GRID

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Análisis – GRID

Con la profesionalización de los simracers, los simuladores de conducción se están volviendo cada vez más exigentes. Ya no vale sólo con emular a un piloto mientras competimos contra la IA del juego a través de unas físicas básicas. Cada vez los jugadores piden más realismo a este género. Gracias a esto disponemos en el mercado de grandes títulos de conducción, a cada cuál más realista. Ahora bien, no todo es competir, también buscamos sentirnos inmersos en el juego. Desarrollar una carrera como piloto, aunque no seamos jugadores competitivos. En definitiva, nos gusta con estos juegos llegar al punto de casi sentir el olor a goma quemada al derrapar en una curva. Y aquí es donde intenta entrar la nueva entrega de GRID.

Arrancando motores

GRID dispone de tres modos de juego: la campaña y las carreras personalizadas para un jugador, y el online. La campaña consiste en una sucesión de carreras con mínima conexión entre ellas para acceder a las GRID World Series. Estos circuitos abarcan diferentes campeonatos que van desde competiciones de marcas concretas, como Mini, a las de Muscle Cars. En cuanto a los eventos personalizados, son el equivalente al modo arcade de otros juegos. En esta modalidad, elegiremos el circuito y los parámetros de la carrera a nuestro gusto, para competir contra la IA. A efectos prácticos, la única diferencia con la campaña es que estas carreras las configura el propio jugador.

Por último, tenemos el modo online, donde competiremos con otros pilotos y contra la IA. Las reglas de estas carreras están predefinidas y en caso de no disponer de vehículo para competir, tendremos que alquilar uno de los que nos propone el juego. Este alquiler se abona al terminar la carrera y es un 10% del importe que ganemos en ella. También podemos ejercer de anfitriones. Eso sí, en partidas creadas por nosotros, la limitación es que solo pueden participar nuestros amigos.

Una carrera accidentada

Una constante que ha mantenido el juego han sido las carencias respecto a otros títulos similares. Estas carencias son una verdadera lástima, ya que, en sí, GRID no es un mal simulador, pero no poder competir en local contra un amigo, por ejemplo, pasa factura a un juego de este tipo. Otro de los grandes problemas que hemos tenido ha sido el matchmaking para el online. En algunas ocasiones, nos ha costado bastante encontrar rivales. Incluso hemos llegado a esperar de más de 10 minutos para encontrarnos en una carrera en la que solo había otro jugador y el resto de los vehículos estaban controlados por la IA.

Esto, unido a la poca personalización a la que pueden someterse los vehículos, convierte el juego en tedioso en algunos momentos. Además, por si esto no fuera suficiente, que la lluvia tampoco influya en la conducción o que los daños tampoco lo hagan de manera notable, tampoco ayuda.

Pantalla de selección de vehículo para el modo online.

Otro de los grandes problemas del juego es el competitivo, o más bien, la falta de este. No hay ranking global, ni de amigos. Ni siquiera la página de RaceNet registra la actividad del juego, listando únicamente GRID 2 y AutoSport. En cuanto a las carreras online, ni siquiera colisionar múltiples veces con los rivales nos reportará penalizaciones. Habría sido deseable más atención a la comunidad. No solo creando eventos competitivos, también mediante actualizar RaceNet.

Un garaje limitado

A GRID aún le queda mucho recorrido a nivel de vehículos. Es cierto que tiene bastantes opciones, pero comparado con juegos similares, se queda bastante corto. Esto, no habría importado tanto si fuese posible una mayor personalización de los vehículos. La personalización en GRID está limitada a unas cuantas plantillas que se pueden aplicar a cualquiera de nuestros vehículos y a las que podemos cambiar el color. Se echa en falta una personalización más al estilo de Gran Turismo Sport, donde se pueden aplicar incluso plantillas personalizadas.

Subaru con plantilla «Tuning 02» y colores personalizados.

Además de esta limitación, está el problema de los precios de los vehículos. Para optar a los mejores nos tocará desembolsar buenas cantidades de créditos. Para poder comprar determinados vehículos nos va a tocar repetir carreras una y otra vez, como es habitual en estos títulos. Eso sí, al menos tenemos la posibilidad de contratar un piloto, como compañero de equipo, para que nos reporte beneficios extra.

