Captain Tsubasa: Rise of New Champions

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Análisis – Captain Tsubasa: Rise of New Champions

Allá van con el balón en los pies

Creo que acertaría si digo que el 90% de los que leéis estas líneas visteis de pequeños o al menos oísteis hablar de Oliver y Benji, el título por el que llegó Captain Tsubasa a España allá por 1990 de la mano de Telecinco. Son muchos los adultos españoles que crecimos con las aventuras y desventuras de Oliver Atom, Benji Price, Mark Lenders y demás. La serie gozó de un gran éxito en todo el mundo, en especial en los países hispanos debido a la gran afición que cosecha el fútbol por estas tierras. Sin embargo en el terreno de los videojuegos la obra de Yoichi Takahashi no tuvo la suerte de otras adaptaciones, lanzando pocos juegos, la mayoría de los cuales no salieron de Japón.

En 2018 Captain Tsubasa gozó de un remake de 2 temporadas que devolvió a sus protagonistas hasta las portadas. Imaginamos que fue esta segunda juventud la que impulsó a Bandai Namco a desarrollar junto a Tamsoft un título que reviviera los mejores momentos del manga y se convierta en el referente en el sector. El resultado es este Captain Tsubasa: Rise of New Champions, un título arcade que se siente más un Action-RPG que un simulador de fútbol y que, pese a sus carencias, ha logrado conquistarnos. Ataos las botas y calentad bien que saltamos al campo con nuestro análisis.

Un juego de fútbol atípico

Lo primero que llama la atención de este Captain Tsubasa: Rise of New Champions es su planteamiento jugable. Si venís de Fifa o Pro Evolution no encontraréis aquí las filigranas, estrategias o regates de éstos. Captain Tsubasa centra su juego en un sistema totalmente arcade con ciertos toques RPG. ¿Suena confuso verdad? A grosso modo se controla igual que cualquier título de fútbol: correr, sprint, pase corto, pase largo, chute… Pero el juego lo simplifica al extremo. Para regatear por ejemplo contamos con dos movimientos, uno light y otro más contundente. Tanto si atacamos como si defendemos, en el momento del contacto con el rival, deberemos pulsar el botón contrario para robarle/mantener el balón. Esto limita mucho los regates, que tampoco se ven beneficiados por las escasas posibilidades de jugadas que ofrece el título, quedándose solamente con las paredes, los centros altos, chuts combinados y poco más.

Tampoco es un acierto el sistema de “desgaste” del portero. Todos los jugadores cuentan con una barra de energía que se agota conforme realizamos acciones: esprintar, regatear, chutar… Dicha barra se rellena cuando no están realizando ninguna, excepto la de los porteros. Esta barra solo se recarga si encajan un gol y en la media parte. Mientras tanto, por cada chut que hagamos a puerta los porteros perderán parte de esa energía, mayor cuanto más peligroso fuere el lanzamiento, y encajarán un gol por débil que sea el disparo si se quedan sin energía. Esta mecánica convierte el gameplay de Captain Tsubasa en un juego de estrategia en el que debemos calcular cuándo y cómo agotar las defensas del portero para poder marcar gol. Tiene gracia cuando se usan super tiros, pero le resta mucha emoción al hacerse tremendamente complicado marcarle un gol a un portero con la energía a tope, por muy buena y elaborada que fuese la jugada.

He comentado lo de los super tiros porque son una de las mecánicas más interesantes del juego. Los jugadores más destacados de cada equipo podrán ejecutar un super tiro exclusivo de cada uno de ellos que mostrará una animación calcada a la de la serie y que pondrá en serios apuros al guardameta rival. Para poder realizarlo debemos llenar la barra de chut al máximo y tener un mínimo de energía disponible. Una vez lo carguemos importará poco desde dónde lancemos, ya que la probabilidad de meter gol o no viene determinada por la energía del portero.

Por último el tercer componente RPG es una barra que se va llenando conforme realizamos acciones que activa la Zona V, una suerte de habilidad de equipo que incrementará durante un breve lapso de tiempo las características de nuestros jugadores. Por ejemplo en el caso del Nankatsu, el equipo de Tsubasa Ozora, incrementará la velocidad de los jugadores, minimizará el desgaste de energía y llenará más rápidamente la barra de chut. Dicha Zona V también nos puede servir para defendernos si la tenemos lista cuando el rival utilice un super tiro, pudiendo activarla durante la animación para que nuestro portero haga una parada con maestría y evitar así un gol seguro.

Si combinamos todos estos elementos Rise of New Champions se convierte en una suerte de Action-RPG en el que gestionar la energía de nuestros jugadores, las defensas del guardameta rival y escoger el momento idóneo para activar la Zona V. Es divertido, accesible y se vuelve tremendamente vistoso cuando empezamos a jugar con las diferentes formaciones, estrategias de equipos, super tiros etc. Sin embargo peca de simplista y a las pocas horas de juego habremos descubierto todas sus posibilidades, dejando poco margen a la mejora constante que diferencia al jugador ocasional del profesional.

