Narita Boy

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Análisis – Narita Boy

Ha llovido bastante desde ese 2017 en donde vimos anunciado Narita Boy, el título de Studio Koba, estudio barcelonés que cautivó a muchos con su concepto. Un videojuego ambientado en los 80, con un estilo techno que atrapó a muchos, yo mismo incluido. ¿Una aventura que hace realidad todas las fantasías que propició Tron durante mi niñez? Aún habiendo alternativas, Narita Boy ha estado siempre al fondo de mi cabeza, sin preocuparme por como cambiaría con los años. Finalmente, este 30 de marzo de 2021, la espera llega a su fin para todos. Una espera que, puedo afirmar, ha valido la pena. Studio KOBA ha logrado crear un juego robusto, con un mundo interesante y lleno de nostalgia y amor por lo retro. Ahora sí, damos paso al análisis de… Naritaaaaaa Boooooooy.

Narita One

Bienvenidos a la década de los 80, donde Narita One es la consola insignia del mercado, y entre su catálogo encontramos Narita Boy, aclamado en sus análisis y ventas. El videojuego es todo un éxito, convirtiendo a su creador en todo un referente de la industria. Sin embargo, una fatídica noche, en mitad de su tándem entre cena y programación, el Creador es atacado por un extraño ente que aparece desde su ordenador. Him ha vuelto, y esta vez no quiere irse con las manos vacías.

En otro punto del planeta, un joven da por finalizada su noche tras los reproches de su madre por apagar la consola. A punto de caer rendido por el sueño, ocurre algo inimaginable. El chico es transportado a Narita Boy, su videojuego favorito, convirtiéndose en el héroe con el mismo nombre. «Hemos esperado tu llegada, Narita Boy, y esperamos que puedas salvarnos.»

Techno-Sword

Narita Boy rinde homenaje a las fantasías retro de los 80, proponiendo una aventura de acción y plataformas. Nuestro objetivo es simple: deshacernos de Him y recuperar los recuerdos del Creador por el camino. Con la ayuda de Motherboard, un programa que nos guiará durante nuestra aventura, nos abriremos paso por el reino digital. Narita Boy comenzará con la Techno-Sword, una espada imbuida con el poder del Trichroma, el rayo de 3 luces que proporciona energía al reino. A medida que Narita Boy avance, recibirá nuevas habilidades por parte de sus compañeros digitales, así como gracias al Creador.

Aunque comencemos blandiendo únicamente la espada, recibiremos mejoras de movimiento poco después, que hacen de Narita Boy toda una experiencia. Su sistema de combate se centra totalmente en la acción, haciendo uso de las esquivas como principal habilidad de movilidad. Acortar la distancia con el enemigo, esquivar su golpe en el momento justo, e incluso sortear precipicios o trampas.

Además de la esquiva, también contaremos con un indicador ciertamente especial. Con hasta 4 secciones que iremos desbloqueando, este indicador contará con dos usos principales: recuperar una sección de nuestra vida total, o desatar un devastador ataque. El mismo se rellenará a medida que golpeemos a nuestros enemigos, permitiéndonos gestionar su uso como prefiramos.

Tarde, pero no demasiado

Aunque la respuesta por parte del reino digital para invocar a Narita Boy haya sido rápida, el daño a sus distintas regiones ya está hecho. Dividido en 5 regiones principales, el reino digital cuenta con el azul, el rojo y el amarillo como sus colores predominantes, colores que forman los rayos del Trichroma. Cada región del color cuenta con su territorio, amoldado a la personalidad y el aspecto de su líder. A su vez, todos estos diseños nacen de la mente del Creador, literalmente.

Como ya hemos mencionado, recuperar los recuerdos del Creador será una parte importante del título, sobre todo a nivel narrativo. A lo largo de la aventura encontraremos unos monumentos que representarán el acceso a las memorias de esa región. Contamos con un total de 13 monumentos que visitar, contando la historia del Creador desde su niñez. La historia de un joven americano-japonés, de quien aprenderemos durante nuestro viaje. Veremos relación entre el diseño de las zonas y los eventos que suceden en las mismas con los propios recuerdos y hasta sentimientos del Creador.

