A. O. T. 2: Final Battle

Por el el Análisis, 8 Más

Análisis – AOT 2: Final Battle

Los juegos basados en mangas y animes siempre han sido ese tipo de adaptaciones que pueden salir extremadamente bien o desastrosamente mal. Normalmente suelen quedarse en la zona gris del medio, donde van a parar todos los juegos olvidables que desaparecen de la mente de muchos pasados unos años. Sin embargo, de vez en cuando aparece ese título excepcional, que sorprende a todos, tanto los que esperaban mucho como los que no. Esta vez os traemos el análisis de AOT 2: Final Battle, videojuego, y expansión, que adaptan las tres temporadas del anime de Shingeki no Kyojin, conocido en inglés como Attack on Titan.

¡Sasageyo! ¡Sasageyo!

Hora del contexto. La historia del juego base nos permite rememorar las dos primeras temporadas de la serie desde el punto de vista de nuestro avatar. Él, junto al trio protagonista formado por Eren, Mikasa y Armin, también fue víctima de la catástrofe del principio de la serie. Tras alistarse a la milicia, formará parte de todos los eventos mostrados en la historia de forma activa.

Una vez terminado el modo historia, el cual adapta hasta el final de la segunda temporada de la serie, proseguiremos de forma distinta. En Otro Modo (bastante original el nombre, por cierto), controlaremos a personajes de la serie en distintas misiones. Durante esta campaña, tendremos un mapa, de izquierda a derecha, que irá ramificandose en distintos puntos de vista de la historia. Este modo se divide en secciones de historia con escenas cinemáticas y secciones de combate.

Equipado para cualquier batalla

En AOT 2: Final Battle podremos desarrollar variaciones y mejoras del equipo de combate. Este se compone básicamente de las hojas de ataque, los tanques que guardan las hojas de repuesto y el gas para la propulsión y la caja donde se recogen los ganchos para el desplazamiento. Cada uno de estos elementos cuenta con tres estadísticas principales a tener en cuenta. Desde el largo de las hojas, hasta el número de repuestos que podemos llevar y la velocidad de desplazamiento.

Con motivo de la expansión, se añaden además un equipo de armas de fuego y las lanzas relámpago, poderoso objeto utilizable en un estado temporal. Tener nuestro equipo actualizado y mejorado durante el modo historia será importante si queremos ponernos las cosas un poco más sencillas. Los requisitos para conseguir estas mejoras son objetos que podremos conseguir completando misiones o comprando en la tienda de la ciudad.

Además, durante el combate llevaremos hasta 8 objetos consumibles distintos, que podremos reabastecer en bases que plantemos por el escenario. Desde hojas y tanques de gas de repuesto para cuando nos quedemos sin, hasta bengalas cegadoras y redes para capturar titanes.

Las alas de la libertad

Llegamos al punto principal del juego, su jugabilidad, que ha de adaptar las filigranas aéreas vistas en la serie de animación. ¿Cumple? Sin siquiera despeinarse. Es todo un hecho que en Omega Force están acostumbrados a hacer juegos donde tenemos que cubrir grandes distancias de forma veloz. Cubrir kilómetros sin siquiera parar de pie acaba siendo el pan de cada día durante los escenarios con ciudades y bosques. No se trata de un balanceo tan perfeccionado como el que encontraríamos en Marvel’s Spiderman, pero destaca en sus altas velocidades.

Pasar del modo de movimiento al modo de combate es tan sencillo como fijar el objetivo en un enemigo. Si se trata de un titan de cierto tamaño, contará con cinco puntos a los que atacar. Titanes más pequeños u objetivos humanos contarán con un solo punto que fijar.

En el caso de los titanes de gran tamaño, podremos fijar nuestro objetivo en su punto débil, alrededor de la nuca, o en sus extremidades. Rebanando los brazos, disminuiremos la posibilidad de ser atacados y en el caso de las piernas, les inmovilizaremos. La nuca, punto débil, es la zona principal a la que atacaremos, pues es la única forma de derrotar al objetivo. Apuntando y atacando en el momento justo, podremos realizar mayores cantidades de daño, que incluso nos permitirán derrotar al enemigo de un solo corte.

Aún siendo un sistema simple, donde principalmente haremos uso de 4 botones (fijar, balancearnos, esquivar y atacar), sin variaciones, tenemos un sistema de combate sólido y sencillo. Buscar el punto débil, cortar extremidades para facilitar maniobras o salvar compañeros y esquivar en el momento exacto. Elementos tan básicos que se repiten sin mucha variación, crean una jugabilidad sólida y disfrutable durante la gran cantidad de horas de juego.

