Godfall

Por el el Análisis, 3 Más

Análisis – Godfall (PC)

Os traemos el análisis de Godfall, el primer juego que se anunció para PlayStation 5. Al tratarse de uno de los juegos que estrenaría la nueva generación de consolas de Sony, todas las miradas estaban puestas en la nueva IP de Counterplay Games desde el momento en que hizo aparición.

El primer trailer que mostraba la jugabilidad del mismo era llamativo: personas con grandes armaduras, muchas hordas de enemigos, diferentes armas y música estridente. Pero aunque fuera lustroso, ya se habían anunciado otros juegos más esperados para la misma fecha, como Demon’s Souls o Spider-Man: Miles Morales. Esto provocó que el interés de la gente menguara.

Godfall salió a la venta el pasado 12 de noviembre para PC. Se trata de un videojuego de rol de acción en el que encarnaremos a uno de los últimos caballeros valorianos que vuelve a su tierra para defenderla de un tirano que amenaza con destruirla ¿Podrá Godfall hacerse un hueco entre tantos titanes?

Guerreros con armaduras vacías

Aperion está en peligro y a punto de colapsar. Tras tomar el Monolito y traicionar a su propio hermano, el imperio de Macros dio comienzo a una época oscura en Aperion. El afán de poder de Macros culmina con su última locura: intentar convertirse en un Dios, pero las consecuencias serían terribles. Aunque parecía que había muerto después de caer desde lo más alto del Monolito, el guerrero Orin ha vuelto para volver a hacer frente a su hermano y detenerle de una vez por todas.

godfall trailer

Así da comienzo la historia de Godfall. Con un tutorial estándar pero bastante vistoso, nos muestran las mecánicas básicas del juego, mientras intentan asombrarnos con los impresionantes gráficos de última generación. Tiene buena pinta ¿verdad? Gráficos brillantes y punteros, historia interesante en un mundo de fantasía, jugabilidad arrolladora… todo apuntaba a que Godfall podía convertirse en una de las sorpresas del año. Entonces ¿qué podía salir mal? Bueno, digamos que el prólogo de la trama ES la trama.

Durante el resto del juego no se profundiza mucho más en los acontecimientos, ya sean pasados o recientes, de Aperion ni de su universo en sí. Si quieres saber algo más, el menú dispone de un apartado llamado “Códice”, que está divido en tres secciones: Bestiario, Conocimiento y Sistema de Juego. Tras encontrarlos esparcidos por el mundo, se pondrán a disposición del jugador esta serie de breves textos que darán información de las criaturas que componen el mundo de Aperion.

La narrativa brilla por su ausencia. Los pocos personajes que hay son planos y sin vida. El protagonista podría morirse y nos importaría más por el hecho de perder los niveles y los objetos que por el peso emocional. Los diálogos son simples y carecen de importancia, la trama no avanza prácticamente nada en todo el juego y los escenarios están vacíos de detalles, son genéricos y no enriquecen la historia de ninguna forma. Si buscabas algún tipo de crónica sobre un mundo nuevo y en expansión, saldrás decepcionado.

Machacar botones pero con estilo

Uno de los puntos fuertes en Godfall son los combates. Eres poderoso, capaz y estás motivado para tomar lo que legítimamente te pertenece, y eso se nota en cada giro o en cada golpe del personaje. Los movimientos de Orin son muy ágiles y a su vez pesados, el combate se basa en el cuerpo a cuerpo. Por ello da sensación de robustez y fuerza cada vez que el arma impacta con cualquier enemigo que pase por delante. Un detalle que contiene el juego es que los golpes normales eliminan la vida y generan una barra blanca. Dicha barra se crea tras acumular golpes, al usar un ataque especial, cuando el arma emana un color rojizo, destruirá la barra y la vida de un solo golpe. Es un gustazo y queda guay.

Hay cierta variedad de enemigos en las diferentes zonas, aunque se puede encontrar un patrón en todos ellos. Matar enemigos menores no supone un gran esfuerzo, pero es divertido, ganas experiencia y te ayuda a mejorar. Donde Godfall se luce más es en los combates contra los jefes de cada zona, los lugartenientes de Macros. Cada uno de ellos posee mecánicas únicas, debiendo utilizar una estrategia distinta en cada uno de ellos para poder derrotarlos. Las peleas son largas e intensas, y requerirán el uso de todo lo aprendido en las misiones. Combatir y derrotar a los lugartenientes te da una sensación de victoria y control, que es a su vez recompensada con un valioso botín.

Al ganar experiencia se sube de nivel, y con ello se recompensa con un punto en el árbol de habilidades. Estas habilidades pueden ser pasivas, más porcentaje de crítico o fuerza por ejemplo, o activas, desbloqueando nuevas combinaciones de ataques. Las estadísticas están muy equilibradas, pero el juego te permite personalizarlas con los equipamientos que recibas en los botines para que puedas jugar como quieras. Puedes subir los puntos de fuerza o vida, más enfocado en los ataques especiales, con porcentaje de infectar a los enemigos con alteraciones como veneno o fuego, etc. Hay doce armaduras valorianas distintas que se podrán construir según se consiguen los materiales que te dan en las misiones. Y no solo son estéticas, a parte de bonitas (en serio, son preciosas) cada armadura tiene atributos y habilidades especiales que aportan variabilidad en los enfrentamientos.

