Reggie Fils-Aime y su periplo de fan a presidente de Nintendo

Reggie Fils-Aime ya no volverá a ejercer como presidente y jefe de operaciones de Nintendo América. Tras su sorpresiva despedida, anunciada a través de un vídeo el pasado febrero, se otorgó cerca de dos meses de plazo para realizar todos los preparativos de cara a dejar a Doug Bowser, su sucesor, «todo el césped cortado», por así decirlo. Así, con apenas 58 años, Fils-Aime se retira para pasar más tiempo con su familia, una decisión que nadie le puede recriminar. De hecho, el oriundo del Bronx, uno de los barrios más peligrosos del mundo, se marcha habiendo realizado una labor excelente que consiguió colocar a Nintendo como una de las marcas más queridas en América. Pero, llegados a este momento, la pregunta es clara: ¿Quién es y cómo llegó al puesto de presidente de Nintendo América?

Reggie Fils-Aime pasó de idear anuncios de pizza a dirigir una de las mayores compañías del mundo

Como responsable máximo de distribución, venta y marketing de la compañía, Fils-Aime logró labrarse no solo una increíble reputación en el mundo de los negocios, sino hacerse con el cariño de toda una legión de fans. De hecho, ese toque especial ya era palpable en sus trabajos previos a Nintendo, como aquel famoso anuncio (en Estados Unidos) de Pizza Hut dedicado a los adolescentes o su aterrizaje en VH1 con el consecuente incremento de la audiencia de la cadena. Desde los primeros albores de su carrera, el bueno de Reggie ya despuntaba como un caso único. Y, tras su aterrizaje en la gran N en 2003 como vicepresidente ejecutivo de ventas y marketing, fue en el célebre E3 2004 donde se dio a conocer al mundo con uno de los discursos más canallas de la compañía.

«My name is Reggie. I’m about kickin’ ass, I’m about takin’ names and we’re about makin’ games«. O lo que es lo mismo, y si me permiten la licencia de interpretar la traducción: «Soy Reggie, mi trabajo es patear traseros y apuntar nombres y estamos aquí para hacer videojuegos». Sin duda, toda una declaración de intenciones que en su momento significó el cambio de rumbo de la compañía a ojos de América. En contraparte con los modales nipones, Reggie sabía perfectamente a qué publico se dirigía y a quiénes quería conquistar: a todos los adolescentes y adultos del continente americano. Y esta fórmula, polémica por aquel entonces, llevó a Nintendo a vivir muchos de sus años dorados.

Su carisma le llevó a liderar tanto a trabajadores como a seguidores de la marca

Si por algo destaca Fils-Aime es por su imponente presencia. Y no me refiero a su 1,85 de altura, sino a ese carisma con el consigue llenar cada sala donde se encuentra presente. Tal es así que son muchos los chistes, memes y parodias de los que forma parte a conciencia, como los sketches de la serie Robot Chicken para el E3 2014, la entrada en forma de Muppet de Iwata, Miyamoto y el propio Reggie en el E3 2015 o su icónica pelea contra el ya mentado y fallecido Satoru Iwata para anunciar la inclusión de los Mii en Super Smash Bros. for Wii U. Y, claro está, ¿quién puede olvidar el mítico «My body is ready» o el imponente Reggie Fils-A-Mech, o Regginator para los amigos?

Así, este carisma llevó a Reggie a codearse con figuras de la talla de Steve Jobs o Bill Gates, auténticos líderes que hicieron de esta cualidad una forma de vida. Fils-Aime llegó a la compañía en una época de vacas flacas, aterrizando en Nintendo cuando más se necesitaban las ventas. Tras perder el dominio del mercado doméstico con Nintendo 64 y Nintendo GameCube, estaba claro que había mucho trabajo por hacer. La potencia gráfica no tuvo la culpa, la gran N dominó con ambas consolas esa parte del mercado. El catálogo más selectivo, si bien puede servir como justificante, tampoco valdría como explicativo. El problema residía en un ámbito concreto que Reggie Fils-Aime dominaba a las mil maravillas: la comunicación con el público mayoritario.

El éxito de Wii tras los varapalos previos fue solo la primera piedra del camino

Tras dominar el mercado con NES y SNES, Nintendo se estancó ante la competencia. El lanzamiento de Nintendo 64 estuvo en el ojo del huracán desde el primer instante por una decisión que les haría perder licencias y usuarios: los cartuchos. Así, mientras las empresas se terminaron decantando por PlayStation por la reducción de los costes de producción, los compradores hicieron lo propio al ser el sistema más barato. Así, era un win-win de manual, las compañías ahorraban costes y los usuarios tenían más catálogo por menos precio. Por supuesto, en esta ecuación no entraba una anticuada Nintendo que tardó en vislumbrar el ocaso de los cartuchos. Y ya, para la llegada de GameCube, poco había que hacer. Tras perder gran parte de su público, la gran N necesitaba una auténtica revolución. Y vaya si la tuvo.

