Ghostwire: Tokyo

Por el el Análisis, 4 Más

Análisis – Ghostwire: Tokyo

Ha pasado mucho tiempo desde la conferencia de Bethesda en el E3 de 2019: una pandemia mundial, la compra de Bethesda por parte de Microsoft, el hundimiento de Activision Blizzard, la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft… Digamos que Microsoft ha estado ocupada. La realidad es que el concepto de Ghostwire: Tokyo que compartió Ikumi Nakamura en 2019 ha dado muchas vueltas hasta el juego que es hoy. Tras una semana de vicio intenso, pude disfrutar de la experiencia completa que trae consigo este juego. Y cual Genio liberado, por fin puedo hablaros sin tapujos de mi opinión personal del título desarrollado por Tango Gameworks y distribuido por Bethesda Softworks. Coged vuestros talismanes y deportivas, se viene paseo por el Japón sobrenatural:

Fantasmas que pelean pero no asustan

Como os dije en las Primeras Impresiones de Ghostwire: Tokyo de la semana pasada, Akito es el protagonista de esta historia. Un joven que se ve envuelto en una trama terrorista y detectivesca fantasmal sin querer. Tendrá que unir fuerzas con KK, el espíritu de un investigador privado que llevaba el caso antes de lo sucedido en Shibuya. Al principio no son capaces de llevarse bien; quizá tenga algo que ver con que KK quería apoderarse del cuerpo de Akito, rocecillos de la convivencia corporal, si me preguntas a mi. Y tras indagar en lo sucedido, poco a poco son capaces de sobrellevarlo.

La relación entre KK y Akito es la base central y lo más interesante de la historia, como dos conocidos intentan superar sus diferencias para alcanzar sus objetivos. Y aunque no les quede más remedio que soportarse, es muy entretenido ver su vínculo, como KK ayuda y enseña a Akito a usar sus poderes contra los Visitantes… Por cierto, resulta mucho más curioso esto cuando sabes que el espíritu del detective KK tiene la voz en japonés de Kazuhiko Inoue, el Maestro Kakashi en Naruto. Le da un toque metanarrativo a la relación entre KK y Akito, que se desarrolla para convertirse en Maestro y Aprendiz.

En esta parte quiero hablar directamente a las personas que buscan en Ghostwire: Tokyo un videojuego de terror basado en las historias clásicas de fantasmas del folclore japonés; también me dirijo a las personas que huyen totalmente de la premisa y teman pasar miedo al más puro estilo japonés (que seamos sinceros, es muy efectivo). A todas esas personas les diré que el título de Tango Gameworks NO da miedo. Si queréis adentraros en sus historias y leyendas, como ya dije, es perfecto, pues no está la tensión típica de un videojuego de horror. Hay algún sustito esporádico que te hará saltar del sofá de la sorpresa, pero es momentáneo y podrás seguir dándoles guantazos a los malos.

Regresa a tu forma original AHORA

Entre las diferentes tareas que tendrá que cumplir Akito como nuevo Chaman-Detective se encuentra la de deshacerse de los Visitantes. Son criaturas fantasmagóricas que recolectan las almas que hay repartidas por Shibuya; para poder vencerlas, tendremos disponibles diferentes herramientas.

La principal serán los tejidos etéreos, los poderes que se obtienen al absorber el Éter que está repartido por la ciudad. Son de tres tipos: viento, que es más preciso y llega más lejos, agua, que es poderoso en distancias cortas, y fuego, el más potente de los tres. Además, también hay otras formas de defenderse, como utilizando talismanes, cuerpo a cuerpo o un arco con flechas. Quitando algunos momentos muy específicos que no nos quedará más remedio que ser sigilosos, lo más óptimo siempre es utilizar los tejidos etéreos; concretamente los de agua y fuego. Hay tanto Éter repartido por Shibuya, que quitando algún que otro sello paralizante, siempre usaremos lo mismo.

Hay alrededor de quince Visitantes distintos, sin contar los Jefes, a lo largo del juego. Además de no ser un número muy grande, casi no hay diferencias entre unos enemigos y otros. Tendrán más o menos vida, y algunos patrones cambiarán, pero por lo general no hay una gran variedad. Tampoco hay demasiados Jefes en el juego, no obstante, no se siente en ningún momento que sean parecidos. De hecho, fue agradable ver que cada uno era diferente y necesitaba enfocarse de distinta manera para derrotarlos.

Es probable que lo más polémico del juego sea el sistema de combate, pero a su vez, también puede ser el mayor aliciente de todos. A la hora de atacar, te sientes muy poderoso e increíblemente guay, al fin y al cabo, tienes poderes, talismanes mágicos y un arco. El problema es que a la hora de moverte, es como si controlaras a un tronco en lugar de a una persona. Puede que la primera persona no haya sido la mejor opción, ya que te sientes estoico, lento y terriblemente pesado. Un gameplay muy divertido jugado por un trozo de madera.

Ocurre lo mismo con el propio juego, si conectas con su estilo y te dejas llevar por su viaje, enamorará a los fanáticos de la cultura japonesa. En cambio, también puede resultar demasiado raro y extravagante, haciendo que sea difícil disfrutar de su experiencia. Todo depende del tipo de jugador que lo pruebe ¿En mi caso? Me ha encantado, he disfrutado mucho de sus horas de juego. Lo bueno que he encontrado jugando ha superado con creces lo malo.

