Dragon Quest Builders 2

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Análisis – Dragon Quest Builders 2

Quién nos iba a decir que desde su anuncio, Dragon Quest Builders podría convertirse en una potente saga spin off mezclando los componentes JRPG que han hecho siempre grande a la franquicia con elementos propios de Minecraft. Muchos eras los escépticos (yo incluido), pero DQB se ha ganado a golpe de martillo y bloques colarse entre los mejores del género de construcción y exploración. Y es que tras una primera entrega que ponía las bases sobre la mesa, nos llega Dragon Quest Builders 2, con muchas novedades y mejoras pero manteniendo en todo momento la esencia de su predecesor.

DQB2 además nos brinda un nuevo nivel de libertad a la hora de enfocar nuestras construcciones como queramos, pudiendo explorar y revisitar las diferentes islas que componen el juego. Algo que mejora notablemente con un cooperativo online de hasta cuatro jugadores, además de poder contar con una cámara en primera persona para construir, siendo ambas las grandes novedades de esta nueva entrega. DQB2 es más y mejor, y hoy os traemos nuestro análisis de esta simpática propuesta por parte de Square Enix y Koei Tecmo.

Constructores por el mundo

A nivel narrativo, DQB2 es lo que nos esperábamos teniendo en cuenta su ambientación un poco menos seria y del nombre que tiene en el título. Como no podía ser de otra forma dentro de la franquicia, aquí hay un malo muy malo, Hargon, que ha creado un grupo de fieles cuyo objetivo es destruir todo lo que un constructor es capaz de crear. A medida que avancemos en la historia deberemos hacer frente a multitud de estos enemigos, hasta convertir el mundo en un lugar mejor lleno de creaciones.

Y es que como decía, DQB2 se toma muy poco en serio en lo que a su trama se refiere. El juego está lleno de guiños que los fans más acérrimos de la franquicia agradecerás mucho. Hablamos de personajes o localizaciones vistas en otros Dragon Quest, así como una banda sonora que sabe llegar en todo momento a lo más profundo de nuestra nostalgia jugona. Pero el resto no es nada que no hayamos visto antes decenas de veces, que se deja seguir con cierto ritmo y comodidad, pero notándose que aquí no hemos venido a vivir una gran historia, sino a construir todo tipo de estructuras para formar un nuevo mundo.

La dura vida del constructor

Así, comenzaremos nuestra aventura sin nada, teniendo que aprender desde cero las diferentes posibilidades que presenta el juego en una estructura de islas con diferentes temáticas. En cada una de ellas aprenderemos algo nuevo, ya sean cultivos, minería, construcciones, combates,… Ninguna isla es parecida a la anterior, y todas nos cuentan una historia distinta con sus respectivos personajes secundarios a los que tendremos que ayudar en todo tipo de tareas, teniendo en todo momento libertad máxima para afrontar sus misiones como queramos. Si preferimos tirarnos horas construyendo y explorando antes de hacer las diferentes misiones principales, DQB2 no tendrá ningún problema en permitírnoslo.

Además, a diferencia de una primera entrega en que se borraban nuestras construcciones de los lugares que íbamos visitando, no pudiendo además regresar a ellos, en DQB2 es todo lo contrario. Todo lo que hagamos avanzando en la trama principal del juego se verá guardado una vez acabemos cada trama de las islas, algo que la verdad se echaba bastante de menos en el Builders original y que aquí han conseguido arreglar de forma magistral.

Viviendo en comunidad

Otro de los apartados que incorpora este Dragon Quest Builders 2 es la importancia que tienen todos los secundarios de las islas a las que viajamos, tanto dentro de la trama como a nivel jugable. Estos nos mandarán constantemente diferentes misiones que deberemos completar para progresar, siendo las mismas bastante numerosas pero algo simplonas, teniendo desde encontrar «x» objetos en una zona específica del mapa o construirles habitaciones personales, por ejemplo. Pero la cosa no queda ahí, ya que estos personajes te podrán apoyar en batallas contra jefes o enemigos numerosos, así como ayudarte a la hora de construir y cultivar. Puede parecer una tontería, pero todo esto te hace sentir de alguna forma parte de una pequeña comunidad de constructores que va creciendo poco a poco y mejora mucho la inmersión en el juego.

Aunque tu misión sea reconstruir un mundo desamparado, también tendrás que mantener a tu comunidad haciendo recados para ellos para aumentar su nivel de felicidad. Todos ellos tienen una vida en la isla: se levantan para ir a trabajar al campo, se bañan, comen, van al baño a hacer sus necesidades,… Y nosotros tendremos que estar pendientes de ellos y asegurarles terrenos donde puedan trabajar, así como comida y diferentes recursos para que puedan vivir su día a día con tranquilidad. Todo esto se ve reflejado en un «contador de felicidad» que tendremos que ir aumentando para mejorar el nivel de nuestro asentamiento. Con todo esto, DQB2 se convierte en no sólo un juego de construcción y exploración, sino en uno también de gestión en el que tendremos que mejorar nuestra vida y la de nuestros acompañantes.

Con compañía todo es más divertido

Como decía una líneas más arriba, una de las grandes novedades que presenta Dragon Quest Builders 2 es el cooperativo online de hasta cuatro jugadores. Un añadido que puede dar mucha vida útil al juego y con el que podremos hacer auténticas maravillas con nuestros amigos en una isla compartida con ellos. Lo único malo es que esta modalidad no permite jugar la historia principal de DQB2 acompañado, sino que es un modo completamente independiente al juego base, por así decirlo. Sin embargo, si acabamos el juego y queremos seguir construyendo, esta opción es la perfecta para hacerla con un par de colegas con los que podremos construir cualquier cosa.

Compañía que no sólo se ve incluida en el online, ya que en el modo un jugador tendremos en todo momento a un acompañante siguiendo nuestros pasos: Malroth. Este pequeño personaje será nuestra mano derecha durante toda la aventura, y nos ayudará a la hora de lidiar con los enemigos que nos vamos encontrando. Algo que realmente se agradece, ya que el combate de este DQB2 sigue la estela de la primera entrega, siendo bastante tosco y simplón, y lo cierto es que Malroth hace que esta elemento sea algo más llevadero.

Dragon Quest Builders 2 vuelve a hacer honor a Dragon Quest

Dragon Quest Builders 2 se justifica como una más que necesaria secuela del original, manteniendo la base y esencia que lo hizo grande, pero mejorándolas en casi todos sus apartados. Se trata de un juego sencillamente precioso estéticamente, con una sobresaliente localización al castellano, que nos dará horas y horas de diversión y contenidos, tanto para los amantes de la franquicia como a aquellos completamente ajenos a ella que sólo buscan un buen título de construcción y gestión.

Este análisis se ha realizado con una copia física de Dragon Quest Builders 2 enviada por Koch Media España

Lo Bueno

  • Libertad máxima a la hora de afrontar las diferentes islas
  • Poder volver a visitar lugares a los que ya hemos ido
  • El cooperativo online
  • El juego está lleno de guiños a la franquicia
  • Precioso a nivel audiovisual
  • La importancia de la comunidad y los personajes secundarios

Lo Malo

  • Sistema de combate bastante tosco y simplón
  • No se puede jugar a la historia principal en cooperativo
  • La cámara a veces deja algo que desear a la hora de construir
8.5

Escrito por: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.