Death Stranding

Por el el Análisis, 3 Más

Análisis – Death Stranding (PC)

Durante los últimos años se ha debatido mucho dentro de las comunidades de videojuegos acerca de la originalidad -o mas bien falta de ella- de ideas dentro de la gran mayoría de proyectos Triple A. La fiebre de los mundos abiertos o sandbox durante la pasada generación de consolas, con una Ubisoft siendo alguna de sus grandes precursoras, nos ha ido dando una cantidad ingente de lanzamientos que beben todos de todos y en los que es raro encontrar una mínima innovación o soplo de aire fresco que nos haga vislumbrar un avance dentro del género. La propia Ubisoft dentro de sus desarrollos peca de esta constante falta de originalidad, de hecho. Nos ha dado buenos videojuegos, sí, pero su fórmula llena de iconitos en el mapa está ya tan gastada que, en ciertos puntos, empieza a aburrir. Si bien es cierto que por el camino también hemos tenido obras que intentaban algo distinto dentro de sus mundos abiertos –The Legend of Zelda Breath of the Wild o The Witcher 3, por ejemplo-, no dejan de ser excepciones que se ven ahogadas por los siguientes juegos genéricos. 

Dentro del sector nos hace falta gente con ganas de probar cosas nuevas, de arriesgarse y de introducir nuevas reglas al juego. Una tarea difícil. Nadie quiere jugarse todo su presupuesto en una idea que puede salir bien, pero también muy mal. Pero, por suerte, tenemos a gente como Kojima, que con Death Stranding demostró que hay futuro dentro del Triple A más allá de las típicas convenciones que llevamos viendo desde hace años. Y es que tras su exitoso paso por PlayStation 4 durante el pasado año, el juego protagonizado por Norman Reedus haciendo de Norman Reedus repartiendo cajas llega a PC, con un port que mejora notablemente el ya brillante apartado gráfico que tenía en la consola de Sony.

Porque desde hace tiempo nos hacía falta un videojuego que nos hiciera conectar entre nosotros y, aunque no ha sido un lanzamiento para todos los gustos, Death Stranding es una obra hasta el momento única en su planteamiento. Ya os comentamos todo lo que teníais que saber de lo nuevo de Kojima en nuestro análisis cuando se lanzó en PlayStation 4, así que, como es lógico, en esta ocasión nos haremos un texto más centrado en el apartado gráfico y técnico de su versión de PC, así como sus novedades con respecto a la anterior, que creemos es lo que todos/as queréis saber en estos momentos.

De vuelta a la Playa, ahora mejor que nunca

Lo primero que llama la atención de esta nueva versión del juego, que ha tardado nada más y nada menos que seis meses en llegar con el nuevo cargamento de Sam Porter Bridges a PC, es el impresionante lavado de cara que ha sufrido Death Stranding en compatibles. Si ya de por sí lo nuevo de Kojima Productions era uno de los videojuegos gráficamente más impactantes que hemos tenido en esta generación de consolas, en PC todo ello se eleva. Las imágenes son profundamente más nítidas que en consola, añadiéndose nuevos efectos gráficos como nuevas partículas y la inclusión del DLSS 2.0 como carga de lujo. Y es que la tecnología marca Nvidia consigue resultados impresionantes, reconstruyendo las imágenes y la resolución del juego según las especificaciones de tu PC, para así conseguir mejores resultados de nitidez y rendimiento a través de la IA.

Esta opción podremos activarla y desactivarla en cualquier momento según nuestras preferencias, sin embargo los resultados son notables al hacer la comparativa entre ambas opciones. Además, aunque no es un juego con un extenso listado de opciones gráficas dentro de sus ajustes, Death Stranding cumple de sobra a la hora de brindarnos las preferencias necesarias para personalizar el juego a nuestro gusto: posibilidad de capar el frame-rate, cambiar la calidad del anti-aliasing, la resolución (con campatibilidad con monitores 21:9 y soporte multimonitor), la distancia de dibujado, etc. En este sentido hemos visto lanzamiento en PC mucho más personalizables pero no hemos encontrado ninguna queja. Además, a nivel de rendimiento el juego va como un tiro teniendo en cuenta la cantidad de calidad gráfica que maneja. Jugándolo en un equipo con una tarjeta gráfica GTX 1060 y un procesador AMD Ryzen 5 3600 con todos los ajustes al máximo no hemos bajado de 60 fps con una resolución 1080p en ningún momento de nuestra partida.