Bienvenidos al Showroom

Uno de los puntos fuertes de GRID es el cuidado que se ha dado al modelado de los vehículos. Se ha recreado muy fielmente cada vehículo representado, no solo por fuera, sino también en los interiores. Cada uno ha sido modelado cuidando mucho incluso los detalles más pequeños. Este cuidado en la recreación no se queda solo en los diseños de los vehículos. También se ha intentado recrear el ruido de sus motores. No nos sonará igual un Mini, que un Subaru o un Porsche.

Debido a este cuidado, se echa en falta un modo foto. Nos habría gustado poder tomas fotografías de nuestros vehículos con la Ciudad Condal de fondo, por poner un ejemplo con una de las ciudades que aparecen en el juego. Esto pesa mucho, teniendo en cuenta que otros juegos del género sí permiten esto.

Circuito urbano de Barcelona, con la estatua de Colón al fondo.

Tras la bandera de cuadros

GRID permite centrarse en la carrera sin distracciones. No obstante, la falta de competitivo, junto a otras carencias lo sitúan por detrás de sus competidores en el género. Codemasters debería dar un pequeño repaso al juego para incluir algunas de esas funciones, como el modo foto, una mayor personalización o añadir un competitivo. Esto haría que GRID se situase en lo más alto del podio junto a otros grandes del género, sobre todo gracias a su IA. Esta es totalmente impredecible, en una misma carrera, ante una misma situación, cada piloto actuará según su criterio, lo que hace que no sean carreras contra pilotos clónicos.

Hay un par de mecánicas del juego que hemos dejado deliberadamente para el final. Una de ellas es el sistema de nemesis. Gracias a la IA del juego, que como hemos mencionado, hace que los demás corredores sean impredecibles, si chocamos muchas veces con un rival o le sacamos de la pista, ese corredor intentará ir a por nosotros a toda costa. Esto implica entre otras cosas intentar sacarnos de la pista a nosotros o cerrarnos el paso. El problema es cuando nuestra nemesis es nuestro compañero de equipo. En ese caso, no solo intentará echarnos de la carrera, tampoco nos ayudará estorbando los adelantamientos de los rivales.

La otra mecánica es el flashback. ¿Has entrado en una curva a demasiada velocidad y te ha costado un par de puestos? Pues Flashback y solucionado. Esta mecánica, pese a no ser nueva en el género y alejarse del realismo del juego, puede ser muy útil. Si nunca habéis visto esta mecánica en funcionamiento, consiste en dar marcha atrás en el tiempo para poder corregir un error que hayamos cometido en los últimos segundos. Esta función, se puede configurar para que no esté disponible, que esté limitada a una cantidad concreta de usos o que se pueda usar siempre que se quiera.

Si la trazada no sale como queremos, flashback y la repetimos.

Fin de emisión

En resumen GRID es un juego de conducción entretenido. No obstante, si no se hace algo con la comunidad por parte de Codemaster, será uno de esos títulos que pasen sin pena ni gloria. Aunque si tenemos en cuenta otras carencias, el resultado final puede ser aún peor de no incluirlas posteriormente. No obstante, si eres de los que solo buscan correr sin complicaciones, GRID puede ser una buena opción.

Este análisis ha sido posible gracias a una copia de prensa facilitada por Koch Media para PlayStation 4.

Lo Bueno

  • Altísimo nivel de detalle de los vehículos.
  • El sistema de nemesis.
  • Pilotos de IA impredecibles, lo que aporta emoción a la carrera.

Lo Malo

  • La lluvia no tiene efecto real.
  • Las colisiones, salvo escasas ocasiones, no dificultan la conducción.
  • Poca personalización de los vehículos.
  • Los continuos cuelgues y fallos.
6

Escrito por: Isaac Gonzalez Pulido

Técnico de soporte con una malsana obsesión por despiezar ordenadores y videoconsolas. MVP de la Comunidad PlayStation hasta su cierre y apasionado en general de los videojuegos desde pequeño. En ocasiones doy charlas de ciberseguridad en colegios.