Disintegration

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Análisis – Disintegration

De los creadores de Halo llega Disintegration, un título ambicioso que combina los disparos en primera persona con la estrategia a tiempo real. Ambientado en un mundo futurista donde los humanos tienen la opción de «integrarse» (cambiar todas las partes de su cuerpo menos el cerebro por partes robóticas), lo cierto es que existe esta asociación, los Rayonne, que buscan dar caza a los que todavía son humanos con mano dura para integrarlos también. Si a esto le sumas su tiranía, te queda una historia que nos recuerda al Episode IV de Star Wars, con un ejército rebelde (al que pertenece el jugador) que busca cambiar todas estas cosas. Sin duda V1 Interactive han hecho una apuesta con este juego, y a continuación os diremos, en nuestra opinión, si han acertado con esta premisa.

Un modo campaña entretenido

Al comenzar el modo campaña nos ponemos en piel… digo, metal de Romer, quien es un experto piloto de una suerte de motos voladoras armadas. Comenzamos escapando de una prisión voladora tremenda. En su huída, nuestro protagonista conoce a un pequeño grupo de saqueadores, gente que se dedica a buscar chatarra para venderla y vivir de ello. Una vez en tierra firme, deciden buscar uno de estos puntos abundantes en chatarra, pero no tardan en conocer al líder del grupo de la resistencia, quien les convence para trabajar juntos en pos de los intereses de ambos. Unos ganan la chatarra y otros ganan luchadores hábiles en su guerra contra los Rayonne. Dividido en varias misiones con sus objetivos secundarios incluidos, la campaña principal dura unas 12-15 horas dependiendo de la habilidad del jugador.

Y es que las misiones son largas, y la dificultad es algo elevada (incluso en modo fácil, a un servidor que no es muy ducho en los fps le costó pasar muchas de las pantallas). Pero todo esto es normal cuando te encuentras ante un juego que ha decidido innovar en su estilo y jugabilidad, pero de ello hablaremos más adelante. Lo bueno del título es que ha sabido darle más diversidad a estas misiones, evitando que se reduzcan al tipo «ve a este sitio y mata a estos enemigos» que vemos en las primeras misiones. Más adelante tenemos algunas en las que escoltaremos vehículos, rescataremos civiles, buscaremos chatarra, etc.

Incluso encontraremos algunas misiones en solitario. Y sí, en la gran mayoría de misiones contaremos con nuestro protagonista como eslabón principal acompañado de los demás compañeros controlados por una nefasta IA, aunque podemos darles órdenes sencillas. Ahí es donde entra en juego la parte estratégica.

Disintegration es un juego innovador

Sí, los fps existen ya desde hace muchos años, y lo mismo pasa con los juegos de estrategia. No obstante, al combinarlos puede salir o muy bien, o muy mal. En el caso de Disintegration consideramos que lo ha hecho muy bien, ya que quitando algunos detalles como la incompetente IA, el juego se siente muy divertido. El jugador controlará siempre a Romer a lomos de su moto voladora armada, que le permitirá ascender hasta unos 15 metros aproximadamente. Seremos la principal fuente de daño y reconocimiento del terreno, mientras que las acciones que requieren intervenir con el terreno se las dejaremos a nuestros compañeros. Y es que en los mapas encontraremos objetos como tanques de curación, celdas con prisioneros, etcétera, con los que nuestros compañeros podrán interactuar si se lo ordenamos.

Al recoger chatarra y chips de mejora podremos mejorar a nuestro equipo.

Entre nuestro arsenal encontramos desde una ametralladora hasta morteros, y el hecho de poder ir por el aire le añade un factor de verticalidad al juego, alejándose de los juegos de disparos que únicamente se centran en el suelo. Aquí es donde entra la mayor dificultad, ya que es complejo manejar a la vez la moto y las armas, pues requiere de un alto nivel de coordinación a los que muchos pueden no llegar sin un poco de práctica.

Por otra parte, el jugador puede dar órdenes sencillas a sus compañeros, principalmente decirles que se muevan a un lugar en concreto, hacerles centrarse en un enemigo en concreto o hacerles interactuar con elementos del terreno. Sin duda tendrás que hacer buen uso del modo reconocimiento para saber en todo momento dónde están los tanques de cura y los enemigos, ya que si vas a lo loco no durarás ni un minuto, ya que el aire es un punto muy fuerte, pero muy vulnerable.