Visita Shibuya en plena apocalipsis

Tendremos distintas tareas que iremos descubriendo según purifiquemos puertas Torii y se amplíe el mapa, como misiones secundarias, recopilación de almas o diferentes coleccionables. Podremos ir a nuestro ritmo, descubrir cada rincón del mapa, hacer todas las secundarias o centrarnos en recolectar objetos, la decisión es nuestra. Según vayamos desbloqueando partes del mapa, nos daremos cuenta de lo grande que es. Como dije en las Primeras Impresiones, es una gozada poder pasear por una réplica tan parecida de Shibuya. De hecho, me recordó un poco al mapa de Spider-Man o Spider-Man: Miles Morales, lo cual es algo muy positivo.

Alguien que aprecie, aunque sea mínimamente, la cultura japonesa, se quedará prendado con este título. Ya sea perdiéndose por los lugares más emblemáticos de Shibuya, descubriendo sus historias y leyendas, o acariciando los gatos y shiba inus que hay por todo el mapa (no leáis los pensamientos de estos últimos para evitar lloros innecesarios), el derroche de carisma que desprende el juego es palpable. No solo está dedicado a Shibuya con sumo cuidado y cariño, sino que es uno de los mayores puntos a favor del juego.

El mapa es muy grande y está repleto de objetivos, quizá demasiados. Tras completar algunas misiones o purificando puertas Torii, se desbloqueará todo lo disponible en esa zona del mapa, mostrando numerosos puntitos que podrían llegar a agobiar. Al fin y al cabo, es algo típico de la mayoría de mundos abiertos, colocar muchos objetivos. Obtendremos viaje rápido con cada puerta Torii purificada, ayudando a la hora de recorrer grandes distancias. Sin embargo, Ghostwire: Tokyo permite modificar el interfaz a tu gusto. Puedes obtener ayudas, brújula, minimapa o quitarlo todo, e ir descubriendo sus secretos por ti mismo.

DualSense y otras cosas obscenas

Gráficamente es un juego muy sólido, tanto en el modo 30fps como el de 60fps. Quizá hay algunos momentos en los que llueve o hay demasiadas partículas en la escena que sí que se puede ver algún que otro bajón, pero nada preocupante. Lo que me ha sorprendida muy gratamente es el uso que se le da al DualSense. Cuando anunciaron el mando de PlayStation 5, temía que con el tiempo no se hiciera uso de sus funciones, pero no está siendo así para nada.

Además de sentir las pisadas, los golpes y los movimientos del personaje, lo que me ha maravillado es que podía distinguirse el tipo de ataque que estaba usando. Por ejemplo, si elegía el tejido de aire, se podía sentir el meneo del aire, o si elegía el tejido de agua, el sutil desplazamiento del líquido en tus manos. También hace uso de los dos gatillos, que en según qué circunstancias, tendrán mayor o menos resistencia. Ghostwire: Tokyo hace uno de los mejores usos de un mando de PlayStation 5 que he podido sentir entre las manos.

Hay una función en la que utilizaremos el panel táctil para crear sellos de purificación. Os prometo que cuando digo que te sientes un Chamán profesional, es por algo. Es muy placentero usarlo, pero no está extremadamente pulido y más de una vez no captará nuestros movimientos. Un consejo para las personas que se les atasquen los sellos: durante las purificaciones de almas, intentad acariciar con suavidad a la hora de dibujar los sellos. Con sumo cuidado, de este manera, será más sencillo acabar los símbolos sin percances.

Final de trayecto

Ghostwire: Tokyo me ha parecido una experiencia gratificante, interesante y sumamente divertida. No os miento si digo que cuando sólo tenía que jugar los dos primeros capítulos, tenía la imperiosa necesidad de seguir sin parar. Creo que las personas que les guste Japón y su cultura, sobretodo la relacionada con leyendas urbanas o fantasmas, van a disfrutar de la experiencia que ofrece el título de Tango Gameworks. No es perfecto ni reinventa prácticamente nada, pero sí que ha cuidado sus detalles con cariño, creando un título que es merecedor de nuestra atención en este increíble 2022.

Ghostwire: Tokyo saldrá a la venta el próximo 25 de marzo para PlayStation 5 y PC. Las Primeras Impresiones y el análisis de Ghostwire: Tokyo han sido posibles gracias a un código digital para PlayStation 5 facilitado por Bethesda.

Lo Bueno

  • Un título que demuestra que una historia centrada en el folclore fantasmal japonés es un increíble aliciente.
  • Un gameplay muy satisfactorio.
  • Un uso del DualSense excelente.
  • Un juego que encantará a unos...

Lo Malo

  • ... como extrañará a otros.
  • El movimiento del personaje en los combates nos hará sentir que estamos manejando una roca.
  • Poca variedad mecánica y de enemigos.
8

Escrito por: Noe Arredondo

Jugadora desde que elegí a Charmander en el Pokémon Azul. Defensora acérrima de los videojuegos como forma de arte y hago chistes cuando estoy incómoda.