El mismo juego, para bien y para mal

Lo malo -o lo bueno, depende de cómo se mire- es que esta versión de PC de Death Stranding no cuenta con apenas novedades más allá de lo técnico. El juego es exactamente el mismo a nivel de contenido, jugabilidad e historia que el que salió el pasado 8 de noviembre, con la salvedad de una colaboración entre Kojima Productions y Valve. Una que nos regala -literalmente, vienen incluidas en todas las versiones de Steam- hasta seis nuevas misiones basadas en las míticas franquicia Half Life y Portal. A nosotros personalmente no nos han cambiado el mundo, ni nos han aportado mucho más que el tener este simpático guiño a Valve, ya que son unas misiones bastante simplonas cuyas recompensas casi no salen de la mera curiosidad en su mayoría. Podremos acceder a ellas desde prácticamente el inicio del juego -en el capítulo 2 nos salta la primera a través del correo de Sam- y, aunque es un contenido agradecido y con algo de nuevo lore por detrás, podrían haber dado algo más de sí.

Por otro lado, el Modo Foto -además de nuevas canciones de su banda sonora- viene también incluido de lanzamiento, y, junto con el apabullante apartado gráfico de Death Stranding en PC, nos ha hecho pasar horas editando planos e intento crear capturas para el recuerdo. Por lo demás, y como comentamos, el juego es exactamente el mismo. Su componente online de construcciones vuelve a ser la clave de Death Stranding, y su futuro dependerá -así como de la versión de PlayStation 4- de la propia comunidad. Y es que aunque nosotros hemos accedido a una versión preliminar donde sólo han podido jugar personas de la prensa internacional e influencers, ya su mundo estaba muy vivo, por lo que de cara a su lanzamiento mañana lo único que nos queda por delante es reconectar al completo esta atípica versión de Estados Unidos.

Conectando corazones

Si bien es cierto que por su naturaleza Death Stranding no es un videojuego que «aproveche» al máximos la fluidez de los 60 frames por segundo, es inevitable hablar de lo bien que le sienta a la obra de Kojima esta constante fluidez, tanto en cinemáticas como en la propia jugabilidad. Si ya en PlayStation 4 era todo un lujo pasear, simplemente pasear, por su laderas, con ese apartado gráfico tan cinemático, su versión de PC mejora esta experiencia con creces. La nitidez que le otorgan las evidentes mejoras gráficas y la fluidez en el movimiento, sumado al poder usar el teclado y ratón en cualquier momento para movernos por sus menús, convierten a este port en la versión ideal del juego si contamos con un PC que pueda ejecutarlo en condiciones.

De la misma forma, su falta de nuevos contenido importantes con respecto a su versión de consolas lo convierten en una versión poco recomendable si ya hemos jugado al de PlayStation 4. Más allá de la posible mejora en el rendimiento que le podamos sacar, en la consola de Sony ya funciona a las mil y un maravillas, y este port para PC estaría más enfocado a todos aquellos usuarios que aún no han podido disfrutar de una de las experiencias más frescas de esta generación de consolas. Aún así, el mimo y detalle que hay detrás del trabajo de esta versión de PC no defraudará a ninguno de sus jugadores. Ahora sólo depende de nosotros reconectar el mundo.

Nos vemos en la playa.

Hemos realizado este análisis gracias a una clave para Steam enviada por 505 Games

Lo Bueno

  • Sigue siendo un placer pasear por sus páramos
  • Gráficamente es espectacular
  • A nivel de rendimiento funciona a las mil maravillas
  • A Hideo Kojima Game
  • La colaboración con Valve es un buen añadido para los fans

Lo Malo

  • Pocas novedades con respecto a la versión de PS4
  • Se pueden echar en falta algunas opciones gráficas mas
9.5

Escrito por: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.