El Conde Lucanor

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Análisis – El Conde Lucanor

Si bien no soy especialmente fan del género indie, unos pocos juegos sí han conseguido llamarme la atención y aún recuerdo la tarde que, navegando por internet, me topé por pura casualidad con El Conde Lucanor. No pude evitar fijarme en su diseño que, si bien no es de lo mejor, es llamativo, casi como si viese un cuento en movimiento, y este hecho se hizo aún más palpable al ver su sinopsis, por no mencionar que en la propia descripción del juego admite que bebe de dos sagas muy conocidas en el mundo de los videojuegos: Zelda y Silent Hill, y ademas algunos de los integrantes del equipo creador del juego, Baroque Decay, eran españoles. ¿Cómo iba a dejar escapar un juego así? Vamos a desentrañar juntos esta aparente historia pura pero que esconde oscuros secretos.

Inicio

Un cumpleaños decepcionante

El juego comienza presentándonos a nuestro protagonista Hans, narrado como si de un cuento se tratara —o mejor dicho debo afirmar que se trata precisamente de un cuento—, a su fiel perro Babas y a su querida madre llamando a nuestro joven protagonista para que regrese a casa. Hans está exultante ya que desea hacerse mayor pronto aunque no puede irse de aventuras porque no quiere dejar sola a su madre por la falta de la figura paterna en su casa ya que éste marchó a la guerra, pero hoy es nada más y nada menos que su décimo cumpleaños, por lo que su deseo de crecer se empieza a hacer real.

Así que, alegremente, Hans entra en su casa y le pregunta a su madre donde están sus dulces y regalos, sin embargo la situación económica no le permitió a su madre darle nada de lo que el niño quería, por lo que éste decide marcharse enfadado de su casa, sin la opción presente en su mente de volver. Su madre, preocupada por esto, le entrega varios objetos y dinero para que pueda ir mejor preparado en su repentino viaje —todos sabemos que una madre con sentido común le habría dado una buena bofetada y encerrado en casa, pero de ser así no habría aventura que relatar— y de esta manera, comienza una historia vista desde los inocentes ojos de un niño pero con horrores que escapan del sentido común y lógica de un adulto.

Dos visiones de un mismo mundo

Per

Tras irse de casa, Hans va avanzando, topándose con varios personajes, todos necesitados de ayuda de mayor o menor urgencia y es nuestra decisión darles parte de nuestro inventario o no. Si decidimos ayudarles ellos aseguran que en el futuro nos devolverán el favor, pero claro, aprovecharse de un niño es relativamente fácil… Claro está que estos pasos aunque parezcan que no tienen mayor importancia en un futuro sí que veremos el resultado de nuestras decisiones.

Tras un suceso inesperado, Hans se desmaya y la noche cae. Nos despertamos bajo la atenta mirada de un cuervo y volvemos por nuestros pasos. El paisaje colorido y vivo se vuelve oscuro e inquietante y más cuando vemos que las personas e incluso animales se han transformado volviéndose irreales, siniestras, amenazantes (en esto y otros detalles se nota la inspiración de la saga de Silent Hill).

Cabras

Volvemos sobre nuestros pasos, comenzando a huir de nuestros primeros (y no últimos) enemigos, llegando al castillo del Conde Lucanor tal y como nos cuenta una aparente simpática y respetuosa criatura que nos da la bienvenida, presentándose como uno de los humildes sirvientes del Conde y proponiéndonos un reto que la sed de aventuras y riquezas de Hans no puede dejar pasar: si descubrimos el nombre del sirviente del Conde Lucanor, obtendremos las riquezas y el título de este.

Bienvenida

No todo es tan sencillo

La inocencia de un niño queda muy bien reflejada en lo gustosa y rápidamente que Hans acepta el reto de encontrar las letras que componen el misterioso nombre desperdigadas por el lugar, pero encontrarlas en esta prueba que nos proponen no es tan fácil como parece, ya que el castillo está lleno de trampas mortales que harán que nuestra barra de vida baje muy fácilmente, puzzles que resolver e incansables y mortales enemigos que esquivar, que aparecerán poco después de aventurarnos en la búsqueda de las letras.

Con todo esto dicho, tenemos que ir habitación por habitación (las que podamos ir abriendo, ya que algunas requieren determinadas llaves) mirando cada mueble, objeto o baúl en busca de pistas dejadas por el castillo, herramientas y/u objetos que nos ayuden a continuar por otro lugar, como llaves o tablones que se guardaran en nuestro inventario una vez lo conseguimos para usar en el momento oportuno con la intención de ir consiguiendo las necesarias letras, que también se colocarán en nuestro inventario y aparecerán en la habitación donde resolveremos el acertijo.

Inventario

Por lo que podéis comprobar, la exploración es primordial para avanzar en la trama pero con mucha precaución por las ya nombradas trampas que o habrá que sortearlas de manera adecuada o desactivarlas de alguna forma. Por supuesto, los enemigos que nos encontraremos por los pasillos y habitaciones nos dificultarán nuestra búsqueda, pero podremos ir esquivándolos, corriendo en otra dirección o escondiéndonos (debajo de mesas o tras cortinas), pero cabe decir que la mayor parte del castillo estará a oscuras y, aunque vayamos alumbrando con una vela en nuestra mano, es posible que nos topemos de lleno con alguno de estos seres con el resultado de ser heridos o incluso con la muerte, por lo que es recomendable ir dejando velas por el camino (eso sí, bien planificadas ya que no son infinitas).

