Crusader Kings III

Por el el Análisis, 4 Más

Análisis – Crusader Kings III

Los juegos de estrategia a gran escala no son mi fuerte, quitémonos esto de enfrente. Normalmente esto se da por la segunda parte del nombre del género, la gran escala. Ya sea la estrategia, o los mundos abiertos, todo lo que sea demasiado grande me abruma, me llena la cabeza de ideas y me provoca un cortocircuito. Por ello intento evitar títulos con grandes mundos a explorar, o en el caso de este Crusader Kings III, mundos enormes en donde tenga que estar pendiente de todo para que las cosas salgan bien. Porque ya tengo suficiente con hacer eso en mi vida diaria, no es algo que disfrute haciendo. Sin embargo, esta experiencia con Crusader Kings III ha sido bastante interesante y hasta fructífera, acercándome más al género, aunque por el momento no me quiero alejar de esta entrega. Si bien no soy el más indicado para escribir un análisis sobre Crusader Kings III, sobre todo al no haber tenido contacto con anteriores entregas, creo que un punto de vista desde alguien novicio en la saga tampoco está del todo mal. Y qué más puedo decir, a parte de las inmensas ganas que tengo de estudiar todas las posibilidades que ofrece el juego y pasar horas y horas exprimiendolo.

Rey hay más que uno

Crusader Kings III nos ofrece un tutorial nada más empezar a jugar. Tras estar leyendo largos textos durante 20 minutos, sin saber totalmente qué hace cada menú ni como gestionar cada cosa, nos lanza a la acción. De nada nos va a valer estudiarnos las instrucciones si no sabemos como aplicarlas. Es aquí donde comienza el juego, escogiendo en este caso la campaña de dificultad más baja, comenzaremos como rey de una pequeña facción de Irlanda. Nuestra ascendencia nos ha pasado el relevo y ahora es nuestro turno seguir con su legado, escogiendo qué tipo de líder seremos. Nuestro gobernante decidirá una especialidad a la que dedicar su vida, desde el arte de la guerra hasta la administración de los bienes, pasando por la intriga y el cotilleo. Con forma de árboles de habilidades, ganaremos mejoras conforme pase nuestra vida, la cual, obviamente, no será eterna. ¿Qué pasará cuando muera nuestro personaje? No hemos de temer, pues, si hemos liderado como debemos, escogeremos un sucesor antes de estirar la pierna.

Durante la partida, contaremos con 4 tipos de recursos importantes para la mayor parte de nuestras decisiones. Nuestros ingresos, nuestro prestigio, la piedad que demostremos y el renombre que tengamos. Obtendremos una pequeña cantidad de cada uno de estos de forma mensual, pero no será la única forma de aumentar nuestras riquezas. Podremos recaudar impuestos, tomar decisiones para nuestro pueblo, convertir a otros a nuestra cultura o religión, e incluso enviar regalos económicos para aumentar nuestra puntuación. Nuestra cantidad máxima de cada una también reflejará nuestro rango, que afectará también en la forma en la que nos verán los territorios vecinos. Si crecemos demasiado, podemos entrar en conflicto con otro territorio y no tener más remedio que someter a nuestro pueblo a una guerra. Todas estas decisiones fluctuarán según la cantidad de recursos que estemos dispuestos a ofrecer, tengamos y podamos obtener.

Vecinos y enemigos

Como ya he mencionado, tomaremos decisiones para nuestro pueblo, tanto a gran como a pequeña escala. Desde la recogida de impuestos, hasta la elección de nuestra corte. Pero también podremos entablar relaciones directas con ciertos personajes, como nuestra familia o amigos, y hasta con los líderes de otras tierras. Nuestras relaciones se basan en un sistema de puntuación que fluctúa del 0 al 100. Cuanto mejor sea, más alto será el valor y más podremos pedirle a los demás sin miedo a que ocurra nada. Cuanto peor sea, se podrá reducir a los números negativos, llegando a recibir traiciones o ataques.

Al tener a toda una corte real a disposición, podremos proponer matrimonio a varios de nuestros siervos, ya sea con locales o con ciudadanos de otros reinos. Establecer relaciones exteriores será un punto importante, pues no solo podremos conquistar territorios para hacernos con ellos, pues también los podremos obtener a través de las futuras generaciones.