Gracias a Wii, Nintendo volvió a reconciliarse con los compradores. Si bien nunca perdieron el liderazgo del formato portátil, llevaban dos generaciones dando tumbos en el doméstico. Y, como todas las consolas, Wii tuvo un nombre en clave antes del definitivo, siendo este Revolution. Entendemos que no coja por sorpresa a nadie, el concepto de la máquina de Nintendo supuso en su momento exactamente eso. ¿Y quién estuvo detrás de la magnífica campaña de marketing con la que Nintendo vendió Wii como «esa consola para niños, padres y abuelos»? Reggie Fils-Aime, por supuesto, ¿quién si no? De hecho, tal es su importancia que fans y prensa catalogaron este movimiento como Reggilution. Fils-Aime consiguió conciliar a Nintendo con su público en América, convirtiendo a la compañía en el líder máximo de ventas y, a la postre, vencedor de la generación (hablando, por supuesto, de número de consolas vendidas).

El valor humano de Fils-Aime le otorgó el cariño de millones de personas

Son tantos y tantos los momentos que Reggie nos regaló que resulta imposible aunarlos en solo un artículo. De hecho, este auténtico genio se merece un homenaje que pocos sabremos darle. Por encima de todo lo mostrado anteriormente, de los momentos graciosos y de la revolución de Wii, Reggie Fils-Aime siempre destacó por un aspecto: su valor humano. Este es palpable incluso en su despedida, dirigiéndose al público de tú a tú a través de la lente de la cámara. Poco tiempo después de la muerte de Iwata, en The Game Awards 2015, Reggie salió a la palestra a dedicarle unas palabras. En estas, se puede notar que el entonces presidente de Nintendo América no habla como representante de una corporación. De hecho, va mucho más allá, mostrándose emocionado, a punto de quebrarse y compartiendo su visión, pensamientos y sentimientos sobre un amigo que ya no está.

Este ejemplo es solo uno de los muchos que Reggie nos dejó a lo largo de estos trece años al frente de Nintendo. Así, podemos asegurar que la gran N no pierde únicamente a su presidente y jefe de operaciones en América. Con la marcha de Fils-Aime, la compañía nipona dice adiós a uno de sus estandartes, a un mandatorio en el que la gente podía verse reflejada. Lejos de lucir como todos esos ejecutivos con aires de superioridad, Reggie Fils-Aime siempre mostró una imagen de cercanía que pocas veces vemos en la industria. Por todos estos motivos, y muchísimos que quedan en el tintero, somos muchos los que miraremos con nostalgia todos estos momentos que hoy llegan a su fin.

Nunca 13 largos años de mandato se hicieron tan cortos

Como mencioné en el párrafo anterior, todos echaremos de menos a Reggie Fils-Aime. Con Doug Bowser ya como presidente y jefe de operaciones, estamos asistiendo al final de una era. En esta, no solo asistimos a los éxitos de Wii y Switch. Títulos como Super Mario Galaxy o The Legend of Zelda: Breath of the Wild hicieron las delicias de los seguidores de Nintendo, siendo dos de los productos más notorios en la última década de la compañía. Aunque no todo han sido alegrías, pudiendo dar la abandonada Wii U buena fe de ello. Pero, claro está, eso son historias que contaremos otro día. Hoy nos toca despedir a la máxima figura de Nintendo América desde hace más de diez años.

En su despedida podemos palpar su esencia. El humor, la cercanía y el cariño por Nintendo está presente en todo momento, recordándonos en menos de 3 minutos la importancia de los videojuegos en los devenires de muchas vidas. Así, solo podemos estar agradecidos a la labor de una persona que, desde el primer momento, transmitió su pasión por nuestro hobby común. Reggie Fils-Aime tenía algo que le diferenciaba del resto, una serie de cualidades que hicieron de él un ejecutivo único y, por todas esas razones, se ha ganado un lugar en nuestros corazones. Nunca un presidente de Nintendo América fue tan querido. Y, por supuesto, nunca echaremos tanto de menos a una figura corporativa. Al final, Reggie Fils-Aime siempre resultó ser uno de los nuestros.

Written by: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.

LegiondeJugadores

Comunidad de jugadores/as. Únete a nosotros para estar al tanto de las últimas novedades y encontrar una nueva visión de los videojuegos.

Nuestro Twitter