Sin embargo, esta no es la primera vez que Him ataca el reino digital, y podremos ver que no solo el Creador modeló este mundo, pues quedan restos del daño que hizo el primer ataque. Uno de los grandes puntos de Narita Boy es su narrativa ambiental, que manteniéndose fiel a su estética, es capaz de contar toda clase de historias con sus escenarios. Edificios abandonados. Cuevas llenas de restos digitales. Montañas de componentes que han dejado de aportar al código principal. Llegamos a un mundo que está al borde de llegar a su fin, pero todavía estamos a tiempo de salvarlo.

Rest in Force

Como en otros títulos de acción, Narita Boy presenta sus combates en secciones cerradas y programadas, finalizando cada «capítulo» con un encuentro contra un jefe. Aprovechando las habilidades que hemos aprendido hasta ahora, tendremos que derrotar al general de turno para seguir con nuestra aventura. Nuestros Power-ups nos darán un amplio abanico de acciones a realizar durante las batallas, además de ajustarnos a las mecánicas que proponga cada enfrentamiento.

Pero no todo son las batallas. Gran parte de nuestra aventura se centrará en el plataformeo y la exploración de los escenarios. Ruinas, bosques, desiertos, ciudades y hasta un tren formarán parte de esta odisea, donde haremos uso de toda nuestra movilidad, con gran facilidad.

Conclusiones

Narita Boy es una propuesta maravillosa, tanto en su apartado jugable como en su narrativa. Su sistema de combate funciona que da gusto, fácil de comprender y con una amplia variedad de movimientos, dándonos suficientes posibilidades, sin llegar a abrumar. Al mismo modo, sus enemigos son fáciles de reconocer, haciendo que sus peculiaridades sean detectables al momento, facilitando la comunicación entre juego y jugador para decidir como afrontar cada encuentro.

Los escenarios son toda una fantasía, mezclando entre ese mundo tecnológico y clásicos biomas de los videojuegos como podría ser el clásico «nivel del desierto.» El mundo de Narita Boy derrocha vida, aún siendo digital, aunque en ocasiones incluso sentiremos la falta de más contenido entre sus NPCs. Entrelazar estos niveles con el mundo de los recuerdos del Creador, secciones donde apenas podemos correr mientras descubrimos más sobre su historia, da los descansos adecuados entre toda la acción que experimenta el jugador entre combates y plataformas.

Además, Studio KOBA ha conseguido transmitir añoranza por esos tiempos en la niñez de muchos, donde los videojuegos tenían un aspecto más simple y una duración más corta. En menos de 10 horas, Narita Boy consigue presentar una aventura redonda, con una jugabilidad que no tiene nada que envidiar a grandes de la acción, con una progresión lineal pero sin ir a lo fácil. La espera ha valido la pena, y ahora es momento de que Narita Boy reciba el reconocimiento que se merece y, con suerte, se convierta en otro referente español de la industria. En conclusión, Narita Boy presenta una aventura corta pero llena de potencial bien ejecutado gracias a su pulido combate y diversidad de niveles.


Si habéis llegado hasta aquí, os agradecemos haber leído el análisis hasta el fin, y os recordamos que podéis encontrar más información sobre Narita Boy en nuestra web. También os recordamos que podéis seguir nuestra cuenta de Twitter para estar al tanto de todas las novedades.

Este análisis ha sido posible gracias a una copia de prensa de Narita Boy para PC proporcionada por Team17.

Lo Bueno

  • Una aventura redonda, corta, entrañable y recordable.
  • Un sistema de combate centrado en la acción y la esquiva que funciona como un reloj, divertido y con desafíos a la altura.
  • Un mundo repleto de historia más allá del texto, un apartado visual excelente que llena los escenarios de vida.
  • La progresión de la aventura, en base a los Power-ups que obtenemos, nos hará sentir cada vez más preparados para hacer frente al próximo rival.

Lo Malo

  • Algunos encuentros tienen picos de dificultad o resoluciones no tan rápidas de captar.
9

Escrito por: Victor Puig

Salí plurilingüe y acabé de profesor de idiomas. Me encantan los juegos de lucha, los JRPGs y sobretodo los indies. La buena música, dentro o fuera de los videojuegos, es otra de mis pasiones.