Stellaris

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Análisis – Stellaris Console Edition

La conquista del espacio siempre ha sido uno de los sueños de la humanidad. Prueba de ello es todo el contenido al respecto del que disponemos. Películas, cómics, series… todas ellas nos presentan un futuro en el que la humanidad ha salido de su planeta en pos de la exploración de otros mundos. En todos estos productos audiovisuales y lúdicos, no nos encontramos solos en el universo, interactuamos con otras especies de diversos orígenes y creamos vínculos con ellos, como aliados o enemigos.

Si sumamos ese afán por descubrir los secretos que se esconden más allá de nuestro planeta a los juegos de estrategia en tiempo real, podemos tener una combinación ganadora. Ahora bien, ¿qué puede presentarnos Stellaris Console Edition para consolas que no hayan hecho ya otros juegos de similar corte?

Un universo personalizado

Stellaris Console Edition es un juego muy completo a nivel de personalización. Nos da la posibilidad de crear nuestro tipo de partida perfecto. El juego nos presenta una gran adaptabilidad a la hora de personalizar la sesión de juego. No solo permite elegir el tamaño de nuestra galaxia, también la forma que esta tendrá. Asimismo, nos permite elegir qué probabilidades hay de encontrar planetas habitables, restos de civilizaciones u otros elementos.

No obstante, el mayor atractivo de su personalización no reside en este apartado. Se encuentra en la creación de un imperio desde cero, basado en nuestras preferencias. Contaremos con una enorme cantidad de opciones para crear una raza que se adapte totalmente a nuestro modo de juego. No solo podemos elegir la especie, entre las que además de humanos, se encuentran seres emparentados con los moluscos, diferentes tipos de insectoides o incluso evolucionados desde vegetales. Contamos con seres para todos los gustos.

Stellaris Console Edition nos da muchas opciones para crear un especie que se adapte a nuestro modo de juego
Larga vida y prosperidad

A esto también tenemos que sumar las diferentes capacidades disponibles, como adaptabilidad a entornos, tipo de régimen político, sentimiento religioso o elección de nuestra flota, entre otros. Gracias a todos estos valores, podremos en pocos minutos estar al frente de un imperio similar al Klingon o Vulcano, incluso en apariencia, para los más Trekkies. También podemos crear un Imperio Galáctico, humano y xenófobo que enorgullecería al sagrado Dios Emperador en su Trono Dorado y los Altos Señores de Terra, para los más fanáticos de Warhammer 40K. Incluso es posible crear un imperio de una raza de hombres árbol similares a Groot, de Marvel.

Un universo en expansión

Aunque es cierto que podemos encerrarnos en nuestro sistema solar y aislarnos a la espera de que el resto de las razas controladas por la IA, o el resto de los jugadores en modo online, juegue sus cartas, la gracia está en la exploración y colonización. Así descubriremos sus fronteras y bastiones, expandiremos nuestros dominios y podremos someterlos o crear una federación amistosa. Aunque también cabe la posibilidad de que los sometidos seamos nosotros.

Como todo juego de estrategia que se precie tenemos un amplio árbol de tecnologías que explorar. Asimismo, estas serán imprescindibles para mejorar nuestras flotas, producción de energía y otros recursos. Uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la energía ya que esta es la moneda del juego. Puedes tener tus reservas de mineral o partículas exóticas repletos, pero sin energía no te servirán de gran cosa.

Stellaris Console Edition obliga a ser adaptables debido a los eventos aleatorios
Entre los muchos eventos aleatorios incluso pueden solicitarnos refugio un grupo de refugiados que huyen de su gobierno

Mientras exploramos la galaxia, nos encontraremos con eventos aleatorios para investigar, los cuáles no son obligatorios, pero sí muy recomendables. Entre estos, podemos encontrar naves que agregar a nuestra flota, estudiar unas esporas que terminarán convirtiéndose en una raza si se lo permitimos o mejoras a nuestros sistemas de producción. Todos estos factores pueden marcar la diferencia entre ser amos o vasallos en nuestra odisea espacial.

