Star Wars Racer Episode 1

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Análisis – Star Wars Racer Episode 1

Viajando al pasado en una vaina

Hubo una época en la que los arcades de conducción futurista estaban a la orden del día. Y lo que es más, salían buenos. F-Zero, WipeOut o Wave Race fueron algunos de los títulos que despuntaron hace ya dos décadas y nos brindaron unos arcades de velocidad impagables -ese F-Zero X ha envejecido genial-.

Muchos intentaron subirse al carro de las nuevas tendencias del mercado, y uno de los que lo hizo con mayor acierto -y para sorpresa de todos- fue Electronic Arts con Star Wars Racer: Episode I, en el que recrearon las carreras de vainas vistas en Tatooine en Star Wars: Episodio 1. En ella, el joven Anakin competía para alzarse con la victoria y, con ello, comprar su libertad y poder unirse a la orden Jedi.

Parecía imposible, pero de una secuencia de media hora de película lograron sacar un juego entero, diseñando nuevos circuitos y virtualizando todas y cada una de las vainas y personajes que aparecían en esas escenas. ¿El resultado? Uno de los arcades de conducción futuristas más divertidos que recordamos y todo un icono de Nintendo 64. Hoy Aspyr trae de vuelta con una inesperada remasterización el clásico de culto a las consolas actuales. Abrochaos los cinturones, porque arrancamos con el análisis de Star Wars Racer: Episode I.

Carreras a 500km/h

Las carreras en Star Wars Racer: Episode I se llevan a cabo a gran velocidad en enormes circuitos repartidos por 8 planetas. A decir verdad el número de pistas disponibles ya era escaso en su momento, quedando hoy muy muy limitado en lo que a variedad se refiere. Si bien es cierto que el diseño de todos y cada uno de ellos es magnífico, con múltiples rutas disponibles y atajos ocultos que entrañarán no pocos peligros. Por que esa es otra, no sólo debemos preocuparnos de nuestros rivales, sino que los escenarios tendrán caídas al vacío, centenares de obstáculos y mucho más para frenarnos.

Nuestra vaina sufrirá daños según como nos golpeemos con el escenario, provocando problemas de potencia, maniobrabilidad o aceleración. Como mecánicos que somos podremos arreglar esos desperfectos en plena carrera, pero hacerlo nos obligará a bajar el ritmo, por lo que deberemos estudiar muy bien cuando queremos arreglar esos desperfectos si no queremos que sea peor el remedio que la enfermedad. No es la única mecánica accesoria a la conducción, ya que también dispondremos de un turbo que pondrá al rojo vivo los motores de la vaina y que nos dejará totalmente expuestos mientras lo usemos, por lo que un accidente en pleno turbo significará quedarnos fuera de carrera.

Conforme vayamos completando las carreras ganaremos dinero con el que podremos comprar piezas para mejorar nuestra vaina en la tienda del juego o en el desguace de Watto, lo que será primordial si queremos superar todas las pistas con la misma vaina para adaptarnos a las necesidades de cada circuito. Huelga decir que las distintas vainas también presentarán características muy distintas por lo que deberemos desbloquearlas y probarlas todas hasta encontrar la que mejor se adapte a nuestro estilo de pilotaje. Huelga decir que Sebulba es el mejor con diferencia, y la única que nos permite hacer trampas para perjudicar a los otros jugadores -sin lugar a dudas una idea que podría haberse explotado en un nuevo modo de juego estilo Mario Kart-.

Una remasterización sin mayores pretensiones

Si algo se le puede achacar a esta remasterización de Star Wars Racer: Episode I es que no presenta novedad alguna respecto del título original. Ni modos de juego, ni vainas, ni mejoras gráficas de gran calado. Se ha mejorado la resolución para adaptarla a los estándares actuales, se han respetado los 60fps, se han rescatado las melodías originales y se ha pulido ligeramente el control -la poca precisión del stick de Nintendo 64 tiene la culpa-. Más allá de eso no encontramos nada nuevo que nos pueda invitar a repetir si ya completamos el original.

Personalmente creo que se ha perdido una oportunidad maravillosa de traer de vuelta el clásico con novedades y usarlo como globo sonda para tantear una posible secuela adaptada a los tiempos que corren. Al fin y al cabo Star Wars es una saga muy querida, el juego funcionó en su momento y a día de hoy hay un hueco tremendo en el mercado ante la ausencia de nuevas entregas de WipeOut y F-Zero.

Conclusión

Star Wars Racer: Episode I es una remasterización básica del clásico de velocidad. Trae todo lo bueno de aquel con un remozado técnico que mejora resolución, sonido y control, pero que no arriesga lo más mínimo ni ofrece contenido de interés como libros de arte, nuevas vainas, circuitos o cualquier novedad que incentive su compra.

Para aquellos que quieran revivir el original es sin duda una oportunidad fantástica para recordar el verano del 99 y las divertidísimas carreras de vainas en el que es todo un ejemplo de diseño de circuitos. Para quienes no disfrutaron del original encontrarán una remasterización un tanto perezosa que se ve empañada por opciones mucho más elaboradas en la mayoría de plataformas.

Lo Bueno

  • Revivir las míticas carreras de vainas cómo hicimos hace años
  • El reajuste en el control le sienta como un guante
  • El diseño de los circuitos no ha envejecido lo más mínimo. Son excelentes.

Lo Malo

  • Remasterización perezosa, simple ajuste de resolución y control
  • No trae una sola novedad que incentive su compra, los mismos 3 modos del original
7

Escrito por: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.