GRIS

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Análisis – GRIS

Durante los últimos años se ha debatido mucho sobre considerar o no al videojuego como una vertiente artística. Es una discusión que, en general, nos ha traído de cabeza a mas de uno que amamos este medio con locura y que queremos que se valore como se merece. Pero, ¿realmente se puede considerar a todo el conjunto de videojuegos como arte? La verdad es que no tengo respuesta a este pregunta -ojalá la tuviera-, pero creo que si queremos encontrarla tenemos una vertiente en el medio donde buscar: los indies.

Los estudios independientes siempre han intentado crear sus juegos con una estética que destaque sobre el resto de lanzamientos, para poder así competir con ellos en cierta medida. Hemos tenido grandes referentes en este ámbito durante esta época. A muchos os vendrán a la mente algunos como Journey, Limbo o FEZ, los cuales contaban con una dirección artística sobresaliente, siendo algunos de los juegos más bonitos a los que he tenido la suerte de jugar. Sin embargo, no era simplemente algo que entraba por los ojos, eran títulos con una jugabilidad también muy cuidada, convirtiéndolos en obras muy redondas.

Y hoy, tengo la fortuna de poder hablaros de uno de estas obras de arte hechas videojuego, concretamente de GRIS, el nuevo juego del estudio catalán Nomada Studio.

 

GRIS, cuando el videojuego se funde con el arte

Si os soy completamente sincero, no sé muy bien cómo plantear este análisis. GRIS es una experiencia que me ha calado tan profundamente que siento que, escriba lo que escriba, no voy a estar a la altura de lo que significa esta obra. Además, tampoco quiero entrar en ningún tipo de detalle sobre la misma. Pienso que todo el que quiera animarse a entrar en el juego, lo tiene que hacer sin saber absolutamente nada sobre él, para así poder disfrutarlo al 100% sin esperarte nada de lo que puedas vivir en este viaje. Así que no sé como explicar lo especial y maravilloso que es GRIS, y de las increíbles sensaciones que te deja a su paso.

GRIS

Pero bueno, supongo que tendré que empezar por el principio. GRIS es una aventura de puzles y plataformas, con pequeños detalles propios de un metroidvania y con una narrativa completamente implícita en los paisajes, la música, los sonidos y en los acontecimientos que nos van acompañando constantemente. No hay ni una sola línea de diálogo. La historia se nos cuenta a través de las imágenes que vemos en pantalla y las sensaciones que estas nos dejan en nuestro interior. Es algo muy complejo, pero a la vez muy sencillo. Es simplemente una experiencia en la que los sentidos cobran todo el protagonismo.

GRIS

Creando magia a través de las imágenes

Creo que no me equivoco al afirmar, que GRIS es el juego más precioso al que he jugado. La dirección artística de todos sus escenarios es impecable, y el uso de las acuarelas hacen que estemos ante una pintura viviente en forma de videojuego. Durante la primera hora de juego, creerme si os digo que he hecho casi treinta capturas de pantalla. Además, durante la aventura nos encontraremos con distintas zonas, todas muy diferentes unas de otras, dotando de variedad al título.

A esto hay que sumarle su sobresaliente banda sonora, cuya calidad es igual, o superior, a la de los escenarios con los que se funde. Cada sitio por el que pasaba y cada pequeño detalle de GRIS son para enmarcarlos y guardarlos para la posteridad. Y la verdad es que me va a ser muy difícil olvidar su estilo y belleza.

GRIS

Más que una cara bonita

Como los juegos que he enumerado algunas líneas mas arriba, GRIS no se contenta sólo con ser bonito. Su base jugable basada en pequeños puzzles y plataformas es muy sólida y divertida. Si bien es cierto que ninguno de los rompecabezas supone un reto real, son lo suficientemente ingeniosos para que tengas que pensar durante un par de segundos lo que tienes que hacer a continuación. Todo esto incluido en un diseño de niveles muy bien trabajado, que se mezcla excelentemente con esos hermosos escenarios.

Y es que, aunque lo compare con una obra de arte, GRIS no deja de ser un videojuego. Tenemos progresión, desbloqueo de zonas e, incluso, algún jefe. Durante los primeros compases del juego, avanzarás sin saber muy bien qué debes hacer o hacia dónde debes dirigirte. Pero eso no importa. GRIS te atrapa la suficiente para no soltarte hasta el final, soprendiéndote cuando menos te lo esperas. Siendo muchas las sorpresas que te aguardan en este viaje.

GRIS

Una experiencia audiovisual exquisita

GRIS ha sido toda una experiencia. Un viaje audiovisual exquisito, donde la sutileza brilla en su máximo esplendor y su mundo es tan delicado como su protagonista. Todo lo que transmite con tan poco es algo digno de admiración. Es un juego que te va a cautivar y emocionar por partes iguales, y que te llegará directo al corazón si le dejas. Es una experiencia que nadie se puede perder, pero que me cuesta mucho explicar con palabras, ya que Nomada Studio no las ha necesitado para atraparme en su creación. Además, su lanzamiento y tremendo éxito, es toda una celebración para un sector español que demuestra una vez más que puede dar muchísimo de si, si se confía en él.

GRIS

¿Lo único malo? Que se acaba. Podéis acabarlo en unas tres horas, y la verdad es que me ha dejado con ganas de más. Si se hubiera extendido un poco más en sus mecánicas y hubiera añadido otra zona jugable, hubiera sido simplemente perfecto. Pero creo que sabes que un juego es muy bueno, cuando no quieres que se acabe nunca, y eso es lo que me ha pasado a mí con GRIS, el cual nos demuestra que el videojuego sí puede ser arte.

Lo Bueno

  • Una experiencia audiovisual exquisita
  • El diseño de niveles y puzles se funde perfectamente con los escenarios
  • Tiene escenas bellísimas que muy difícilmente se te olvidarán
  • Una aventura que emociona con las sensaciones que transmite
  • La capacidad que tiene para sorprender

Lo Malo

  • Es algo corto, te deja con ganas de más
9.5

Escrito por: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.