Vivimos en una sociedad: política en los videojuegos

Política. Muchos hemos perdido la fe en ella hace muchísimo tiempo. Ahora, abocados a un cinismo exacerbado, hacemos bromas de cómo una élite se pelean entre ellos lanzándose mierda cuales monos capuchinos mientras que por otro lado se embolsan importantes sumas de dinero. Durante los últimos años esta mierda parece haber salpicado muchos otros ámbitos de nuestra vida. Vemos como unos y otros critican como se ha politizado tal o cual cosa. Hablemos pues de la política en los videojuegos. A mí me hace tan poca ilusión como a vosotros. Pensaba que esto iba a ser hablar de como Tropico 5 es el simulador político perfecto pero me han engañado vilmente.

Hay un SJW en mi videojuego

Es difícil hablar de política en los videojuegos sin mencionar la «inclusividad forzada» y los SJW (siglas de Social Justice Warriors). Las palabras o expresiones de moda en este tema, aunque son solo la punta del iceberg de un debate interesante. Por desgracia hace que no pasemos a temas más serios, pero tocará resumir.

La cada vez más abierta industria del videojuego ha dado lugar a interpretaciones y opiniones sobre la misma. Muchos colectivos como mujeres o personas LGTB observaron la clase de representación que se hace de ellos en los videojuegos y alzaron la voz. Esto ha dado lugar a brillantes análisis y textos sobre este medio y como durante años ha ido apelando a un público muy concreto. Evidentemente el choque se veía venir y mientras unos colectivos demandaban una mayor o mejor representación, un sector del público tradicional de la industria se ha sentido atacado.

battlefield v
Battlefield V fue duramente criticado por presentar a una mujer en la portada alegando que estas nunca habían participado en las guerras.

No hace falta ir muy atrás para poder ver casos como Horizon Zero Dawn con usuarios pidiendo el boicot por «seguir una agenda feminista» o a Battlefield V por presentar una mujer en la portada, negando que estas se hayan tomado parte en ningún conflicto militar histórico. El debate en redes y foros sigue avivándose a cada nuevo lanzamiento y se puede extrapolar perfectamente a otros medios como el cine o incluso la política misma. Al final todo se reduce a los mismos bandos, estereotipados en dos muñecos de paja, los reaccionarios y los SJW en una batalla sin fin.

¿Tan mala es la inclusión?

Durante los últimos años hemos visto algunos juegos interesantes con representación adecuada, aunque lejos de lo que sería deseable. Aloy, Cassandra o todo el elenco de Overwatch, ejemplos de personajes que hacen que todo el mundo pueda sentirse representado. ¿Qué tiene de malo?

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Soldado 76 es uno de los dos personajes homosexuales de Overwatch.

Algunos reaccionarios aluden a agendas políticas o a una especie de conspiración judío-masónica-comunista que intenta lavarle el cerebro a los jugadores y espectadores, pero la simple idea me provocaría cierta risa sino hubiera sido ya excusa de una de las mayores atrocidades de la humanidad. Es un hecho que un medio donde uno se ve reflejado o tiene referentes le es más atractivo para el usuario, y los videojuegos casi siempre han apelado al mismo sector. ¿Por qué de repente hubo un boom con la Nintendo DS y la Wii? Porque estas consolas plantearon sus campañas enfocadas a ambos géneros o a familias y de repente no era raro ver a una chica jugar con su DS o darle a los bolos en familia.

En el terreno del cine Black Panther y Capitana Marvel han sido dos de las películas de héroes en solitario más taquilleras de todos los tiempos. Es muy sencillo ver cómo un público concreto puede verse atraído por una clase de producto donde pueden verse. ¿Es esto negativo? Para nosotros (y con ello me refiero a la gente de mi perfil, un blanquito corriente y moliente) no supone un problema, nos hemos criado con cientos y miles de juegos y películas donde vernos reflejados, hasta hacer de ello algo que ni siquiera nos planteamos.

comandante shepard
Jugar como la comandante Shepard presenta un giro nuevo al aburrido estereotipo de su contrapartida masculina.

Aparte yo agradezco la posibilidad de cambiar y poder romper con los mismos estereotipos una y otra vez. El clásico héroe de guerra traumatizado, el ladrón de buen corazón, el elegido que nos salvará a todos. Un cambio de género, una sexualidad o etnia distinta nos permite replantearnos como afrontaría un personaje distinto la aventura por delante.

La defensa reaccionaria

Desafortunadamente no todo el mundo lo ve así y en parte agradezco que no todos pensemos igual pero surgen problemas. El sector reaccionario la gran mayoría de ocasiones trata el medio como si fuera algo que le pertenece. Como si se tratara de una seña de identidad propia que lo diferencia de los demás y a los que no deja entrar.

Entiendo parcialmente la sensación, especialmente para aquellos que durante años los videojuegos fueron nuestro refugio y motivo de burla por parte de otros, pero la sociedad ha cambiado. Ahora el medio genera más dinero que ninguna otra industria del entretenimiento y se debe a la mayor cantidad de jugadores. Ya no es de frikis o raros, sino algo habitual entre la chavalada a temprana edad. Las niñas y niños ya saben manejar una tablet al mismo tiempo que aprenden a hablar y la tecnología se ha democratizado.

club no homers
Muchos jugadores deberían empezar a crecer y abandonar su casa del árbol.

Pensar en que el medio pertenece únicamente a un grupo es una absoluta tontería. Como lo es defender que sólo ciertos juegos son «juegos de verdad» o pensar que los estudios sobre los juegos son absurdos. Al igual que el cine, la música o los libros hay diferentes tipos de consumidores y tan legítimo es el que únicamente quiere entretenerse como el que quiere hacer un acercamiento teórico, el que juega solo al FIFA con su hermano como el que compite en Fornite. Negar esto es querer cerrar el medio y yo no se vosotros pero a mí me encanta compartirlo con la gente. Me gusta encontrarme con una persona que comparte mis gustos y todavía más con una que piensa distinto y con la que se puede debatir respetando nuestras opiniones.

