The Legend of Zelda Breath of the Wild y qué significa el mod de Zelda

Zelda es uno de los personajes más queridos de los videojuegos. Pese a ser un Mcguffin viviente en algún que otro juego o directamente a no aparecer en ellos, Zelda, en sus distintas versiones, añade un espectro totalmente distinto a las entregas de la saga con su sola presencia, sobre todo en The Legend of Zelda Breath of the Wild.

The Legend of Zelda Breath of the Wild

The Legend of Zelda Breath of the Wild y la princesa

The Legend of Zelda Ocarina of Time fue el punto donde la princesa conseguía absoluto protagonismo. Durante su desarrollo pudimos ver a la joven en tres formas, niña, adulta, y husbando, AKA Sheik. Especialmente el último, la versión masculina (travestida) de Zelda, fue una que caló entre los fans de forma atemporal; quizás por su diseño o por el halo de misterio a su alrededor, consiguió mantenerse dentro del imaginario de Zelda con tan solo una aparición.

Sheik sirvió a Zelda como una declaración, la princesa puede valerse por si sola, algo que en 1998 podía parecer algo parecido a una deconstrucción de tropo. Esta autonomía es base en la saga, al menos desde que empezaron a desarrollar a sus personajes. Zelda, Link y Ganondorf son las tres partes del equilibrio establecido, una regla que perpetúa y justifica de forma sobrecualificada la repetición de estructuras y tramas a lo largo de la saga como parte de su mecánica de juego en vez de un aspecto negativo.

Conforme se fueron sucediendo los años y las distitnas entregas Zelda se convierte en un personaje más participativo, abandonando su condición de mcguffin consume oxígeno y de carcaj viviente de las flechas de luz; la pérdida de su condición como cliché va acompañada de dejar de ser el recurso amoroso titulado por la comunidad y termina por deshacerse cada vez más del rol de princesa en apuros, aunque este último en menor medida, dado que es parte de su equilibrio con Link en el Lore de Zelda.

El personaje que pudo ser DLC

¿A donde nos lleva todo esto? A The Legend of Zelda: Breath of the Wild, por supuesto. En la última entrega pudimos ver a una Zelda mucho más intimista y capeada de lo que estábamos acostumbrados. Una princesa que no estaba contenta consigo misma y su labor como elegida, que veía a Link con envidia y resentimiento y que estaba coartada por una imagen paternal conservadora que le impedía proseguir con sus estudios y su verdadera pasión. A lo largo de los 13 recuerdos por qué esta es la autentica leyenda de Zelda, todos ellos nos dan trozos de una personalidad completa, a la que vamos conociendo de camino al final del juego.

Obviamente los fans se emocionaron con esta nueva faceta del personaje, y la emoción fue mucho mayor cuando se anunció el DLC de Breath of the Wild, La Balada de los Elegidos. El nombre daba pie a la suposición de que jugaríamos en la época de cien años atrás con Zelda y compañía pero el resultado final fueron nuevos santuarios con nuevos recuerdos; de calidad notable por supuesto, pero con cierto sabor de amargura por no poder controlar a Zelda.

El mod de Zelda y la cruda realidad

Como ya os indicamos en la correspondiente noticia, Qnando y Maxime Lebled han hecho un trabajo absolutamente ejemplar y titánico al incluir a Zelda como personaje completo, con voces y trajes, en Breath of the Wild. La calidad de este mod dista mucho de los meme de Shadow el erizo recorriendo Hyryle o Shrek shrekeando por ahí. Y sobre todo es algo más que un mod. Es una declaración de intenciones de que queremos jugar con Zelda; ya sea en Breath of The Wild o en el futuro.

The Legend of Zelda Breath of the Wild

Es una ilusión vacía pensar en un DLC que incluya a Zelda como personaje jugable en Breath of the Wild. Dicho juego es una obra de artesanía y la inclusión de un personaje completo y su interacción con Hyrule y sus componentes se debería considerar como un juego completamente distinto. Al fin y al cabo una de las mayores cualidades, de muchas, de este juego es la cantidad de detalles que podemos atisbar en una partida con Link. Desde las poses de culturista que hace si lo mantenemos quieto en ropa interior a las reacciones del mundo según su armadura o equipamiento. Además, obviamente, Zelda debería poseer su fragmento participación en la historia, una coherencia con los personajes, nuevas mecánicas para los más exigentes y cierto elemento diferenciador de la rama principal. No es una posibilidad muy esperanzadora.

El futuro y los problemas

Hace escasos días se publicó la noticia de que se están buscando diseñadores de niveles para la nueva entrega de The Legend of Zelda, y tras ver el mod de Breath of the Wild resurgen esas ganas de ver la siguiente evolución de Zelda, una en la que se termine de deconstruir al personaje y abandone su estatus de dama en apuros. Sería una catástrofe que tras el desarrollo de Zelda en esta última entrega, que, efectivamente podría haber sido mucho mayor y profundo, Nintendo realizase un spin-off a la Super Princess Peach, donde esta utilizaba sus emociones descarriadas para producir distintas habilidades y avanzar el juego.

Hay dos problemas que se presentan ante esta esperanza, el primero es que la nueva entrega sería la vigésima entrega, sin contar spin-offs, de una saga japonesa; el segundo problema sería el de siempre, nosotros, el público.

Tradición

Romper lo establecido y las costumbres siempre va a traer una respuesta agresiva por una parte de los seguidores. Nintendo sabe que existe gente que no quiere jugar con una mujer, por desgracia. Sabe que si anuncian un The Legend of Zelda ‘’grande’’ con Zelda como protagonista habrá personas iracundas, ya sea apelando al canon o a la tradición o a algún razonamiento que sea nimiamente justificable, para producir una publicidad nociva para el juego y para Nintendo.

The Legend of Zelda Breath of the Wild

Luego está la posición de Nintendo y su mensaje, o al falta de el. Una compañía que produce juguetes de cartón, figuras y juegos de pulpos disparándose tinta tiene complicado llevar el mensaje feminista (o cualquier otro) de un personaje femenino como cabeza de una de las sagas más importantes de la historia del videojuego. Una verdad rancia que se intenta solapar con la clase de detalles como puede ser el personaje de Peach en Mario Oddyssey, donde tras superar la historia abandona el rol de princesa en apuros; un detalle sutil y que pese a no representar un cambio destacable indica un camino más correcto que el de Super Princess Peach.

Conclusiones

Estamos en 2018, el mundo del videojuego está evolucionando y nosotros con el. Los comportamientos rancios y el rechazo se mantienen, sigue existiendo gente que considera a un personaje femenino como personaje de segunda; entre otras perlas que ofrece el poderío de las redes sociales. Pero este mod nos demuesta que la Zelda de Breath of the Wild es un fan favourite de la comunidad, que todos queremos jugar a Zelda, y que, pese a lo imposible de un DLC propio para la princesa, su inclusión como personaje jugable en el futuro es una amenaza cada vez menos peligrosa para Nintendo; aunque parece una amenaza mucho más grave para la masculidad de algunos, por algún motivo irrazonable.

Written by: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan

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