Saints Row: The Third Remastered

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Análisis – Saints Row: The Third Remastered

Los Saints están de vuelta. O mejor, los Saints nunca se fueron. Con Saints Row: The Third Remastered volveremos a ser parte de la banda más alocada y sin escrúpulos de toda Steelport, cuyo objetivo es recuperar su ciudad de las garras de otra banda rival de peor calaña, si cabe. Así, la remasterización del título que se lanzó en 2011 nos brinda la oportunidad de volver a vivir las aventuras disparatadas, las situaciones inverosímiles y la acción por doquier que caracteriza a la obra original, aquella que siempre se le viene a la mente a uno cuando se habla de sandbox y mundo abierto en una realidad actual, y que esta vez llega con un renovado apartado gráfico muy acertado. Vamos con el análisis de Saints Row: The Third Remastered.

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Los Saints nunca se fueron

Sperasoft, de la mano de Volition, ha dado buena cuenta de lo que significa la palabra “remasterización”. No creo ser el único que ha probado este tipo de revisiones y se ha llevado una pequeña decepción al encontrarse exactamente el mismo juego objeto de remasterización. Así, la compañía norteamericana le ha querido dar un giro de tuerca al panorama actual y ha apostado por una renovación en términos gráficos que le sienta de maravilla a la indisciplina, locura y neón de Steelport. Porque si por algo es conocida esta localización es por la continua presencia de los Saints, la banda que manejaba el cotarro antes de que los Morningstar les usurparan el trono.

Y como no podía ser de otra forma, un videojuego que ofrece tal despliegue de inverosimilitud, espectacularidad, locura e indisciplina solo podía empezar de una forma: con un atraco a un banco, disfrazados de actor de cine, con ametralladoras y luchando contra la policía de la ciudad y sus helicópteros. Todo para acabar saltando de un avión y caer en picado mientras esquivamos restos, disparamos a enemigos en paracaídas y tratamos de rescatar a nuestra compañera. Lo dicho, en Steelport no hay tiempo para andarse con tonterías. Así comienza la nueva andadura de los Saints, quienes buscarán destruir a sus enemigos cueste lo que cueste, sin miramientos, y volver a reconquistar lo que era suyo desde un principio.

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Nunca una guerra entre bandas fue tan desternillante

Y para conseguir dicho objetivo tendremos que ejecutar un plan maquiavélico, que consistirá en ejecutar pequeños movimientos para desmontar la trama que los Morningstar han montado alrededor de su reinado. Ya sea a través del hackeo de sus terminales de comunicación, deteniendo la cadena de prostitución o tráfico de drogas, comprando edificios y negocios, o, simplemente, causando el terror por donde sea que circulemos, el control de la ciudad volverá a ser nuestro. Por supuesto, toda la acción gira en torno a una vista en tercera persona que se apoya en el shooter clásico de esta perspectiva y que dio mucho juego en su día, pero que se resiente un poco en la actualidad. La acción sigue intacta, a pesar de todo.

Tendremos a nuestra disposición todo un arsenal de armas, equipamiento y vehículos que nos harán sentir como si fuéramos comandantes de un ejército entero. Tanques, helicópteros, aviones de combate, drones con la capacidad de lanzar misiles controlados por control remoto, un lanzador de pulpos, otro de tiburones, un dildo gigante con el que atizar a melé o a puñetazos en las partes más íntimas de una persona. Estas son solo algunas de las opciones más disparatadas con las que podremos causar el caos en nombre de los Saints.

Eso sí, a pesar de toda esta variedad destructiva, a medida que pasen las horas se nos irá haciendo cada vez más pesado el llevar a cabo la gran cantidad de misiones, principales y secundarias, que ofrece Steelport. Sí, las secundarias ofrecen diferentes situaciones, desde proteger un intercambio hasta escoltar un coche desde el aire, pero la simpleza de la inteligencia artificial hará que los enemigos se conviertan en simples dianas que en pocas ocasiones nos pondrán en un aprieto.

