Chivalry II

Por el el Análisis, 8 Más

Análisis – Chivalry II

A causa de los errores de su gobernante, los caballero de Ágata fueron derrotados a manos de sus enemigos, la Orden de Mason ¿Cuál será la mejor forma de solucionar este conflicto? A golpetasos, al parecer. Chivalry II es un videojuego de acción hack and slash y multijugador desarrollado por Torn Banner Studios. Tras una exitosa primera parte, el estudio ha vuelto a adentrarnos en una guerra sangrienta por la victoria entre Ágata y Mason. Para hacer el análisis de Chivalry II, hemos tenido que adentrarnos en lo más profundo de la batalla; así que mantened los ojos abiertos si no queréis perder la cabeza (literalmente):

En el fragor de la batalla

Dos facciones, una guerra de generaciones y un odio visceral. El Rey Argon I, Rey de la antigua Ágata, conquistó los dispares Reinos en la Guerra de la Unificación. Durante la Guerra Civil de Mason, hechos tratados en Chivalry I, Ágata fue completamente destruida. La sed de sangre inconmensurable no dejará paso a la misericordia, y solo hay una forma de finalizar el conflicto: la guerra.

Chivalry II nos traslada ante un conflicto armado: Ágata contra Mason. Aunque eso solo lo sabemos si hemos jugado a la primera parte o hemos leído el apartado de historia del juego. El tono del juego es bélico y sangriento, pero la narrativa de la historia está ausente en todo momento. Hay dos bandos, tú escoges uno y te lanzas a la batalla como un animal. La razón del conflicto te da completamente igual, tú lo que quieres es destrozarle el cráneo a cualquiera que se ponga por delante. Y eso está bien, es uno de los puntos divertidos del juego, pero quizá hubiese estado bien tener una breve campaña de cada facción que explicara sus motivos y su historia. Puede que no le reste importancia al juego en sí, pero hubiese sido un detalle redondo.

El título en sí carece de historia, pero sí posee narrativa visual. Cada partida en los modos multijugador relata brevemente donde nos encontramos en ese momento y cuál es nuestra misión. Una vez iniciamos partida, estamos ante un terreno concreto, ya sea campo abierto destruido, un pequeño pueblo o una muralla. Los lugares donde nos encontramos relatan los sucesos ocurridos, y eso se hace patente en los objetivos de cada partida. Nos tocará defender, atacar un poblado, robar oro, entre otros tantos. Son detalles curiosos con los que se intenta aderezar la narrativa de una forma diferente. Por ejemplo, el tutorial está narrado de una forma en la que da la sensación de que un superior nos está entrenando: nos grita, nos guía o se burla de nosotros.

Combate realista

Una de las características más destacables del juego es el realismo. Intentan ser muy fieles a la hora de mostrar lo que es una guerra o lo que supone blandir una espada ¿Qué significa eso? Que te olvides de ir corriendo como un descosido y atacar sin ton ni son a los rivales. Todas las armas poseen un peso, una particular forma de usarse y distintas dificultades para blandirse, al igual que las diferentes clases. Si somos arqueros, nos quedaremos sin fechas o perderemos precisión en los tiros si mantenemos el arco tensado demasiado tiempo. Incluso seremos muy vulnerables si nos colocamos demasiado cerca de los enemigos. Cada personaje posee un rol que deberá seguir.

Se han centrado en gran medida en hacer sentir al jugador que se encuentra en un campo de batalla de verdad: las armas son lentas y muy pesadas, sobretodo al blandirlas contra los enemigos. Cada estocada contra el arma rival nos descolocará y podremos perder el equilibrio, incluso se “sentirá” si nos golpea. Esto es gracias no solo al increíble trabajo que ha hecho el estudio Torn Banner Studios en el combate, sino también por la respuesta del mando a cada golpe. La breve y sutil vibración del mando ayuda a que cada pelea se perciba como algo más real.

Y ahí lo reventas a espadasos

El combate es, sin lugar a duda, lo mejor que tiene Chivalry II. Que sea tan tosco y pesado hace que se sienta realista, y que midamos cada uno de nuestros movimientos. No obstante, esto puede ser un problema para algunos jugadores, que se sentirán frenados por las propias mecánicas del juego. No es un juego para todo el mundo, ya que según vayamos jugando nos encontraremos numerosas barreras. Para compensarlo, el juego busca distintas formas de paliar este problema, como la variedad. Existen diferentes clases y armas específicas para cada una, que se irán desbloqueando según vayamos subiendo de nivel. Esto es algo muy positivo, ya que permite a los usuarios encontrar la clase y el arma que se adapte mejor a ellos. Eso requiere paciencia y niveles, y teniendo en cuenta que es un juego con multijugador obligatorio, es complejo de por sí.