La IA deja mucho que desear

Lo peor del título sin ninguna duda es la penosa IA de nuestros compañeros. Por lo general, para fracasar en la misión tendrán que o bien matarnos a nosotros o a nuestros compañeros (quitando objetivos adicionales). Y sí, nosotros podemos buscar alternativas y escondernos tras unos árboles mientras buscamos un punto de curación para evitar la muerte, pero nuestros compañeros optan por una estrategia más kamikaze, quedándose casi todo el rato al descubierto. Esto inevitablemente lleva a que solamente terminemos utilizando a los compañeros para sus (bastante útiles) habilidades, como por ejemplo granadas que ralentizan a los enemigos. Es una pena, pero en muchas misiones simplemente me he centrado en ir por mi cuenta usando las habilidades mencionadas y volviendo a resucitar a mis compañeros en cuanto caen.

Modo multijugador

Como muchos juegos de disparos, estos ofrecen su máximo esplendor en el modo multijugador (aunque la campaña de Disintegration está muy bien pese a que pueda llegar a ser repetitiva al final). Este modo ofrece varias opciones de personalización de nuestro equipo, y cuenta con tres modalidades en las que pueden participar hasta 10 jugadores: Control de zonas (el propio nombre ya indica en qué consiste), recolección (consiste en recuperar los sesos dejados por los enemigos caídos y quien más consiga, gana) y extracción (recoger piezas y llevarlas a nuestra base). Por desgracia, un servidor no ha conseguido superar la fase de matchmaking, por lo que no puede daros muchos más detalles sobre este modo online.

Un apartado audiovisual precioso

Gráficamente, el juego se ve bestial. Desde el diseño de los personajes hasta el de los escenarios, es simplemente genial. Sí es cierto que a día de hoy estamos viendo cosas mejores, pero también cabe decir que muchas más peores. Desgraciadamente, la mayoría de personajes son robots, por lo que no tienen expresiones faciales que transmitan emociones, pero quizá eso sea parte de la gracia del juego, que son robots. Por otra parte, todas las escenas en las que vemos a Romer a lomos de su moto voladora están bastante curradas, y tanto en estos momentos como en los que vamos nosotros jugablemente con ella, se sienta una verdadera sensación de libertad para surcar los aires.

En cuanto a los temas musicales, si bien es cierto que alguno sobresale, no es tampoco nada del otro mundo, temas musicales adecuados para la ocasión y poco más. Lo que sí apreciamos son las voces, y es que el equipo dedicado a ello hace un buen trabajo con ello. Asimismo, los sonidos de los efectos están bastante bien conseguidos, transmitiendo ese realismo que buscamos todos en esta clase de juegos, por mucho que su temática sea imposible.

Conclusión

Disintegration ofrece una nueva experiencia a nivel jugable gracias a su mezcla de juego de disparos en primera persona con estrategia en tiempo real. Si bien es cierto que es complejo habituarse a los controles, el juego se siente divertido una vez lo consigues, y gracias a la idea de la moto voladora, el título cuenta con una buena verticalidad. Asimismo, se le puede sacar buen partido al modo reconocimiento, uno de los pilares fundamentales de la parte de estrategia.

Con un equipo formado por Romer y sus compañeros, la IA de estos últimos deja bastante que desear, ya que en algunas ocasiones un ladrillo conseguiría mejores resultados que estos. Aun así, su genial diseño de mundo en ocasiones ayuda a olvidarse de estos problemas, y es que a veces puedes sentir la brisa en tu piel… digo, metal. (¿Quién dijo que no podía terminar el análisis con el mismo chiste malo con el que lo empecé? Já).

Para finalizar, agradecemos a Best Vision PR por la copia del juego, y os recordamos que podéis seguirnos en nuestra cuenta oficial de Twitter para estar al tanto de más análisis y novedades de videojuegos.

Lo Bueno

  • Buen modo campaña
  • Jugabilidad innovadora
  • Buen nivel de diseño

Lo Malo

  • Una IA nefasta
  • Al final termina siendo un poco repetitivo
8

Escrito por: Jose García Sanjuán

Estudiante de Ingeniería Electrónica y amante de los videojuegos, sobretodo de los J-RPG (si son de Nihon Falcom mejor), aventuras gráficas o juegos de acción en tercera persona.