La destrucción, mejor en compañía

Es por ello que la diversión de este Saints Row: The Third Remastered se va apagando conforme pasan las horas y nos hacemos con el control y respeto de la ciudad de nuevo. Las misiones principales son las que más variedad y situaciones emocionantes y desternillantes aportan a la experiencia, sin contar las macabras locuras que uno pueda crear, pero, si llegáis a sentir esa sensación de pereza al jugar, os recomiendo buscar un compañero de majaderías. Al igual que puede ocurrir en otros títulos del género, como GTA V o Red Dead Redemption 2, esta obra mejora con creces cuando la experiencia es compartida. ¿No es más divertido defender un edificio de un ataque de enemigos disfrazados cuando lo hacemos al lado de un amigo? ¿Y si ahora os disfrazáis vosotros de perrito caliente o de samurái? Todo unido a una banda sonora de gran calibre, con títulos como Diva Virtual, de Don Omar, o Power, de Kanye West.

Otro punto que hizo del título de Volition un gran referente en el género fue precisamente ese, la personalización. El abanico de posibilidades a la hora de customizar a nuestro personaje es increíble. Y no lo digo solo por el físico, pudiendo crear el rostro que nosotros deseemos, o conseguir un cuerpo más fornido, por ejemplo. Es que el armario que podremos vestir es enorme. Da igual si quieres vestir de una forma menos llamativa o, por el contrario, dar el cante a kilómetros. En este título puedes hacerlo. Y si quieres cambiar cualquier faceta de tu cuerpo tan solo tendrás que comprar un centro de cirugía estética para remodelarla. En Steelport, con dinero se puede hacer lo que quieras.

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Por supuesto, ya puestos a llamar la atención, ¿por qué no hacerlo con nuestro vehículo? Podremos personalizar nuestro coche, moto, camión, avión y demás transportes como nos plazca, dotándolos de la personalidad que nosotros deseemos en cada momento. Lo mismo ocurre con los seguidores que reclutemos a lo largo de nuestra reconquista, quienes podrán ayudarnos vestidos de rockeros, por poner un ejemplo. Cuanto más horteras y desternillantes, mejor, siempre.

El nuevo es lo mejor y lo único a la vez

Todo lo relacionado con la personalización del universo Saints se ha mejorado en gran medida gracias a la apuesta por ese renovado apartado gráfico del que hace gala esta remasterización. Los cambios en las texturas, iluminación y paleta de colores consiguen darle un lavado de cara al título, casi engañándonos y haciéndonos creer que se trata de un integrante más de esta generación. Sin duda, Steelport nunca se vio tan bien.

Sin embargo, no deja de chirriar el hecho de que sea lo único nuevo en esta revisión. A pesar de que esta mejora es abrumadora, rompiendo con la tendencia actual en cuanto a remasterizaciones, se me hace poco el no ver nuevos añadidos. Todo lo que se podía jugar en el original se puede jugar en este, sí, pero nada más. Ni siquiera el hecho de que incluya todos los DLCs de por entonces hace que quiera volver a echarle la misma cantidad de horas que le eché la pasada generación. Una pena, sin duda, pues hubiera sido una gran oportunidad para volver a mostrar por qué los Saints se encuentran en lo más alto de la pirámide de bandas.

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Veredicto

Saints Row: The Third Remastered nos vuelve a brindar la oportunidad de jugar a uno de los títulos más alocados de la pasada generación, esta vez, con un lavado de cara que le sienta a las mil maravillas y que se desvincula de lo visto hasta ahora en este tipo de revisiones. Sin embargo, y a pesar del abrumador cambio gráfico, se echan en falta nuevos añadidos y contenido, algo nuevo que ofrecer a aquellos que pudieron exprimirlo al máximo en su día y quienes sentirán que no hay mucho más aliciente en rejugarlo que el simple hecho de echarse unas risas y destruir por destruir. Sea como fuere, si no pudiste unirte a la banda en la pasada generación, no puedes dejar pasar esta oportunidad. Los Saints nunca se fueron.

Este análisis ha sido posible gracias a una copia de prensa para PlayStation 4 proporcionada por Koch Media.

Lo Bueno

  • La diversión y la locura que lo caracterizaron sigue intacta
  • Los elementos sonoros también han recibido su ración de mejora
  • La renovación del apartado gráfico es simplemente espectacular

Lo Malo

  • Se echan en falta más contenidos nuevos para esta remasterización
  • El sistema de combate y la IA se sienten algo toscos para la actual generación
7.5

Escrito por: Alejandro Espacio

Estudiante del grado Ingeniería Industrial Electrónica y Automática. Gasto mis ahorros en mundos fantásticos para poder escribir y debatir sobre ellos. RPG y Acción y Aventura como escape de la realidad.