The Nioh Collection

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Análisis – The Nioh Collection

Team Ninja, junto a Sony Interactive Entertainment y Koei Tecmo, nos ofrecen la posibilidad de volver al cruel y tenebroso Sengoku, una de las épocas más oscuras de la historia de Japón, caracterizada por cruentas guerras e innumerables muertes. Los creadores de Ninja Gaiden y Dead or Alive nos sorprendieron en 2017 con la primera entrega Nioh, en la que nos poníamos en los zapatos de William, en una aventura que discurría por las fantásticas tierras de un Japón feudal repleto de enemigos y Yokais. El año pasado llegó Nioh 2, a modo de precuela, que mejoró ligeramente ciertos aspectos de su antecesor, como comentamos en su respectivo análisis. Ahora, ambos títulos llegan unidos por este The Nioh Collection, un pack de ambos juegos que, además de contar con todos los DLC de cada uno, viene con mejoras dignas de un salto generacional como el que estamos viviendo. Vamos con el análisis de The Nioh Collection.

La crueldad en el Período Sengoku

Como hemos indicado arriba, y para quienes sean nuevos en la saga, Nioh nos emplaza a la era Sengoku, un período que abarcó más de 100 años en los que innumerables batallas por el control del país se sucedieron, dejando tras de sí un reguero de muerte y destrucción por todo el territorio. Tales masacres son claramente perceptibles en las dos obras de Team Ninja, quien ha conseguido representar la sanguinolencia de la época en cada uno de los escenarios que visitaremos a lo largo de Nioh y Nioh 2.

La historia, o parte de ella, se modifica en favor del videojuego, aunque escucharemos hablar de figuras, batallas y lugares reales de la época. Sin embargo, a pesar de las licencias que se han permitido tomar desde el estudio japonés, estas variaciones no terminan de conseguir que el argumento de los títulos enganche. De hecho, Nioh nos cuenta una historia difícil de seguir, mientras que Nioh 2 nos narra una línea argumental, previa a su antecesor, de una forma más lógica, sin llegar tampoco a cautivar al jugador. Desde luego, no jugaréis estos títulos por la fuerza de su historia.

Y es que, si nos fijamos en otros aspectos que envuelven a su mejor característica, el combate, podremos disfrutar de pequeñas perlas. Gracias a un espectacular juego de luces y sombras, y un cuidado mimo en cada detalle, viajar por el país del sol naciente en la época feudal es una gran experiencia en la que encontraremos escenas desgarradoras en cada uno de los niveles. El juego, lejos de ser un mundo abierto, nos permitirá explorar diferentes zonas de extensión media, pero limitadas, de forma que cuando completemos una de estas, volveremos al punto inicial, una especie de lobby donde podremos escoger nuestra siguiente misión, reabastecernos, mejorar nuestro equipo y otras muchas funciones.

En ambos títulos lucharemos contra diferentes enemigos en una gran variedad de escenarios, como un pueblo derruido y quemado hasta sus cimientos, o un bosque corrompido por la magia de los Yokai, sintiendo cada uno de ellos como un lugar único y cuidado en gran medida, Estos niveles, lejos de contar con intrincados caminos, son fáciles de explorar y no supondrán ningún quebradero de cabeza. De nuevo, esta saga se caracteriza por ser más accesible que otros títulos.

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Un soulslike difícil, pero no mucho

La duración de ambos títulos puede rondar las 30 horas, aproximadamente. Esta duración puede extenderse unas cuantas horas más si decidimos completar cada una de las misiones secundarias que nos encontraremos, las cuales suelen girar en torno a un encargo de alguno de los personajes que conoceremos en nuestro periplo por Japón y que no tienen mayor interés más allá de un nuevo desafío y conseguir alguna recompensa concreta. Algo parecido ocurre con las fases principales, y es que, más allá de avanzar en la historia de los dos juegos, cada nuevo nivel se divide en dos partes, exploración por el escenario, movernos desde el punto de inicio hasta el punto final, y una batalla contra el jefe final de turno, donde, si vencemos, abandonaremos el lugar.