Cada clase y cada arma tiene su peculiaridad, que tendremos que dominar para usarlos de forma correcta. La mayor parte de las armas poseen diferentes combos y variedad en sus ataques. Pero, de nuevo, tendremos que lidiar con el realismo: al tener una armadura, la forma de esquivar es más lenta. Si quieres hacer un ataque doble, tienes que hacerlo bien y rápido, porque tus rivales tienen formas de contrarrestarte. Se siente áspero, lento e incluso burdo, pero cuando te sale bien y consigues derrotar a tu rival, es increíblemente satisfactorio.

Sangrientamente realista

No puedo acabar este análisis sin mencionar el apartador gráfico y artístico de Chivalry II. Gráficamente hablando, es un portento. No solo tiene un combate que se basa en el realismo, sino que también tiene un gran impacto en su apartado artístico. El tono sangriento y lúgubre de la guerra se siente en cada uno de los escenarios del juego. De hecho, hay ciertos detalles que aportan verosimilitud a la narrativa bélica. Un ejemplo de ello es que la sangre o las quemaduras se ven reflejadas tanto en el terreno como en las propias vestimentos de los personajes.

Aunque es completamente innecesaria y no aporta casi nada a las partidas, podremos personalizar nuestros personajes. De hecho, podemos tener apariencias distintas según la clase; no está especialmente pulida, pero puedes variar tu aspecto si lo deseas. El juego carece de chat, y siendo un multijugador lo agradezco infinito, pero en su lugar hay frases predeterminadas, y son bastantes. Puedes gritar, decir frases irónicas o insultar al enemigo, sin embargo, pasa muy desapercibido. La gente está más centrada en repartir tollinas que en gritar al enemigo.

Está tan confuso que se hirió a sí mismo

Que el juego sea multijugador tiene ciertas ventajas, como ver los fallos de cada jugador en tiempo real. Hay un momento mágico al empezar el juego en el que te encuentras a un jugador tan perdido como tú, provocando una situación incómoda pero especialmente graciosa en el que ambos jugadores intentan atacar pero fallan estrepitosamente. También es sencillo encontrar partida, ya que tiene juego cruzado entre todas sus plataformas. Aunque el multijugador también tiene cosas malas, como el hecho de ver a tus compañeros correr como borregos a luchar contra el enemigo, cuando lo que hay que hacer es mover una carga. Es muy frustrante intentar completar las misiones, mientras tu equipo está de parranda. Y es absurdamente fácil golpear a los aliados, y ser golpeado por ellos, es como tener el enemigo en casa.

El juego posee varios errores y bugs, pero un detalle especialmente molesto que tiene el juego es el tamaño predeterminado de los subtítulos. Jugando en una televisión de tamaño considerable, era bastante complicado leer las letras más pequeñas de los menús. Pero otro error que hace palidecer al anterior son las fases de las partidas. Dependiendo del modo del juego, cada partida contará con distintas fases, con un tiempo determinado y generalmente largo para completarlas. Si se falla, gana el rival, pero si logras completar el objetivo, se pasa a la siguiente misión. Cuando se cambia se fase, se traslada la zona de combate, haciendo que le cortocircuite el cerebro al sistema. El juego entiende que la zona cambia, por lo tanto, las personas que aún se encuentra en la antigua zona, están muy lejos del lugar y, por lo tanto, están desertando. Así que o corres para llegar a la zona nueva, o verás como te desconecta o te aparecen bugs visuales que hacen que quedes indefenso ante los ataques enemigos.

Conclusiones

Para acabar este análisis, he de concluir que Chivalry II es un juego complejo y realista que costará dominar en un principio, pero que una vez encuentras tu clase y arma predilecta, será un auténtico vicio. Aunque posee errores y bugs molestos, el combate es tan especial y está tan pulido que es fácil ignorar los problemas que tiene. Un juego divertido con el que será fácil disfrutar de cada batalla hasta obtener la victoria, sobretodo si juegas con amigos.

Chivalry II está disponible para PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One y Xbox Series X y Series S. Además del análisis de Chivalry II, también podéis encontrar más información sobre videojuegos en nuestra web. Y no olvidéis seguir nuestra cuenta de Twitter para estar al tanto de todas las novedades de la industria.

El análisis del videojuego Chivalry II ha sido posible gracias a un código digital facilitado por Koch Media.

Lo Bueno

  • Variedad de clases y armas, dando libertad de elección a los jugadores.
  • Combate pulido y realista que dará una sensación completa de estar en medio de una guerra.
  • Buena respuesta en la vibración del mando.

Lo Malo

  • La falta de historia y campaña se hace patente en el juego.
  • El multijugador conlleva ciertos inconvenientes, como ver a tus aliados ignorar la misión.
  • Numerosos errores y bugs.
7

Escrito por: Noe Arredondo

Jugadora desde que elegí a Charmander en el Pokémon Azul. Defensora acérrima de los videojuegos como forma de arte y hago chistes cuando estoy incómoda.