Informe de situación

Ahora bien, no es un juego de estrategia sencillo. Stellaris nos ofrece mucha información en sus pantallas de juego. Tanta que puede terminar por desorientarnos hasta que nos acostumbremos a manejarla toda. Entre sus puntos más destacables se encuentra un profundo sistema de diplomacia. Este no se limita a pedir o dar tributos. Gracias a estas funciones avanzadas podemos crear un sólido aliado que nos ayude en tiempos de necesidad o un enemigo que jamás nos perdone haberle insultado.

No obstante, como no existe el juego perfecto, Stellaris tiene algunas carencias. Entre ellas se encuentran su BSO que, si bien es muy adecuada a la partida, está muy limitada en cuestión de pistas. Asimismo, es cierto que las batallas espaciales, tanto contra peligrosos asteroides que amenazan con destruir nuestras colonias, como contra flotas enemigas o atroces aberraciones que surgen de las profundidades del espacio, podrían ser más vistosas. Carecen de emoción y epicidad, algo que habría ido muy bien en la línea del juego.

Ya no destruirás mi colonia asteroide…

Otro aspecto a tener en cuenta, más bien como advertencia a los cazatrofeos, es la necesidad de cambiar en los parámetros de inicio la partida a “modo de hierro”. Aunque a efectos prácticos únicamente sirve para poder guardar la partida cuando queramos o no, si no se activa, no cuenta la partida para los logros.

Estrategia de precisión

Stellaris es un juego muy recomendable para los fanáticos de la estrategia en tiempo real, sobre todo si les gusta la temática espacial. A los más veteranos, les recordará mucho a Star Wars: Rebellion pero mejorando los aspectos donde este se quedaba corto. Aunque el juego pueda parecer abrumador al principio por toda la información que nos muestra tanto en pantalla, como en los menús, una vez acostumbrados nos será imprescindible. Hasta el punto de parecernos que otros juegos de estrategia se quedan cortos en este aspecto.

Stellaris Consele edition puede llegar a abrumarnos en un primer momento con toda la información que debemos manejar
En todo momento tenemos visible la información al completo, desde flotas civiles y militares, recursos u opciones adicionales de investigación y sociedad

Otro de los grandes factores de Stellaris, es su rejugabilidad. Como todo juego de estrategia, las horas de juego son ilimitadas, pero en este caso, gracias a todas las opciones de personalización y los elementos generados de forma aleatoria, no habrá dos partidas iguales. Es esa mezcla de mecánicas de diferentes juegos similares las que consiguen que sea un juego tan complejo y completo.

Preguntábamos al principio qué nos podía mostrar nuevo Stellaris Console Edition. Pues bien, la respuesta es todo y nada a la vez. ¿Por qué? Porque coge mecánicas de juegos similares que han funcionado muy bien y las junta, aportando una mayor profundidad al juego que si solo se tratase de expandirnos. Es cierto que esa es nuestra finalidad, crecer en el juego, pero no hay una manera correcta de hacerlo. Al ser única cada partida, tendremos que adaptarnos a cualquier percance que se produzca para no acabar esclavizados o peor aún, extintos.

Stellaris Console Edition nos invita a explorar y conquistar la galaxia entera
Tendremos que competir contra otros imperios emergentes para dominar la galaxia

Agradecimientos

Este análisis ha sido posible gracias a una copia facilitada por Koch Media de Stellaris Console Edition para PlayStation 4. Gracias por acompañarnos en este viaje de conquista espacial. Asimismo, aprovechamos para invitaros a seguirnos en nuestra cuenta de Twitter, si aún no lo hacéis, para esta al día de todas las novedades del sector.

Lo Bueno

  • Complejo sistema de diplomacia
  • Gran posibilidad de personalización
  • Alta rejugabilidad
  • Modos offline y online

Lo Malo

  • BSO escasa
  • Batallas espaciales faltas de epicidad
8,5

Escrito por: Isaac Gonzalez Pulido

Técnico de soporte con una malsana obsesión por despiezar ordenadores y videoconsolas. MVP de la Comunidad PlayStation hasta su cierre y apasionado en general de los videojuegos desde pequeño. En ocasiones doy charlas de ciberseguridad en colegios.