El poder de los lazos

Como en muchos juegos de este tipo, contaremos con niveles de amistad con el resto de personajes. Esto nos permitirá desbloquear habilidades para nuestro protagonista, junto a pequeñas escenas para profundizar en el desarrollo de estos personajes. Con más de 40 personajes, todos ellos jugables en modos concretos del juego, será difícil aburrirnos.

Pero eso no es todo, pues también nos ayudarán en el campo de batalla. Podremos llevar hasta cuatro camaradas con nosotros en combate e incluso cambiar en mitad de una misión. Estos nos proporcionarán apoyo durante el combate e incluso contarán con habilidades que podremos activar. Desde golpes de gran daño en la nuca o las extremidades, hasta bengalas para cegar un grupo de enemigos o primeros auxilios cuando estemos en las últimas.

Cazar titanes en solitario es toda una odisea, mas no es imposible. Pero sin duda, más vale ir bien acompañados para facilitar las cosas. Además, contamos con modos de juego multijugador, tanto local como online, para poder disfrutar con la mejor de las compañías.

Veredicto

AOT 2: Final Battle presenta una adaptación notable de una de las series manganime más conocidas y exitosas de los últimos años. Sin duda es un título indispensable para los fans, pero también es recomendable para quienes quieran probar de lo que es capaz el universo. Contando con una jugabilidad sólida, que peca de errores típicos que podríamos encontrar en cualquier otro título de Omega Force, sobretodo de rendimiento al contar con muchos elementos en pantalla, no deja de ser un título con un regusto positivo.

Mucho del contenido son puntos positivos, desde la posibilidad de controlar a más de 40 personajes hasta el poder relacionarnos con estos. La gran cantidad de modos de juego disponibles, controlando tanto humanos como titanes y la posibilidad de formar parte de la historia son grandes rasgos a destacar. Más no es oro todo lo que reluce.

Entre los fallos más frecuentes, encontramos bajones en el rendimiento del título en escenarios demasiado cargados de enemigos. El control no está pulido al 100%, llegando a fallar en momentos donde uno cree que sería complicado fallar. Además, el juego base cuenta con una traducción muy poco cuidada. Comparando el doblaje japonés a la traducción, encontramos errores en los tiempos verbales, el número, la persona y el significado de la frase en si, llegando a encontrar incluso líneas de código en los subtítulos de alguna escena. Esto se arregla en la expansión, más no deja de ser una localización poco cuidada. que puede afectar a la experiencia del título.

El título cumple con su cometido como adaptación e incluso resumen, por lo que, aún con sus fallos, no puedo dejar de recomendarlo. La cantidad de horas de diversión, solo con la primera pasada al modo historia, expansión incluida, se acerca a las 20. Con muchos desbloqueables y modos por completar, no sería de extrañar que llegase a sacar un centenar de horas a más de uno.

Y hasta aquí nuestro análisis de AOT 2: Final Battle, del que podéis encontrar más información en nuestra web. Recordad que podéis enteraros todas las novedades futuras de AOT 2: Final Battle y otros análisis a través de nuestra cuenta de Twitter.

El análisis de AOT 2: Final Battle ha sido posible gracias a una clave digital del juego para Xbox One, proporcionada por Koch Media.

Lo Bueno

  • Una adaptación sobresaliente de una de las obras más reconocidas de los últimos años.
  • Jugabilidad más que notable, una formula básica que aún tras repetirse hasta la saciedad sigue generando retos y diversión para el jugador.
  • Una banda sonora sobresaliente que se aleja a las piezas compuestas por Hiroyuki Sawano para el anime. La variedad de estas se hace notar, a parte de ser una delicia auditiva.

Lo Malo

  • Una localización que da demasiados dolores de cabeza, cambiar el idioma a inglés, incluso para quienes no estén acostumbrados al idioma, podría resultar más sencillo que romperse la cabeza intentando descifrar algunas traducciones.
  • Los típicos fallos de rendimiento de juegos de Omega Force pueden arruinar la experiencia en algunos momentos.
7.5

Escrito por: Victor Puig

Salí plurilingüe y acabé de profesor de idiomas. Me encantan los juegos de lucha, los JRPGs y sobretodo los indies. La buena música, dentro o fuera de los videojuegos, es otra de mis pasiones.