Dillon’s Dead-Heat Breakers

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Análisis – Dillon’s Dead-Heat Breakers

Un armadillo con aspecto de tipo duro, ciudades a las que defender, y carreras vertiginosas. El relámpago bermejo Dillon se quedó con ganas de dar más caña en una nueva aventura, motivo por el cual se deja las garras en Dillon’s Dead-Heat Breakers. Pero esta vez no lo hará sólo, ya que los amiimales entran en escena para echar una pata. ¿Será esto suficiente para que este héroe triunfe? ¿O lo llevará rodando cuesta abajo hacia el abismo?

Simple, pero efectivo

Dillon’s Dead-Heat Breakers es uno de esos títulos en los que la jugabilidad prima por encima de todo. Es por ello por lo que nos encontramos con una historia muy simple que sólo nos sirve para dar paso a la historia, sin giros de guión ni diálogos enrevesados.

Comenzaremos, pues, encarnando a un amiimal cuya ciudad ha sido asolada por los monstruos. Un momento, ¿que qué es eso de amiimal? Pues, simplemente, un mii al que se le ha añadido una apariencia “bestial”. Las opciones son varias, encontrando desde tigres hasta conejos y zorros. El ser de una especie u otra no afectará en nada a la aventura, contando únicamente con un valor estético.

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Volviendo al tema, el tener a unos monstruos asolando una ciudad no es algo que tomarse a la ligera. Por lo que contar con la ayuda de Dillon y su camarada Tapón será de gran ayuda para resolver este entuerto. Y así nos aliaremos con ellos, salvando a ciudades por tan noble causa. Y ya está, no hay que darle más vueltas que las que da Dillon al embestir a los enemigos. Algo simple con lo que empezar la acción a los pocos segundos de encender la consola.

¡Rula, dispara y acaba con los enemigos!

Al contar con una trama tan ligera, como os decíamos, es necesario que el interés del jugador se mantenga por otra parte. En este caso, es el estilo de juego, donde Dillon realmente destaca. Dillon’s Dead-Heat Breakers es un Tower defense, es decir, un título en el que debes proteger tu territorio de hordas de enemigos durante un tiempo concreto. Sin embargo, el juego sabe aunar varios elementos más que saben captar el interés por distintas vertientes.

En primer lugar, la parte “de acción” nos la encontraremos en las distintas ciudades que visitemos. Acudiremos a estas de manera obligatoria a través de peticiones, que es lo que nos hará avanzar en la historia. Estas localizaciones nos llevarán a distintos tipos de terrenos y mapeados, por lo que memorizar las mejores rutas para moverse será primordial para acabar con los enemigos que nos asalten. Sin embargo, lo cierto es que los escenarios son bastante grandes, y pese a que Dillon pueda ir rodando de acá para allá, el llegar de un lugar u otro para defender la zona puede tornarse imposible.

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Es aquí donde entran en escena los amiimales. Al igual que nuestro mii, aquellos amigos que tengamos registrados en la lista de 3DS aparecerán “animalizados”. Hablando con ellos antes de la batalla podremos reclutarlos como mercenarios, los cuáles, contando con un arma u otra, nos echarán una mano para defender las distintas bases desperdigadas por el mapeado. Ojo, no podréis reclutarlos a lo loco, ya que cada personaje, dependiendo de su arma y nivel, tiene un precio, debiendo elegir sabiamente a quién elegir para no veros sin fondos en el siguiente encuentro. Aunque, claro está, siempre podremos pedir un préstamo para ello.

Contando ya con este añadido, sin duda cada mapeado se nos hará más llevadero, pudiendo atender una u otra zona con más ahínco. A su vez, el poder comandar a nuestro amiimal protagonista indicándole que se dirija a un lugar u otro aliviará aún más esta carga.

Los minijuegos llegan al rescate

Todo esto ayuda, sí, pero no evita que demos auténticas vueltas por todo el escenario, pudiendo tornarse bastante repetitivo. Esto se ve reforzado en los combates, donde no pararemos de realizar los mismos movimientos con alguna ligera variación. Y la cosa vuelve a hacerse patente en las fases contrarreloj, en la que debemos perseguir a los enemigos y acabar con ellos antes de que la cuenta atrás llegue a cero.

