Impresiones Apex Legends — Titanfall irrumpe con fuerza en el Battle Royale

Lo nuevo de Respawn, Apex Legends, surgió de la nada. ¿Las pistas? Titanfall y Battle Royale. Para cuando quisimos darnos cuenta habían presentado el juego y ya estaba disponible para todo el mundo. Una propuesta gratuita que apareció de sopetón en PC, Xbox One y PS4 y que ya ha reunido a millones de personas. Pero, ¿podrá hacerle frente a los grandes del género?

Sin titanes ni parkour: una nueva personalidad

La premisa de Apex Legends es sencilla: 20 equipos de 3 lucharán por sobrevivir dentro de la arena. Una vez más, el modo de juego más popular del momento se luce en esta nueva alternativa. La gente de Respawn, ya veterana en el campo multijugador, presenta una oferta con aire de Titanfall. Sin embargo, ¿qué tiene de Titanfall?

Resulta que donde más bebe de su conocida franquicia es en el universo en sí. El mapa, las armas, los edificios, o incluso la paleta de colores y los menús; todo recuerda a Titanfall. Jugablemente, en cambio, se percibe algo distinto.

Para empezar, en Apex no hay titanes. Una decisión lógica, dado el gran número de jugadores en partida y el caos que podrían provocar. De hecho, no se les echa de menos. El juego centra sus virtudes en aspectos más tácticos y cooperativos, apartados que podrían verse comprometidos con la inclusión de las máquinas gigantes.

Algo que sí se llega a echar en falta (sobretodo en caso de haber jugado Titanfall) es el parkour. El dinamismo que proporcionaban los saltos por las paredes y/o cualquier estructura era voluptuoso. Aquí, el movimiento se ha visto reducido, aunque sigue siendo muy efectivo.

La esencia más táctica para ser Legenda Apex

Apex Legends no reinventa nada, pero ha sabido coger las virtudes del género y estudiarlas con detenimiento: supervivencia, looteo, muchos jugadores y ritmo desenfrenado. ¿Sus ideas? Fomentar la cooperación, acelerar la fase del looteo, diferenciar a los jugadores y mantener el ritmo. El resultado es muy bueno, construyendo una mezcla entre Rainbow Six Siege, Titanfall y Overwatch en territorio de Fortnite.

Cada partida comienza con la elección de personajes. Con un total de 8 (6 disponibles nada más comenzar, y otros 2 pendientes de desbloquear o comprar), cada uno ofrece distintas variables: tres habilidades, sus propias skins, frases, poses o movimientos. Cada elemento adaptado al estilo del personaje: apoyo, atacante o tanque.

Las habilidades agrandan las posibilidades, permiten optar por usar distintas tácticas en cada partida. La elección de un trío de personajes adecuado puede ser clave en el transcurso de la partida. Esto también repercute en la propia jugabilidad, que cambia según el estilo de personaje elegido.

Por otro lado, el looteo se siente rápido y sencillo. Vuelven los escudos, los cascos o los chalecos por niveles, al estilo PUBG. También hacen lo propio las armas, que gozan de variedad y personalización jugable (durante la partida) y visual.

¿Lo mejor de todo? La apuesta por la cooperación, pues cualquier cosa se puede marcar durante el juego. Así, en todo momento hay fácil comunicación con el equipo sin necesidad de hablar. El conjunto de todos los apartados hacen de Apex Legends una apuesta firme, completa, bien diseñada y muy divertida.

Una botella vacía que espera a llenarse

La oportunidad de Apex de hacerse un hueco en el mercado depende completamente de ellos. Han sabido recrear una base muy bien acabada y con bastante contenido, pero deben saber expandirse.

Han integrado pequeñas pinceladas que difieren de lo que estamos acostumbrados. Cosas como la posibilidad de traer de vuelta a un compañero muerto, y que este no tenga que esperar a que su amigo gane o muera. O, por ejemplo, el Jumpmaster: un jugador decide dónde caer al principio de la ronda, mientras los otros le siguen de forma automática, pudiendo aconsejarle hacia dónde ir u optar por separarse e ir por su cuenta.

Luego, fieles a sus principios, Respawn Entertainment quiere alejarse del Pay to Win. Ofrecen elementos cosméticos que pueden desbloquearse, o bien comprarse. «Pagar para verse bien, no para ganar», añadían desde la compañía. Se trata de unos ideales que benefician al jugador y que prolongan la vida del juego.

Con todo, es una lástima que solo se permitan partidas en equipos de tres. En muchas ocasiones, dependes de tus compañeros para sobrevivir, y no siempre encontramos buenos samaritanos.

La parte positiva es el horizonte en blanco: actualizaciones y nuevos contenidos que son esenciales para la vida a largo plazo del videojuego. Todo es posible, y Fortnite ya lo ha demostrado. Apex Legends es, por el momento, una botella vacía (de muy buena calidad) que espera a llenarse. De Respawn depende que sea de licor barato o de un buen brandy.

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Written by: Jon de Aguirre

LegiondeJugadores

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