Baobabs Mausoleum

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Análisis – Baobabs Mausoleum (Nintendo Switch)

Casi un lustro ha pasado desde el debut de Baobabs Mausoleum, el proyecto de Jacobo Estévez, más conocido como Jacob Jazz, que vio la luz en el ya lejano 2017. El título de Celery Emblem, que llegará a las tiendas el próximo 12 de marzo gracias a la labor de Tesura Games, consiguió mezclar a la perfección la esencia de Twin Peaks con el humor gamberro más alocado. Ambientado en Flamingo’s Creek, un pueblo fantasma que aparece una vez cada 25 años, encarnaremos a Watracio Walpurgis, una berenjena detective (habéis leído bien) que, en mitad de su labor para el FBI, llega de golpe y porrazo a esta caótica localización. Los homenajes a lo halloweenesco, la disparada trama y el carisma de los personajes son algunas de las razones por las que sumergirse en Baobabs Mausoleum es una opción idónea, pero el título de Jacob Jazz cuenta con algunos claroscuros que, avisamos de antemano, no empañarán la experiencia general.

Cuando David Lynch encontró a John Carpenter

Es imposible no asociar estos dos nombre al título de Celery Emblem. Desde la primera toma de contacto, con esa introducción tan característica,  prácticamente palpamos la esencia de los directores en la obra. Con un toque a caballo entre lo ochentero y lo noventero, Baobabs Mausoleum da comienzo con un accidente que cambia la vida de Watracio Walpurgis. Tras observar una presencia en la carretera, una volantazo le lleva a chocarse contra un árbol, momento en que su coche queda inutilizable y su vida, sin él saberlo, da un giro de 180º. Flamingo’s Creek la da la bienvenida, y este pintoresco pueblo de 64 habitantes ya se prepara para ponerle en algún que otro apuro.

Con esta premisa tan particular se inicia la obra de Jacob Jazz, un título de desarrollo rápido que no tarda en plantearnos las primeras incógnitas narrativas. Superando una serie de sencillos puzles, de los que hablaré más adelante, nos abrimos camino a través de las calles y el folklore de Flamingo’s Creek, un lugar capaz de contar con la presencia del mismísimo John Carpenter, reputado director cuya filmografía cimenta la existencia de Baobabs Mausoleum. La esencia de la obra nos atrapará desde el primer momento, ya que su cuidada dirección artística cautivará a los amantes de géneros tan diversos como los que engloban a The Legend of Zelda y Monkey Island.

Influencias palpables en las mecánicas jugables

Jacob Jazz no ha escondido en ningún momento qué títulos son los causantes del nacimiento de esta obra. En una entrevista concedida a Red Bull hace poco más de un año, el desarrollador habló de la importancia de títulos como The Legend of Zelda: Link’s Awakening o The Secret of Monkey Island en la elaboración de Baobabs Mausoleum. Esta influencia es claramente visible desde los primeros compases del título, ya que la vista cenital recuerda al juego de Nintendo que hace escasos años recibió un remake. Por otra parte, los chistes delirantes y la apuesta por una aventura con gran carga narrativa son parte de la esencia de la añeja aventura de LucasArts. Así, a este alocado cóctel el desarrollador también quiso sumar cierta esencia de David Lynch, motivo por el que todo desembocó en una odisea tan pintoresca como carismática.

La premisa jugable es, en tintes generales, sencilla. Baobabs Mausoleum no es una obra difícil de digerir, tiene claro hacia dónde se dirige y, pese a hacer ciertas florituras por el camino, mantiene en todo momento su esencia fresca. A lo largo de los tres episodios veremos diferentes localizaciones de Flamingo’s Creek, un pueblo que no tardaremos en sentir como nuestro. Sus alocados habitantes nos harán echar alguna que otra carcajada, y la interacción con los mismos será clave a la hora de avanzar en el devenir de la historia. Los puzles, como mencioné en párrafos anteriores, son fáciles de ejecutar, con algunas pronunciadas subidas de dificultad que, con exploración y atención, no tardaremos en subsanar.