Pero no todo es luchar y luchar sin descanso contra aliens roca. Como os decíamos, Dillon’s Dead-Heat Breakers cuenta con variedad jugable. Y esto se demuestra en los momentos entre misiones. En ellos, podremos escoger entre diferentes minijuegos en las tiendas de la ciudad principal para conseguir dinero y así poder reclutar a mercenarios o adquirir equipamiento. Podemos encontrar varios tipos de ellos: desde los que nos invitan a disparar a enemigos con nuestro amiimal a golpe de bláster, hasta llevar una tienda de comestibles y lograr contentar a los clientes. Son bastante entretenidos y diferentes entre sí como para dar un toque de aire fresco al juego.

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Por desgracia, estos nos ocuparán prácticamente todo el día, pudiendo jugar únicamente uno u otro entre fase y fase. A excepción de “Bolantón”, una especie de pinball al que tendremos que pagar por jugar. Esto nos deja con la variedad prometida… pero que puede, nuevamente, cansar si se juega de golpe. En pequeñas dosis, esta repetición reiterada no será tan acusada.

Espíritu del viejo oeste

Realmente, no podemos quejarnos del diseño de los personajes. Los amiimales son bastante curiosos, y su diseño es la mar de acertado, casando con el estilo del juego. Sin embargo, al tratarse de miis cuentan con unos acabados bastante bastos, problemas para integrar ciertas partes como el pelo, etc. Esto no ocurre con los personajes originales del juego, donde el diseño de Dillon brilla con luz propia. El armadillo realmente sabe destacar en cuanto a calidad, pese a contar con la misma expresión durante toda la aventura.

El caso de entornos y enemigos ya es otro cantar. Los escenarios cuentan con una buena ambientación. Largas carreteras, áridas zonas…todo destila un aroma a viejo oeste. Sin embargo, notamos los entornos a proteger bastante vacíos. A fin de cuentas, se supone que están en ciudades, y sin embargo el único lugar que realmente parece esto es la base de operaciones. Por su parte, los monstruos son simples. Demasiado simples. Sí, son rocas con cara al fin y al cabo, pero su diseño y patrones de ataques son excesivamente parecidos entre sí. Alguna variante más habría sido de agradecer.

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La banda sonora por su parte cumple, sin grandes alardes. Destacan especialmente los temas en las fases contrarreloj y los sonidos de choques, derrapes y movimientos de Dillon, bastante conseguidos. De las voces poco más podemos decir, ya que los pocos personajes que hacen uso de los sonidos cuentan con un estilo Animal Crossing. Es decir, sonidos inteligibles que están ahí simplemente para dar un añadido gracioso.

Mejor girar con moderación, para prevenir mareos

Por lo general, Dillon’s Dead-Heat Breakers es un buen juego que cumple lo que promete: una aventura a grandes velocidades. Sin embargo, la rapidez a veces no puede ser buena. Eso se traduce en repetitividad de fases, que puede llegar a quemar si se juega muchas horas seguidas. Esto, por supuesto, puede evitarse dedicándole partidas cortas al título, en cuyo caso su oferta será más que aceptable.

Cada momento de las fases sabrá mantenernos atentos, exigiendo velocidad de decisión y movimientos. Una auténtica estrategia para salir indemnes lo más rápido posible. Por lo general, superar las fases no es en exceso complicado, pero todo dependerá de nuestra habilidad y de la disposición de nuestros mercenarios. A fin de cuentas, nosotros marcamos la diferencia.

Este análisis ha sido realizado gracias a un código del mismo proporcionado por Nintendo.

Lo bueno

  • Entretenido y con gran cantidad de posibilidades
  • Adaptable a la capacidad del jugador gracias a los mercenarios
  • Diseños de personajes simpáticos y alegres

Lo malo

  • Repetitivo si se juega en exceso
  • La banda sonora no acompaña en determinados momentos
  • Escenarios algo vacíos
7,2
Ana Quintana

Escrito por: Ana Quintana

Papercrafteadora. Orgullosa miembro de la Suikosecta y sacerdotisa del Maraísmo. En mi humilde morada caben todo tipo de bichos, ya sean Yokais, Pokémon o Digimon. Cazo Wyverns y dragones ancianos en mis ratos libres. ¿Hee-ho? ¡Hee-ho!

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