Project Zero: Maiden of Black Water

Por el el Análisis, 9 Más

Análisis – Project Zero: Maiden of Black Water

El terror japonés siempre ha estado presente en el mercado, tanto de forma directa o indirecta. El país nipón nos ha dado multitud de obras de terror que han cruzado el globo y se han abierto paso entre nuestras producciones más cercanas. Aún con sabores más occidentales, Resident Evil y Silent Hill creaban atmósferas igual de atrapantes que de asfixiantes. Y es que el terror japonés no ha llegado únicamente con los videojuegos. Clásicos del cine como The Ring, así como múltiples historias de terror en el manga de la mano de Junji Ito, conocido maestro del género. Project Zero, también conocido como Fatal Frame, es una de las muchas franquicias de Koei Tecmo que nunca ha conseguido despegar del todo. En especial esta entrega, Maiden of Black Water, que antes de esta remasterización, se lanzó en exclusiva para Wii U. Disponible ahora en nuevas plataformas, así como con un ligero lavado de cara, os hablamos de Project Zero: Maiden of Black Water en este análisis.

Un monte maldito

Project Zero: Maiden of Black Water nos muestra una historia narrada por varios protagonistas, en historias que se entrelazan en una misma zona, el monte Hikamiyama. Como Yuri Kozukata buscaremos a Hisoka Kurosawa, quien ha desaparecido sin dejar rastro. Miu Hanasaki, la segunda protagonista, anda en busca de su madre, también desaparecida, aunque en este caso cuenta con más años sin rastro a sus espaldas. Finalmente tendremos a Ren Hojo, un escritor intrigado por rumores del monte, quien se lanzará a la aventura para encontrar nuevas ideas para su próximo libro.

Además de relacionarse entre ellos de forma directa, los protagonistas contarán con la misma arma para abrirse paso entre los múltiples espíritus que aparecerán en la entrega: la Camera Obscura. Con pintas de cámara de fotos de época, este artilugio permite plantarle cara a los fantasmas tomando simples instantáneas. Cada personaje contará con pequeñas distinciones, que mantendrán fresca la aventura en sus múltiples capítulos.

Y es que al inicio de cada capítulo descubriremos como qué personaje nos toca jugar. Visitaremos los mismos escenarios con cada protagonista, encontrando una nueva pieza al puzzle que es su historia personal, así como el misterio que se esconde tras el monte Hikamiyama. Las múltiples ocurrencias espirituales, así como avistamientos, causan terror entre los habitantes. Es entonces cuando la historia da comienzo…

Atrapado y asfixiado

Si hay una cosa que haga excepcionalmente bien Project Zero Maiden of Black Water y me sienta obligado a mencionar en este análisis, es crear una atmósfera de terror. El apartado sonoro de esta entrega nos mantendrá en constante tensión. ¡Pero no solo eso! Su versión de PlayStation 5 disfrutaremos de respuestas hápticas gracias al DualSense, toda una experiencia de la que deberían aprender futuros títulos del género. Junto a esto también está la clara falta de luz, dada nuestra linterna del todo a 100. En más de una ocasión nos saltará un espíritu en la cara, o incluso veremos unos pies colgados encima de nosotros.

Los escenarios, compartidos y reaprovechados entre personajes, cuentan con temáticas clásicas del terror: un lago en mitad de un frondoso bosque, un templo abandonado, estrechas cuevas subterráneas… Sin embargo, sus recorridos están bien planteados y en ocasiones nos darán libertad para avanzar a nuestra manera. ¿Queremos avanzar lo más rápido posible hacia el siguiente punto? ¿Que nos apetece explorar cada rincón? El mapa nos será de gran ayuda para ello.

Con cada escenario, también encontraremos variaciones en los espíritus que aparezcan. Niños jugando en el patio del templo, víctimas de un incendio, ahogamientos, suicidios y más. Más no tenemos por qué temer, pues contamos con el poder de la Camera Obscura para derrotar estos espíritus. Y es que nuestra «arma» podrá encontrar, y explotar, varios puntos débiles de cada espíritu. Al encuadrar al enemigo, aparecerán ciertos símbolos, cuantos más consigamos mantener en la fotografía, mejor. Eso sí, si nos alejamos demasiado, podemos llegar a malgastar carrete, por lo que no podremos separarnos demasiado del objetivo. Aún en nuestro modo de ataque y defensa contra estos seres, no perderemos la tensión que mantiene este título en su mayoría del tiempo.

Conclusiones

Normalmente suelo extenderme más antes de llegar a este punto, pero en esta ocasión he decidido juntar el último punto que iba a mencionar con mis conclusiones. Project Zero: Maiden of Black Water es un título que no habría jugado nunca de no haber sido por este análisis. No por el hecho de desconocer la franquicia, si no por mi pavor a todo lo relacionado al terror o el «mal rollo.» Hasta he tenido que pedir a amigos que tomasen el control del juego por mí para poder analizar este título. Y es que aun así, he sentido una conexión con este título a su nivel jugable. Koei Tecmo no es la desarrolladora más novedosa, más le atribuyo el hecho de que les gusta experimentar mucho y no mantenerse nunca estancados.

La Camera Obscura, principal utensilio tanto para los momentos de batalla, así como para los múltiples puzzles que acompañan al videojuego, es una mecánica que me gustaría ver más desarrollada. La resolución de puzzles suele ir ligada a tomar varias instantáneas y poco más. Expandir el juego que da esta mecánica con distintas funciones sería una de las direcciones que me gustaría ver en una nueva entrega de la que me gustaría oír por parte de los fans ni harto de vino vuelvo a pasar este mal rato.

También me gustaría ver como la franquicia se desarrollaría en un entorno menos cerrado, o al menos más extenso. Los protagonistas cuentan con una movilidad limitada, habitual en el género, haciendo que el sprint que se introducía en esta entrega aportase nuevas velocidades y posibilidades a los niveles. ¿Y si se añadiese mayor verticalidad u otras acciones de movimiento para otros tipos de obstáculos? Las posibilidades son prácticamente infinitas. Sin embargo, estas podrían venir a cambio de la tensión atmosférica del escenario.

Cerrando de una vez por todas, Project Zero: Maiden of Black Water cumple como título de supervivencia de terror. Si bien su apartado sonoro y diseño de niveles pueden llegar a ser los elementos mejor valorados de esta entrega, esta se ve lastrada por la facilidad con la que podemos eliminar enemigos y su apartado gráfico. Sin embargo, si sois fans del terror, sobretodo japonés, no dudéis en darle un tiento a esta entrega.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia para PlayStation 5 de Project Zero: Maiden of Black Water proporcionada por Koch Media España.

Lo Bueno

  • Terror japonés en su máxima esencia que crean una atmósfera terrorifica y opresiva en sus distintos escenarios.
  • El apartado sonoro y la respuesta háptica del DualSense en PlayStation 5.
  • Las diferencias jugables entre personajes dan algo de frescor a los niveles...

Lo Malo

  • ...algunos de los cuales compartirán el mismo escenario y recorridos similares.
  • Gráficamente ha sufrido el paso de los años, sobre todo sus escenarios.
7

Escrito por: Victor Puig

Salí plurilingüe y acabé de profesor de idiomas. Me encantan los juegos de lucha, los JRPGs y sobretodo los indies. La buena música, dentro o fuera de los videojuegos, es otra de mis pasiones.