Code Vein: vampiros con muy poca sed de sangre

Creo que cuando hablamos de las virtudes de cualquier Action-RPG o RPG de acción, lo primero que se nos viene a la cabeza es el combate. Porque, seamos claros, si un juego de este estilo no tiene una jugabilidad satisfactoria en todos sus sentidos, apaga y vámonos. O por lo menos así es para mí. Por suerte, durante estos últimos años este subgénero ha conseguido evolucionar de forma bastante notoria, pudiéndolo ver sobretodo en los juegos de From Software, creadores de la saga Souls, y en cómo los nipones no han querido estancarse en ningún momento en la fórmula que tanto les ha dado desde hace diez años.

Dios, diez años ya. Se dice pronto. Muchos meses que han dado lugar a seis juegos basados en la famosa fórmula, pero ninguno (o casi ninguno) igual que el anterior, sobretodo con el reciente Sekiro. Lo malo viene cuando salimos de la zona de confort de Hidetaka Miyazaki y nos acercamos a todos esos lanzamientos que han querido subirse al tren del creativo nipón intentando, con mayor o menor éxito, tener ese mismo éxito. Como es el caso de Code Vein, el esperado juego de Bandai Namco del que he podido probar su beta cerrada durante el fin de semana y del que os vengo a hablar hoy un poco, en concreto de lo que me ha parecido su jugabilidad.

Todos los caminos llevan a Dark Souls

Dicen que todos los caminos llevan a Roma, pero cuando hablamos de juegos de acción que claramente están inspirados en la obra de From Software se podría decir que aquí todos llevan a Dark Souls. Sí, las comparaciones son odiosas, lo sé. Pero si están constantemente diciéndome a la cara «oye, esto es un souls-like», pues hay que comparar. Pero primero pongámonos un poco en contexto. Code Vein nos presenta un futuro distópico y post-apocalíptico en el que una sociedad oculta de Revenants llamada Vein, necesita beber sangre para sobrevivir y evitar convertirse en Lost, una bestia aterradora capaz de arrasar todo lo que tiene a su alrededor.

Como he dicho, no me quiero centrar en la historia, ya que la beta apenas te da unas pequeñas pinceladas de lo que va a tratar Code Vein y, aunque pinta interesante con esa estética tan anime, prefiero hablaros sobre las sensaciones que he tenido con su combate durante las dos horas que he jugado a la demo. Sin embargo, una cosa que sí que me gustaría destacar es el completísimo editor de personajes que presenta el juego. Con él se pueden hacer auténticas maravillas con la cantidad de opciones que presenta. Sin duda ha sido una de las sorpresas más gratas que me he llevado con Code Vein.

Vampiros estancados en el pasado

Ahora sí vamos al lío. La verdad, y siendo completamente sincero, la jugabilidad de Code Vein me ha dejado bastante frío. Si bien es cierto que presenta algunas novedades interesantes, como el hecho de poder cambiar de clase en cualquier momento de la partida, he notado el combate y diseño de niveles muy primer Dark Souls. Lo cual no es malo per se. El primer Souls sigue siendo toda una obra maestra, y aunque se siente algo tosco de jugar, en aquella época fue todo un boom. Pero en pleno 2019 que un juego se sienta como uno de hace nueve años teniendo además en el catálogo joyitas como Nioh o Sekiro, lo cierto es que no me parece un buen punto de partida.

Lo presentado en esta beta cerrada se sentía muy tosco, muy poco satisfactorio de jugar, con una IA enemiga que dejaba bastante que desear, incluso en el boss final de la prueba. Cuando me veo inmerso en un videojuego de este estilo siempre busco ese «click» que me hace no parar de jugar. Esa sensación de estar completamente dentro de la partida, esa sensación de destrozar a tus enemigos. Con Code Vein no he sentido eso en ningún momento. La fluidez en los enfrentamientos brilla por su ausencia, siendo todo demasiado ligero, con golpes y movimiento que no tienen ese dinamismo que se espera de un souls-like a estas alturas de la película. Además, los compañeros de equipo que presenta esta beta abierta pueden perfectamente cargarse a todos los enemigos mientras tú le miras en la distancia tomándote un café.

La intención no es lo único que cuenta

Como he dicho en el primer párrafo del texto, para mí lo primordial en juegos de este estilo a estas alturas es el combate. Y lo cierto es que las sensaciones a los mandos de Code Vein durante la beta cerrada han sido muy poco satisfactorias. Lo nuevo de Bandai Namco tiene potencial, con una historia que puede ser un punto de partida interesante para el título y con ciertas novedades jugables que hacen ver las intenciones que tiene el equipo de desarrollo para darnos algo que se sienta diferente a sus predecesores dentro del subgénero. Sin embargo, la intención no es lo único que cuenta, y creo que tienen mucho trabajo por delante si quieren acercarse a ser un digno sucesor de la saga Souls. Muchos de los errores que presenta el juego en este momento son corregibles, así que creo que aún queda lugar para la esperanza en Code Vein. Veremos si han sido capaces de hacerlo durante los próximos meses.

Rubén López

Written by: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.

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