Existen cinco tipos de armas para escoger: espada larga, espadas dobles, arma de asta, martillo de guerra y espadón. También hay diferentes clases en dichas armas, pueden ser comunes, infrecuentes, raras, épicas y legendarias. Cada arma es única y aporta estilos de combate diversos. Hay gran variedad en las elecciones del juego, dan muchas facilidades para adaptarse al estilo de cada jugador. El problema es que esto resulta algo contradictorio, porque puedes cambiar de arma en cualquier momento, pero muchas veces no tienes el arma que te gusta o no tiene el nivel requerido para la misión. No usar el arma más poderosa del inventario sería subóptimo para la misión, así que o juegas con un arma más débil o te toca apechugar con la que no te gusta.

Tanto el combate como las mecánicas del juego están muy inspirados en dos grandes títulos: God of War y Star Wars Jedi: Fallen Orden. La forma en cómo esquiva Orin los ataques enemigos, la manera de sacar el escudo, los enfrentamientos con los jefes… incluso hay un cofre que tienes que romper tres objetos para poder abrirlo ¿os suena? Y la exploración y búsqueda de botín guarda semejanzas con la saga Borderlands o Destiny. Esto no es algo negativo en sí, ya que han decidido apoyarse en buenos títulos. Pero sí que es cierto que a veces da la sensación de que estás jugando a uno de ellos pero con una apariencia distinta con grandes armaduras y de una calidad inferior.

Hasta que la nación de Macros atacó

El universo de Aperion está compuesto por los Reinos Elementales. Iniciaremos nuestra aventura en el Reino de la Tierra, donde observaremos de primera mano el trabajo gráfico, el cual nos golpeará en la cara. Visualmente es colosal, propio de un juego de la nueva generación: cada armadura valoriana está detallada a niveles inverosímiles, los escenarios son preciosos y siguen la temática del reino al que pertenecen.

Pero también es cierto que es relativamente sencillo llegar al techo gráfico actual si se ignora el resto del material que compone un juego. Sí, técnicamente está todo bien hecho, pero ¿a qué precio? No aparece ni un solo rostro humanoide en todo el juego. Los escenarios aunque bonitos están vacíos, tienen la misma apariencia en todo momento y son muy pequeños. Empiezas una misión y todo es lo mismo: pasillo, explanada, bichos y botín, una y otra vez. Si quieres llegar al siguiente reino, necesitas conseguir un número determinado de objetos que desbloquearán la pelea del jefe de zona, lo derrotas, pasas al siguiente nivel y tienes que repetir lo mismo que en el anterior.

Aun así, se puede variar un poco la experiencia de las misiones y del juego en general, por ejemplo, se permite elegir el nivel de dificultad individualmente. Cuando finalizas la misión principal puedes volver a la base o puedes quedarte y completar las bonificaciones. Esta opción no la recomiendo, porque es tedioso, largo y repetitivo hasta la saciedad, y solo se trata de conseguir materiales o acabar con rondas de enemigos. Los coleccionables son los apartados del Códice, y los materiales para conseguir todas las armaduras, el resto no tiene ningún peso. El juego cuenta con logros propios llamados “Méritos” que pueden alargar algo más el tiempo de juego, aunque la mayoría se consiguen solo jugando. Poco o nada te impide seguir siempre la línea principal del juego.

Por último, Godfall cuenta con un modo cooperativo, el cual te permite jugar con tres jugadores a la vez de tu lista de amigos. Esto facilita en gran medida la dificultad del juego en general, y de los jefes en particular. Pero el juego está bien nivelado para que se pueda disfrutar de la experiencia total de Godfall en solitario. No es necesario la aparición de otras personas para pasarte las misiones o los jefes, pero desde luego que facilita el trabajo.

Conclusiones.

Tras completar este análisis, podemos llegar a la conclusión de que Godfall es una idea interesante mal ejecutada. Pudiendo crear un universo en el que poder expandirse y crear una saga nueva, han preferido quedarse a las puertas de poder ser algo grande. Una desilusión si se buscaba una historia profunda e interesante, una apuesta segura si lo que se quiere es un combate divertido con el que poder deleitarse destruyendo a tus enemigos.

Desde el 12 de noviembre Godfall está disponible en PC, y el 19 de marzo llegará a PlayStation 5. Podéis encontrar más información sobre el título y la franquicia en nuestra web. Y no olvidéis seguir nuestra cuenta de Twitter para estar al tanto de todas las novedades de la industria.

Lo Bueno

  • Gran variedad en las elecciones de personalización, permiten al jugador cambiar el personaje a su gusto.
  • Jugabilidad estratégica y satisfactoria.
  • Gráficamente espectacular.

Lo Malo

  • No tiene historia.
  • Repetitivo y genérico.
  • Todos los escenarios son estrechos y prácticamente iguales.
  • Las secundarias son muy aburridas.
6,5

Escrito por: Noe Arredondo

Jugadora desde que elegí a Charmander en el Pokémon Azul. Defensora acérrima de los videojuegos como forma de arte y hago chistes cuando estoy incómoda.