Dos historias que revivir

La oferta del título se basa en dos modos historia: Episodio Tsubasa y Episodio Nuevo Héroe. En el primero revivimos las andaduras del Nankatsu y su capitán, Tsubasa Ozora, en las eliminatorias del campeonato nacional de secundaria. La trama, que avanza mediante escenas estáticas con multitud de diálogos, relatan con gran fidelidad la trama del manga y nos propone enfrentamientos en los que desatar situaciones destacables del manga. Tienen su miga ya que según como vayamos en el marcador saltarán algunas escenas u otras, y ya os avisamos que más de un gol os van a meter por la cara.

El segundo modo, Episodio Nuevo Héroe, nos permite crear a nuestro personaje desde 0 y empezar como alumno de secundaria en uno de los institutos destacados de Japón -no, el Nankatsu no figura- para poco a poco poder ir desarrollando el perfil de nuestro PJ, mejorar sus atributos y conforme avance la historia conseguir un hueco en la selección japonesa para participar en el Mundial Juvenil de Estados Unidos en una historia inédita que encaja a la perfección en el imaginario de Takahashi. Desgraciadamente el sistema de progreso se ve mermado por un extraño sistema de cartas en el que organizar naipes para mejorar nuestro personaje y entablar amistad con los demás miembros del equipo.

Por último la oferta se complementa con los modos versus y versus online. El primer es el modo clásico de partido rápido contra la IA o contra un amigo en local, el segundo nos permite participar en partidos online. Estas partidas se organizan por ligas dependiendo del nivel de nuestro equipo, de manera que no podremos juntar a demasiados cracks en un mismo equipo porque sobrepasamos el límite, obligándonos de este modo el juego a encontrar la combinación óptima para ir ganando partidos, ascender de liga y poder cada vez contar con mejores estrellas en nuestras filas.

Un título con buenas intenciones, pero con fallos de bulto

Si hasta ahora todo lo que comentábamos de Captain Tsubasa era positivo ahora toca hablar de la otra cara de la moneda. Si bien el juego está diseñado por y para fanáticos del manga original, lo cierto es que la nostalgia y el cariño por la serie no puede nublar nuestro juicio a la hora de resaltar los puntos en los que Rise of New Champions flojea.

El título tiene diversas carencias, la más clamorosa es su nefasta inteligencia artificial. Jugadores que no corren a por el balón, regates que no salen por incongruencias entre lo que se ve en pantalla y las hitboxes del juego, físicas extrañas en los choques o balones perdidos… Pero lo más desquiciante es sin duda la IA aliada. Compañeros que no se desmarcan, defensas que esperan a que el delantero cruce para ir a robarle el balón corriendo detrás de él, delanteros que se hacen 7 regates seguidos sin apenas energía… Una serie de incongruencias que añaden un factor aleatorio a los partidos que no nos ha gustado en absoluto. Y lo peor es que los problemas de IA tienen difícil solución vía parche.

Otro aspecto descuidado es el apartado técnico, donde encontramos un desempeño muy irregular. Mientras en las escenas de vídeo, super tiros y demás, el juego luce de auténtico escándalo siendo una representación 1:1 del anime, no ocurre lo mismo en el terreno de juego. En muchas ocasiones la resolución baja cuando se suceden varios regates y robos de balón, pero es que en las presentaciones de los partidos un bug hace que la resolución baje durante unos segundos a unos 240px emborronando todo por completo.

El juego necesita urgentemente un parche gordo para solucionar este tipo de problemas, ajustar las hitboxes, mejorar lo que sea posible la IA y arreglar el lag de las partidas online. Nada que no tenga solución, pero que deberán dársela cuanto antes si quieren que Rise of New Champions tenga continuidad más allá del lanzamiento.

Conclusión

Captain Tsubasa: Rise of New Champions es el título que todos los fans llevábamos años esperando. No es perfecto ni mucho menos, y ciertamente peca de ser algo corto y simple, pero su propuesta bañada de nostalgia logra enamorarnos con sus secuencias animadas, sus jugadas suicidas y sus tiros imparables.

Si se logran pulir ciertos detalles vía parche y el usuario es indulgente con su aparente simpleza, lo cierto es que Captain Tsubasa: Rise of New Champions es un muy buen juego de fútbol arcade, ideal para pachangas entre amigos, y todo un regalo para los fans acérrimos. No es la entrega perfecta, pero sienta un genial precedente para -esperemos- futuras entregas.

Lo Bueno

  • Un calco de la serie, sus secuencias son vibrantes
  • Una vez se entra en su dinámica es realmente divertido y accesible
  • Los dos modos historia y como está planteado el online, todo un acierto

Lo Malo

  • Técnicamente es muy muy discreto
  • La IA es de las peores que hemos visto
  • Algunos bugs que necesitan ser solucionados con urgencia
7.5

Escrito por: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.