Enemigo

Aparte de objetos, por el camino también iremos encontrando alimentos, que nos servirán para restablecer nuestra vida. Aunque no son numerosos, sí que son más que suficientes si vamos con cuidado. Además podremos descubrir monedas de oro, que nos servirán para guardar partida en unas fuentes custodiadas por un cuervo bastante ansioso de conseguir dinero (con este detalle en mi mente aparece las cintas para guardar en la vieja máquina de escribir de Resident Evil, una marca de identidad de los primeros juegos de esta famosa saga) aunque algo que he echado en falta durante mi aventura por el castillo es un mapa, ya que no se encuentra nada parecido, por lo que tendrás que usar tu memoria para recordar cada habitación como era y su localización (o, si no te ves capaz de memorizar, tendrás que crearte tu propio mapa en un folio).

Sobre el gameplay debo añadir una contra, y es que se agradecería la opción de correr, que sí, crea momentos de tensión frente a enemigos que te vas topando o incluso aparecen de repente en la habitación donde te encuentras (una sorpresa de todo menos bien recibida) pero cuando estás recorriendo las estancias puede llegar a hacerse pesado el recorrerlas andando.

Recoges lo que siembras

Un detalle que me ha agradado mucho de este juego es la variedad de personajes con los que te vas topando por el castillo: unos conocidos y otros nuevos, unos de apariencia normal y otros sobrenaturales (como adjetivo más cercano) que podremos ayudarlos en lo que nos pidan y a cambio nos devolverán el favor. Todos muy variopintos pero con un diálogo muy bien presentado y cuidado al último detalle, sumándoles aún más personalidad a cada uno (aprovecho para decir que viene los textos en perfecto castellano). Como apunte sobre los personajes que aparecen en el juego la única relación que tiene con la obra literaria escrita por Don Juan Manuel, Príncipe de Villena es que algunos comparten el mismo nombre.

Rata

Algunos de estos seres que se encuentran en el castillo por un motivo u otro son esenciales para descubrir alguno de sus múltiples finales, pero no necesarios para poder pasarnos el juego, por lo que se podrían catalogar como «misiones secundarias«, aunque recomiendo completar para descubrir todo lo que esta historia tiene que contarnos pero ya hablaré de los finales más adelante. Por supuesto cabe decir que no todos los personajes son buenos, e incluso tú puedes ser un niño travieso e indirectamente hacer algo imperdonable…

Un cuento mágico y oscuro por igual

Aunque no sea gráficamente la última maravilla, los gráficos son ideales para el juego del que se trata y los vídeos son una delicia. El diseño de los personajes es impecable ya que se nota el mimo que se ha dado en crear cada personaje desde principal y secundario, incluso en animales me llevé alguna divertida sorpresa que no quiero desvelar. Quizás habría estado bien añadir algún enemigo ya que la variedad de éstos es algo justa.

espejo

Los escenarios están cuidados y detallados mientras que la atmósfera está muy lograda en su propósito: hacer que estemos en tensión, buscando entre las sombras cualquier movimiento para saber qué criatura nos acecha escondida, arropada en el manto de la oscuridad y deseando tomar nuestra vida sin reparos.

La banda sonora, de la cual no puedo poner pegas, nos hace sumergirnos aún más en esta fantástica historia, incluyendo los sobrecogedores sonidos que nos avisan de que no estamos solos en este mortal castillo, incluso de si alguna puerta se abre avisándonos que tenemos visita…

Muchas cosas por descubrir

Especialmente en la parte final del juego, si hemos conseguido determinados objetos bien ayudando a otros personajes o completando «misiones secundarias«, podremos ver múltiples finales o incluso situaciones inéditas dependiendo de nuestras acciones, usar determinados objetos o ir a cierto lugar en el momento oportuno (que incluso algunas no acaban muy bien) por lo que este juego tiene cierta rejugabilidad si queremos ver todas las posibilidades que pueden ofrecernos ya que ver un final no quiere decir que hayamos descubierto todos los secretos que esconde el Conde Lucanor, sus habitantes y su propio castillo.

¿Merece la pena El Conde Lucanor?

Mi respuesta me viene rápida a mi mente tras esta pregunta: . Este juego tiene una historia que, aunque no excesivamente enrevesada, es muy original e interesante, personajes variopintos, una atmósfera oscura a la par que atractiva (especialmente a los que disfruten de los juegos de terror), algunos momentos de tensión y la rejugabilidad para descubrir todas sus posibilidades que se agradece. No es un juego perfecto ni mucho menos pero sí a tener en cuenta ya que se nota el amor y cuidado que el equipo Baroque Decay ha puesto para crear este pequeño pero especial indie.

En definitiva: El Conde Lucanor ha sido un soplo de aire fresco, originalidad y misterio con pinceladas de terror y exploración.

Lo Bueno

  • El diseño de personajes y su diversidad.
  • La atmósfera y sus toques de terror.
  • Rejugabilidad por las tareas secundarias y los múltiples finales.
  • Relación calidad/precio más que satisfactoria.

Lo Malo

  • Algún puzzle se puede hacer enrevesado.
  • Los enemigos se quedan en el mismo punto de la última vez que los viste, dando algún dolor de cabeza.
  • No hay opción de correr.
  • Gráficos simplones pero se perdona fácilmente.
8'5

Escrito por: Luna

Jugadora de videojuegos desde los cuatro años, me apasiona especialmente el JRPG, Survival Horror (a pesar de ser una miedosa) y las Novelas Visuales. Aparte de los videojuegos me encanta leer tanto libros como mangas y el mundillo del anime. Podéis encontrarme en twitter como @White_SoulWolf.