Shadow of the Colossus

Por el el Análisis, 4 Más
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“A veces es evidente llamar a algo arte”. Con esta declaración de intenciones, PlayStation España abre su último vídeo donde renace una de las mayores preguntas relacionadas con la industria. ¿Son los videojuegos arte? Todo depende, por supuesto, de la percepción de cada uno. Tuve el inmenso placer gracias a esta página de disfrutar de Okami HD. Este título me abrió aún más los ojos. La obra de Capcom es, sin ninguna duda, arte. Este remake del trabajo de Fumito Ueda, Shadow of the Colossus, quizás consigue algo a la altura de muy pocos videojuegos.

En ese Olimpo del que ya hablaba en mi análisis de Okami HD, ese al que intentaré referenciar cada vez que pueda, esta lucha contra los colosos copa una posición especial. The Legend of Zelda: Breath of the WildJourney, el ya mentado Okami, este Shadow of the Colossus y demás títulos de los que podría hablar toda una tarde, te miran directamente a los ojos afirmando un hecho muy simple: el arte, en todas sus formas, es interactivo. ¿Como podría alguien admirar este título y no afirmar sin titubear que lo que está contemplado es único? Intentando responder esta pregunta, desglosaré en este análisis sin spoilers Shadow of the Colossus, el último remake que ha aterrizado en PlayStation 4.

Fumito Ueda, ¿cómo lo haces?

Esta (aparente) sencilla pregunta posee una respuesta muy compleja. Este ilustre japonés no entiende la industria como nosotros. Parte fundamental de Team ICO, comandaba un cúmulo de personas en su mayoría ajenas al mundillo. Y ello se refleja en sus obras. A contracorriente de aquellos productos con éxitos de venta, Team ICO perseguía otro objetivo. Y ese es dar con el punto en que videojuego y arte caminan de la mano. ¿Imposible? Puede, pero no improbable. El tiempo terminó dándoles la razón.

Shadow of the Colossus

Ico (2001) supuso el primer intento de esta compañía. Un producto complejo que el tiempo se ha encargado de colocar en su sitio. Tras este, Shadow of the Colossus (2006) haría las delicias de los usuarios de PlayStation 2. Diez años después, The Last Guardian (2016) cerraba, por el momento, la trilogía del Team ICO. Su segunda obra es la que hoy nos reúne aquí. Bluepoint Games se encargó de un remake que poco a poco fuimos descubriendo que necesitábamos. Shadow of the Colossus es una obra mayúscula que exprimió al máximo PlayStation 2. Y, años después, regresa con todo el músculo y potencia que puede propiciarle PlayStation 4.

Shadow of the Colossus es una obra mayúscula.”

Más colosos que nunca

Un espectacular asombro. Estas tres palabras resumen la primera impresión que tuve al comenzar a disfrutar del título. A mis ojos es, simple y llanamente, impresionante. Dista mucho, y para bien, de aquella versión ahora primigenia de PlayStation 2. La niebla reinaba en un paraje donde ahora todo es claro hasta dónde alcanza la vista. Este fenómeno atmosférico, utilizado para suplir carencias de la antigua consola de Sony, es apenas perceptible en este remake. Y quizás, solo víctima de la nostalgia, esta característica puede llegar a echarse de menos. Un sentimiento de añoranza que se olvida durante la primera media hora de juego.

Y es que si de algo está servido este remake es de espectacularidad. Por todos los costados. Cada coloso supone un reto aún más complejo que el anterior. Servidor, huelga decirlo, ha necesitado en ocasiones de una guía. Nunca plantarse frente a gigantescos seres de más de diez metros fue tan difícil. Y sí, soy consciente de la frase que acabo de escribir. Shadow of the Colossus suponía un reto mayúsculo en PlayStation 2, pero esta nueva versión eleva a otra dimensión ese concepto de “escala y búsqueda” que poseía (y posee) el título. Porque si algo abunda en esta obra de Fumito Ueda son búsquedas.

“Nunca plantarse frente a gigantescos seres de más de diez metros fue tan difícil.”

En búsqueda de la excelencia

Poco que añadir al título de estos párrafos. Shadow of the Colossus es búsqueda. Constantemente te enfrentas a retos cuyo mayor aliciente es encontrar. Primero, el coloso, y tras este debes hallar sus puntos débiles. A continuación, la manera en la que accederás a estos. En total, 16 enemigos gigantescos se dan cabida en este ya clásico contemporáneo. Uno a uno, deberás acabar con estos seres majestuosos para conseguir un fin que se narra en los primeros diez minutos del título. Podría decirlo sin problema, pero en este caso concreto es un placer que deben degustar aquellos que se aventuren a jugarlo.

Shadow of the Colossus

Pocas pegas son las que tengo en esta ocasión. Agro, el caballo de nuestro protagonista, vuelve. Y con él esos tediosos controles que en ocasiones ralentizan la experiencia. Si bien es un mal minúsculo, no dejó de resultarme pesado el manejo sobre el equino. Del resto, y sin que sirva de precedente, pocas quejas al respecto tengo sobre este maravilloso título. Seré sincero, después de diez minutos rebanándome los sesos no consigo dar con otra pega. Y quizás esto sea lo hermoso de este juego: está lleno de virtudes.

“Y quizás esto sea lo hermoso de este juego: está lleno de virtudes.”

¿Qué es la vida?

“Una ilusión, una sombra, una ficción”, decía Calderón de la Barca. “Y el mayor bien es pequeño”, añadió. “Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son“, concluyó. Shadow of the Colossus es arte, en todos los significados y sentidos de la palabra. Es una aventura que te lleva de la mano mientras disfrutas cada segundo. Mecánicas perfectas, un sistema de juego pulido al milímetro y unos espectaculares combates hacen las delicias de todo aquel que se atreve a enfrentarse a los colosos. Hay un antes y un después tras Fumito Ueda y su obra. Compleja a la par que sencilla.

Shadow of the Colossus

Este genio japonés nos ha permitido interactuar de manera directa con el arte, ser parte del mismo. Y yo, en agradecimiento, solo puedo catalogar a este juego con la puntuación perfecta. Porque si Shadow of the Colossus nos enseña una cosa es a valorar el conjunto de la obra. Y esta, con escasos fallos, roza la perfección en todos los sentidos. Gracias a todos aquellos que formaron parte de la creación de este título, es uno de los motivos por el que nuestro hobby y pasión comienza a ser considerado arte.

Lo bueno

  • La belleza de los combates
  • El paisaje y entorno
  • La banda sonora
  • El transcurso y desenlace de la historia
  • Los colosos
  • Todo, en tintes generales

Lo malo

  • El control con Agro
10

Escrito por: Abelardo González Hernández

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.

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