su historia, modo libre o cualquier modo multijugador, nos premiará con medallas virtuales que podremos canjear por una serie de premios diferentes entre los que se cuentan todo tipo de coleccionables, nuevas habilidades, las pistas de audio del título y algunos secretos que deberéis descubrir por vuestra propia cuenta.

Los 25 años le sientan mejor que nunca

Tras su nacimiento en Kirby’s Dream Land, allá por el año 1992, Kirby ha vivido una multitud de cambios a nivel técnico. Y aunque es una de las franquicias que mejor han sabido adaptar el 3D estereoscópico en la portátil de Nintendo ha decidido volver a un estilo más clásico, basado en las dos dimensiones, para realizar este tributo. No es una mala decisión per se y se siente completamente acorde con el juego, utilizando un estilo cel shading junto a un uso de escenarios simples pero que, pese a ello, resultan vívidos y funcionales. De nuevo, destacan los detalles, fruto del cariño que se ha puesto en su desarrollo.

En lo sonoro Kirby Battle Royale sigue la línea general de su franquicia. Hace uso de melodías muy pegadizas y potentes que te meten de lleno en la batalla y que, sumado a sus coloridos gráficos se las apañan sobradamente para animar el título.

Kirby Battle Royale no es una mala apuesta como tributo pero se queda corto como juego en si mismo. Su historia resulta simple, nada lejos de los que nos tiene acostumbrados la franquicia, pero se toma el permiso para contentar a los fans con algunas apariciones y una trama distinta. En lo jugable cuenta con variedad de minijuegos, que presentan diferentes variaciones dentro de los mismos a su vez, pero se siente algo limitado en el espacio de un solo jugador y puede resultar algo aburrido. Especialmente en su breve campaña que aunque se puede repetir de forma libre resulta algo vacía y falta de opciones. Por otro lado se convierte en un gran título para el modo multijugador, ya sea en su función online o local. Por lo general, se convierte en una gran apuesta para todos aquellos que sigan los pasos del característico personaje o que quieren disfrutar de un título divertido y simple.

Lo bueno

  • Sus desafíos son entretenidos y freneticos
  • A nivel técnico supone todo un tributo para la saga
  • Es una gran apuesta para jugar en compañía

Lo malo

  • Poca variedad de pruebas
  • La parrilla de habilidades se queda algo corta
  • Su modo historia peca de breve
7,0

Escrito por: Oscar Martínez

Escribo más que duermo. Jefe de redacción de Legión de Jugadores y orgulloso miembro de este gran equipo. Trabajo día y noche por hacer de esta la mejor comunidad posible, crítica pero sincera y siempre con la actualidad como objetivo. Puedes encontrarme por Twitter bajo el nombre de @ZonaDuscae.

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