En ciertos momentos de la historia, que no desvelaremos por motivos obvios, Jacob Jazz se permite la licencia de trastocar por completo el núcleo de Baobabs Mausoleum. En una declaración de intenciones tan abrupta que resulta brillante, observaremos como las líneas que definen el título son cada vez mas difusas, asistiendo a diferentes manifestaciones que dotarán ala obra de una rica variedad que, en ocasiones, no funciona todo lo bien que desearíamos. Aún así, estos cambios tan drásticos encajan a la perfección en el ecosistema del título de Celery Emblem, ya que su premisa es tan alocada que Jacob Jazz se permite el lujo de introducir los cambios que considera oportunos. Es alocado en la teoría y brillante en la ejecución, otorgando al juego unas mecánicas que, aunque insistimos que pueden desconcertar en primera instancia, solo enriquecen la experiencia que supone Baobabs Mausoleum.

Una atmósfera poderosa y cautivadora

En todo momento he hecho referencia al cuidado que se ha hecho en lo que a aspecto audiovisual se refiere. En primera instancia, se nos ofrece la posibilidad de disfrutar del juego con un filtro VHS, que hará las delicias de aquellos nostálgicos que quieran sumergirse aún más en la obra. En el apartado técnico se optó por la estética pixel por motivos presupuestarios, pero al final del día hemos comprobado que este estilo le sienta como anillo al dedo. No solo favorece la inmersión en una obra de este tipo, donde la exploración es un mantra y la interacción un paso obligatorio, sino que nos hace sentir más familiarizados con Flamingo’s Creek, ya que no tardaremos en poder recorrer con los ojos cerrados las calles de este pueblo fantasma.

Pero, si un aspecto destaca por encima del resto en el apartado técnico, ese es la excelsa banda sonora. En la propia introducción empezamos a ser conscientes de lo que tendremos entre manos, que no es otra cosa que algunos de los mejores temas presentes en un producto patrio. Las canciones que aparecen en Baobabs Mausoleum encajan a la perfección en la premisa del juego, aderezando cada acto con cierto simbolismo presente en el ambiente. De hecho, en un momento concreto del juego, sonará un “villancico” temático que nos hará partirnos de risa, ya que la letra del mismo es tan absurda como lo que estamos viendo en pantalla. Sin duda, uno de los mayores aciertos de Celery Emblem es su apuesta por una banda sonora tan pintoresca.

Baobabs Mausoleum es una apuesta segura

En definitiva, el título de Jacob Jazz es uno de los productos más originales del mercado español de los últimos años. Gracias a su formato episódico, que divide el juego en tres fragmentos, Jazz consigue infundir a la perfección esa esencia de Twin Peaks que tanto busca. Y, de hecho, con el relanzamiento que nos llegará en marzo gracias a Tesura Games, podremos completar la obra del tirón, un factor que se agradece teniendo en cuenta los cliffhanger del juego. Además, este título resulta perfecto para aquellos jugadores con ganas de grandes aventuras y poco tiempo para disfrutarlas, ya que cada episodio nos acompañará durante algo menos de dos horas. Así, en esencia estamos ante uno de los títulos más llamativos de la nueva corriente española del videojuego, ya que resulta tan carismático como alocado y divertido en su premisa. Si quieres pasar un buen rato y acompañar a Watracio Walpurgis a descubrir los misterios de Flamingo’s Creek mientras averiguas quién es el habitante nº 64, Baobabs Mausoleum es una apuesta segura.

Este análisis ha sido posible gracias a un código digital proporcionado por Tesura Games.

Lo Bueno

  • Una premisa tan alocada como interesante
  • Puzzles sencillos pero gratificantes
  • Metahumor surrealista y divertidísimo
  • Variedad en los modos de juego...

Lo Malo

  • ... con los fallos que ello conlleva
8

Escrito por: Abelardo

Con un mando en las manos desde que tengo uso de razón, empecé con una Super Nintendo y desde entonces no he parado. Lector ocasional, apasionado por los mundos de Miyazaki y nieto de Lolita y Juan.