Pero la política es algo más

Dejando de lado el tema de la inclusión, que es algo que no me parece realmente político sino social, tenemos más cosas al respecto. En primer lugar que todos los juegos mandan un mensaje y fácilmente uno político. Con esto no quiero decir que la mitad de los juegos intenten hacerte comprar El manifiesto comunista y la otra mitad La riqueza de las naciones pero si hay detalles. Cada producto es hijo de su tiempo y de sus autores, viéndose influenciado por sus situaciones personales o sociales.

Es algo que puedes encontrar desde juegos triple A destinados a las grandes masas como Call of Duty a los indies enfocados a un nicho como The Red Strings Club. Al igual que los libros o las películas, en los videojuegos cada jugador puede sacar sus propias conclusiones, que pueden ser bastante variadas o distintas, sobre lo que ha visto. El si se quedará con el entretenimiento o intentará sacarle punta es algo que depende de este.

the red strings club
Jordi de Paco escribió un maravilloso hilo de Twitter donde explicaba porque quizás te habías ganado que Akara te llamara estúpido.

El culto a la violencia, las armas y el ejercito son temas que se han visto representados muchas veces en juegos de la última década. Es innegable que esos temas están ahí, pero tampoco quiero ser paranoico. Viví la época en que los padres se preocupaban por el contenido violento en los videojuegos y no creo que haga falta volver a semejante situación. Sin embargo, sí deberíamos prestar atención a estos mensajes y ser conscientes de ellos. El que luego queramos pasarlos por alto y simplemente entretenernos siempre estará ahí.

Ver la paja en el juego ajeno y no la política en el propio

Uno de los aspectos que más me ha fascinado de todo este debate es cómo algunos usuarios desprecian la inclusividad por ser «una maniobra política» pero son incapaces de ver la jugada inversa. Un caso evidente es el de Red Dead Redemption 2 donde podemos ver negros libres y donde algunos usuarios lo interpretaron como algo forzado. Sin embargo esto no dejaría de ser irónico ya que para el contexto se había abolido la esclavitud e incluso antes ya había negros libres. ¿No sería acaso una mayor maniobra política el echo de ignorarlos o de representarlos únicamente como esclavos?

red dead redemption 2
Que alguien me explique que hay de malo en esto que a fecha de hoy sigo sin entenderlo.

Otros casos como el polémico Pokemon Iberia tienen otros problemas. Su creador afirma querer hacer una sátira de la situación sociopolítica española que apunte en todas direcciones. En primer lugar a pesar de querer venderlo como una «sátira» esto no elimina su mensaje político. La inactividad o indiferencia política no deja de ser una actitud política de la que muchos se benefician y por otro lado tenemos que ver como esta burla se mofa de las reclamaciones políticas de algunos colectivos.

Y ojo, soy el primero al que le gusta echarse unas risas a costa de nuestros políticos, sin embargo muchos de estos chistes son a costa de movimientos en situaciones delicadas o desventajosas cuyas demandas políticas son como mínimo dignas de escuchar. Ya lo dijo Terry Pratchet, la sátira se hace contra el opresor, si se hace contra el oprimido lo que se está haciendo es bullying.

Y si sinceramente crees que no vivimos en una sociedad racista, machista, homófoba y con demasiados prejuicios no te preocupes, sal a tomar aire y ver mundo, conoce a gente de todo tipo y hablaremos de aquí a un tiempo.

La edad de la información y la gran desinformación

Tengo la sensación de que en algunos aspectos hemos ido a peor. Tampoco quiero ponerme en plan viejo cascarrabias y tampoco soy filósofo sino comunicador, pero ha habido un cambio con la llegada de Internet.

La accesibilidad a la información nos ha abierto un mundo de posibilidades sin embargo tal volumen de datos nos abruma. Al final muchos terminamos por leer por encima los titulares y a correr. Tengo la sensación de estar constantemente presenciando discusiones donde al menos una de las partes no se ha detenido a informarse debidamente. Y a esto hay que sumarle la importancia que le da la sociedad actual a la forma por encima del contenido, donde cuenta más un zasca aunque no se sostenga como argumento.

Tampoco es cuestión de tener que darle mil vueltas a todo pero muchas veces hay mucho más detrás de cada situación, y reducir los debates a una posición frente a otra antagónica es cerrar los ojos ante la realidad. Que un juego tenga personajes de todo tipo no lo convierte en algo político y deleznable pero tampoco podemos por ello encumbrarlo.

La representación adecuada va más allá de meter un determinado personaje, va de su mundo, cómo actúa y evoluciona. Que Mad Max: Fury Road tenga personajes femeninos no hace que sea una representación adecuada, lo hace el cómo actúan en su mundo, interactúan y se desenvuelven frente a los problemas.

Y sobre la política, está en todas partes. Si realmente tanto te molesta sigue a lo tuyo, disfrutando del entretenimiento. No todo el mundo tiene porqué entrar al debate sobre su mensaje al igual que no todos le dedican una tesis doctoral a los videojuegos. Pero el hecho de que para ti solo sea entretenimiento no hace que los demás no puedan ver algo más allá.

Jaume Alto

Written by: Jaume Alto

Comunicador audiovisual y productor eventual. Aficionado enfermo a los videojuegos, cómics, juegos de rol, cine y otros tantos hobbies que acaban con mi cartera. En twitter @jaume_alto

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