La dificultad, eso sí, puede variar mucho en función de nuestra habilidad y el desarrollo del personaje que hayamos escogido. Como norma general, si vienes de haber experimentado los combates de otros títulos como Dark Souls, notarás dos claras diferencias. La primera es que el juego es más sencillo. La saga Nioh cuenta con un sistema de combate delicioso, increíblemente dinámico, que se apoya en la variedad de armas y en el uso de Ki, similar a la estamina o resistencia, que se consumirá con cada acción y que se rellenará con el tiempo. Además, justo después de gastar Ki podremos realizar un Pulso de Ki, que nos permitirá recobrar parte de los gastado al instante, siendo así una habilidad vital para sobrevivir a los desafíos y que dota al sistema de gran dinamismo, acercando su jugabilidad a la de un hack and slash. Sin duda, el combate es el punto fuerte de la saga.

Ya sea por el dinamismo de los combates o por nuestro dominio en el uso del Ki y los Pulsos de Ki, Nioh y Nioh 2 son entregas sencillas para alguien ducho en el género. Esto no es un punto negativo, no me malinterpretéis, de hecho, puede ser algo muy bueno para aquellos que busquen iniciarse en los soulslike o, simplemente, quieran disfrutar de desafíos más difíciles que la media de títulos del mercado de los Action RPG.

Además, a diferencia del primer Nioh, Nioh 2 cuenta con la implementación del multijugador, el cual nos permitirá abordar los niveles con hasta dos jugadores más, y los tres compartiremos una misma barra de salud que nos obligará a trabajar en equipo y a cuidar unos de otros. Y, para más inri, en esta precuela existen dos tipos de tumbas. El primer tipo, el cual también se encuentra en el primer videojuego, son las tumbas sangrientas, con las que invocaremos a personajes de la historia o jugadores reales que fallecieron en ese punto. El otro tipo, exclusivo de Nioh 2, son las tumbas benevolentes, con las que invocaremos a personajes a modo de ayuda para el desarrollo del nivel en cuestión.

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Pero volviendo a los enemigos, estos no contarán precisamente como grandes amenazas, al menos los contrincantes más mundanos que encontraremos a lo largo de los niveles. A diferencia de otros títulos del género soulslike, los Nioh no generarán en nosotros una constante sensación de tensión o miedo a la muerte, en parte, por el dinamismo de su combate. Esto puede llegar a ser un punto a agradecer para algunos jugadores, pues el viaje por entre los diferentes niveles se hace más ameno, permitiéndonos explorar y disfrutar cada detalle sin miedo a ser sorprendidos por la espalda. En este aspecto, Nioh cuenta con su propia personalidad.

Los Yokai, figuras esenciales en todos los aspectos

De hecho, los enemigos más interesantes no serán los humanos, sino los Yokai, figuras espirituales del folklore japonés que aquí toman forma como enemigos grotescos y realmente duros de pelar. A los ya de por sí potentes ataques, se les suman las variedades de Yokai, cada uno con su propio abanico de habilidades, y a la posibilidad de generar una zona a modo de portal a su mundo. En estas zonas, sus características se verán mejoradas; todo lo contrario pasará con nosotros, y deberemos “limpiar” estos cercos para evitar una inesperada y desafortunada sorpresa con los Pulsos de Ki.

En Nioh 2, además, controlaremos a un Cambiante, mitad humano mitad Yokai, lo que nos permitirá aprovechar la potencia de estos seres mitológicos en ciertos momentos del combate, ya sea para realizar una especie de parry a los ataques más poderosos,o para desatar todo el poder de nuestro alter ego para arremeter contra ese enemigo que se nos atasca. En el momento de configurar al personaje, prácticamente al principio del juego, podremos escoger entre tres tipos de Yokai y este será el único que podremos invocar a partir de entonces. Es un gran aliciente con respecto a Nioh, pero no dejo de pensar en lo interesante que hubiera sido poder virar entre los tres tipos en función de la situación en la que nos encontremos.