Una vez obtengamos otros territorios, próximos a los nuestros, podremos declarar ducados y reinos, para unificar todavía más nuestras tierras. Podremos poner a otros a cargo de ciudades y proponer varias construcciones que nos aportarán toda clase de bonificaciones, directas o indirectas. Convertirnos en reyes o reinas no será tarea fácil y tendremos que contar con una corte a quienes dejar que nos protejan las espaldas.

Vuestra misión será…

¿No tenemos claros qué objetivos marcarnos? ¿Necesitamos una mano para decidir qué hacer a continuación? No hay problemas, pues en la parte superior de la pantalla, además de presentarnos con las últimas novedades más importantes, contaremos con un tablón de sugerencias. En él se nos avisará de puntos importantes de los que hacernos cargo actualmente, lo que nos puede marcar un pequeño plan de ruta. Casar a nuestro hijo que acaba de hacerse mayor de edad, atacar a un reino cercano que ha sido debilitado, pedir rescates por unos esclavos que encerramos en la anterior redada y más. Atender a estas sugerencias será clave, pues futuros ataques o traiciones pueden venir indicadas por acciones que no tomemos a tiempo.

Junto a estas sugerencias, tendremos la posibilidad de tomar ciertas decisiones como la búsqueda de un médico o grandes banquetes. Estas actividades tendrán un coste tanto de recursos como de tiempo, pero las recompensas que obtengamos al realizarlas valen su peso en oro. No solo literalmente.

Las batallas también tendrán su coste, tanto en forma de soldados como económicamente, y tendremos que prepararnos para el peor de los casos. Si vencemos, es probable que nos hagamos con el territorio invadido, o lleguemos a alguna tregua. Si perdemos, tenemos que estar dispuestos a ofrecer parte de nuestras tierras, junto a varias de nuestras riquezas. Administrar correctamente nuestros impuestos para no perder dinero de forma mensual es un simple paso que puede dar la vuelta al completo a una batalla. Y no podemos olvidarnos de nuestros aliados, que nos ayudarán mandando sus propios ejércitos, siempre y cuando tengan una buena opinión sobre nosotros…

Conclusiones

Si bien he dejado fuera varias características del título, uno no da para más a la hora de explicar un título como Crusader Kings III como completo novato. No se puede negar la cantidad de contenido que ofrece el título y la cantidad de puntos a los que tendremos que prestar atención para no echar nuestra partida por la borda. Sin embargo, todo este contenido puede llegar a ser abrumador para quien se incorpora con esta entrega, esperando terminar una campaña en menos de 10 horas. Crusader Kings III es un título de supervivencia, donde da igual que nos hayamos pasado cientos de años cuidando nuestra dinastía, pues una sola invasión nos puede eliminar por completo. Es en este aspecto donde el título brilla, jugar correctamente nuestras cartas para estar preparados ante cualquier situación, y aún cayendo, levantándonos para seguir, seguramente, con un nuevo heredero.

Crusader Kings III deja claro que el género cuenta con una fuerte base de fans. Y es que la comunidad también juega un papel importante, añadiendo mods y contenido adicional en el futuro. Sin tener en cuenta la difícil entrada al género, o al menos a Crusader Kings III en concreto, el título ofrece una experiencia sin igual. Una obra gigante y llena de contenido, listo para ser disfrutado una vez seamos uno con el juego y sepamos qué estamos haciendo.

Este análisis ha sido posible gracias a una copia anticipada de Crusader Kings III proporcionada por Koch Media España.

Lo Bueno

  • Horas, horas, horas y más horas de contenido. La gran cantidad de territorios y actividades a realizar dan lugar a un juego prácticamente infinito, en donde podemos llegar a quedarnos horas atrapados sin apartar la mirada de la pantalla.
  • Distintas campañas, cada una con su propia dificultad, llenas de mil giros de guión que nos harán estar pendientes de todo nuestro territorio y nuestro pueblo.
  • Un título excelente para los amantes de la franquicia, el género o quienes desean escribir su propia historia.

Lo Malo

  • El tutorial deja bastante que desear para nuevos jugadores, este se explica en puro texto y la cantidad de conceptos es abrumadora para alguien que entra sin tener idea sobre la franquicia.
  • Aún con 5 velocidades disponibles, es posible que estemos un par de horas sintiendo que no estamos haciendo ni consiguiendo nada.
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Escrito por: Victor Puig

Salí plurilingüe y acabé de profesor de idiomas. Me encantan los juegos de lucha, los JRPGs y sobretodo los indies. La buena música, dentro o fuera de los videojuegos, es otra de mis pasiones.