Nioh 2 consigue elevar la fórmula en su beta abierta: más Yokais, más acción, más Team Ninja

En mi eterna lucha por encontrar un sucesor espiritual de la saga Soulsborne -aunque aquí podríamos incluir ya también a Sekiro- encontré en Nioh una propuesta bastante original, en la que Team Ninja conseguía implementar todos los factores que habían hecho grandes a las obras de Hidetaka Miyazaki, pero llevándolas a su propio terreno. Muchos han sido los que han intentado subirse al carro de éxito de From Software, pero muy pocos realmente lo han conseguido hasta el momento. Sin embargo, dentro de este selecto grupo, personalmente yo pondría a Nioh en lo más alto, gracias a ese planteamiento en su jugabilidad tan adictivo basado en posturas y un diseño tanto de niveles como de enemigos que poco o nada tienen que envidiar a los Dark Souls.

Aún así, es un título que tiene sus fallos, sobretodo ese excesivamente repetitivo diseño de misiones que empañaron un poco la experiencia. Es por ello que cuando se anunció su secuela me pilló completamente desprevenido. Esperaba que Team Ninja se tomará su tiempo con esta nueva entrega para pulir debidamente sus errores en el original, y que tardaríamos un tiempo en verla hacerse realidad. Sin embargo, apenas dos años después aquí estamos, probando la beta abierta de Nioh 2 en PlayStation 4, con muchas dudas aún de por medio, pero con una cosa muy clara: Nioh ha vuelto y está dispuesto a quedarse.

Un punto medio entre la innovación y el reciclado

Quizás lo primero que nos vendrá a la mente tras probar esta versión inicial del juego es que estamos antes un producto muy familiar. Sus primeros tráilers y avances ya nos podían dar una idea aproximada de esto, pero Nioh 2 no pretende en ningún momento ser una revolución con respecto a la primera entrega, y toma como base prácticamente toda su estructura jugable perfilando ciertos aspectos. Tal y como teníamos en la aventura de William, el mapamundi será la piedra angular de toda la aventura, donde elegiremos las diferentes misiones que tengamos disponible, tanto secundarias como principales. Sin embargo, aquí no tenemos al citado William, sino que crearemos un avatar a través de un completísimo editor de personajes que recuerda mucho a lo que hemos visto este año en Code Vein.

Primer cambio con respecto a Nioh 1, y primera característica de esta segunda entrega que nos generaba dudas desde un primer momento. William, sin ser el mejor personaje de la historia de los videojuegos, era el motor de la historia que nos quería contar Team Ninja. Su pasado, sus preocupaciones, sus relaciones,… Su conjunto dotaba de cierta personalidad a la obra, cosa que con un avatar mudo se pierde. Aunque en las dos misiones que pudimos probar en la beta no había muchas cinemáticas, lo cierto es que he echado de menos un personaje principal interesante sobre el que la trama se sustente, ya que el avatar se siente un poco fuera de lugar durante las escenas, haciéndome temer por la historia de este Nioh 2 y la verdadera relevancia que va a tener en el producto final.

Engrasando la maquinaria

Hasta aquí, quizás, el punto más negativo que he encontrado durante las 5 horas que le he echado a la beta, el resto sigue siendo un alarde de buena jugabilidad y diseño de niveles made in Team Ninja. Sin reinventar la rueda, Nioh 2 plantea una jugabilidad prácticamente igual a la de su antecesor, con el ya famoso cambio de posturas como base, pero que se nota mucho más refinada nada más nos ponemos a los mandos. He notado el juego más dinámico, con más opciones para probar y con un puñado de nuevas armas que dotan de aire fresco a la fórmula. En este caso, las hachuelas dobles y la guja alternada han sido unas novedades muy divertidas de usar, consiguiendo con ellas una mayor variedad en nuestro arsenal.

Por otro lado, el cambio más significativo en este Nioh 2 es esa nueva barra violeta con la que podremos ejecutar diferentes habilidades usando la fuerza de los Yokais. A medida que matemos a estas criaturas nos irán soltando sus núcleos, cada uno con sus estadísticas y dándonos la posibilidad de usar los poderes de sus dueños, con una estructura que, de nuevo, me ha recordado mucho a Code Vein y cómo usábamos los poderes de otros infectados para nuestro propio beneficio. Además, esta transformación en Yokai también nos permitirá efectuar un parry usándola en el momento justo mientras el enemigo ataca para dejarlo noqueado durante unos instantes. A esto hay que sumarle también los diferentes beneficios y ataques que nos permitirá ejecutar el espíritu que tengamos equipado, por lo que toda la profundidad del primer Nioh se mantiene en todo momento en esta segunda entrega, junto con nuevos añadidos que la convierten en una experiencia todavía más completa.

Un mundo de demonios

Otro de los principales cambios que Team Ninja ha efectuado en este Nioh 2 es la importancia que tiene en él los Yokais. Si bien durante la primera entrega estos demonios tenían cierta relevancia en el diseño de niveles, enemigos y jefes, la mayoría de nuestros adversarios eran humanos. Por el contrario, en Nioh 2 casi todos -por no decir todos- son Yokais, y los humanos pasan a un plano mucho más secundario como acompañantes de nuestra aventura. Así, este nuevo mundo planteado por el equipo de desarrollo es prácticamente un paraíso demoníaco, en el que incluso nuestro propio personaje usa sus poderes para avanzar en su camino.

Esto supone también un fuerte cambio en el aspecto jugable, ya que cada uno de estos enemigos son más duros que los anteriores, y tienen unos patrones de ataques muy distinto a los de un samurái promedio, por ejemplo. La estrategia y la mentalidad en Nioh 2 cambia drásticamente gracias a esta nueva perspectiva, teniendo también la posibilidad de adentrarnos en el mundo Yokai, donde nuestra energía se ve claramente reducida, obligandonos a tener sumo cuidado para acabar con los enemigos adoptando una postura más defensiva que en el resto de zonas.

La transformación de Nioh

Con todo ello, si bien Nioh 2 me suscitaba un buen puñado de dudas a la hora de su planteamiento, lo cierto es que esta beta abierta me ha dejado con mejor sabor de boca de lo que esperaba. Se ve que Team Ninja no pretende darle un verdadero giro de tuerca a la fórmula, pero los cambios que han introducido, aunque parezcan pequeños, dotan a esta nueva entrega de más variedad de lo que pudiera parecer a simple vista. El juego sigue siendo puro Nioh, puro Team Ninja, y eso nunca puede salir mal. Aún así tendremos que esperar al producto final para comprobar de primera mano si de verdad ha estado a la altura de la aventura de William, o si su transformación a Yokai se ha quedado a medio camino.

Rubén López

Written by: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.

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