De hecho, si de algo adolece este Nioh 2, es de la ausencia de novedades. Más allá de un renovado apartado técnico, visual y sonoro, las únicas adiciones que hemos podido encontrar recaen sobre el nuevo tipo de tumba, dos nuevas armas, la guja y las hachuelas, y la posibilidad de transformarnos en Yokai y emplear diferentes ataques que robaremos a los enemigos. Por lo demás, la fórmula, para bien o para mal, sigue intacta.

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Combates en 4K o 120 FPS

Podríamos seguir hablando de la saga Nioh durante varios párrafos más, pero en este análisis debemos hablar de The Nioh Collection. Como hemos introducido en las primera líneas, este pack cuenta con los dos títulos de la saga, Nioh y Nioh 2, así como con cada uno de los DLC hasta la fecha. Se trata, pues de una gran oportunidad si en su día no pudiste jugar a estos grandes juegos, pero aún hay más.

Tanto Nioh Remastered Complete Edition como Nioh 2 Remastered Complete Edition cuentan con mejoras técnicas dignas de la nueva generación que tenemos entre manos. En estos títulos podremos escoger entre tres opciones referidas a este apartado, resolución 4K, tasa de frames de 120 FPS o el modo estándar de PlayStation 5. Por supuesto, estas opciones solo estarán disponibles si el monitor o televisión que tengamos permiten estas bondades.

El caso es que estas mejoras le sientan realmente bien a la saga Nioh. Con respecto a la resolución 4K, es increíble cómo mejoran los escenarios y paisajes con esta novedad. Es notoria la mejora que ha recibido la saga con este cambio y es de agradecer. Nada como derrotar demonios con esta resolución, aunque si lo que prefieres es disfrutar más aún de sus  combates, entonces la mejor opción puede ser la de 120 FPS, los cuales se mantienen estables en la mayoría de la aventura. La potencia de PlayStation 5 y su tecnología next-gen han ayudado en gran medida a la experiencia que Nioh quiere ofrecer.

Asimismo, Team Ninja ha conseguido reducir los tiempos de carga a una mera anécdota del pasado. Gracias al hardware de la consola, esta versión nos permite volver a la refriega en cuestión de segundos, algo que es de agradecer dado el género que trata. De esta forma, la experiencia no se ve truncada por tiempos de espera, ni al cargar el nivel, ni al revivir. De igual forma, los gatillos hápticos cumplen con su función a la hora de desplegar el arco, pero no van más allá. Lo mismo ocurre con el sonido procedente del mando, que nos dará más sustos que alegrías cuando, por ejemplo, rompamos una silla sin querer al pasar al lado de ella.

Por último, pero no menos importante, hay que destacar la inclusión del modo foto. Este modo ya se encontraba disponible en Nioh 2 a los pocos días de su lanzamiento, pero ahora se ha incluido en Nioh con esta nueva versión. Concretamente, este nuevo modo incluye grandes opciones de personalización y configuración de la cámara para obtener el mejor resultado en nuestras fotos, algo que, de nuevo, se ve acrecentado por el uso de la resolución 4K.

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Veredicto

The Nioh Collection nos trae de vuelta la era Sengoku con Nioh Remastered Complete Edition y Nioh 2 Remastered Complete Edition, ediciones que cuentan con todo el contenido adicional de ambos juegos y mejoras en el rendimiento, resolución y tasa de refresco. Se trata, pues, de una gran oportunidad para iniciarte en la saga de Team Ninja y es que el resultado de la experiencia no puede ser mejor. Por otra parte, si sientes que ya exprimiste al máximo ambos juegos en su día, este pack no te descubrirá nada nuevo, más allá del placer de jugar Nioh y Nioh 2 en 4K o 120 FPS.

Lo Bueno

  • Un sistema de combate fluido y gratificante
  • La ambientación esta muy lograda y cuidada
  • Las bondades de la nueva generación le sientan genial

Lo Malo

  • Más allá del 4K y los 120 FPS, pocas novedades
8.5

Escrito por: Alejandro Espacio

Graduado en Ingeniería Industrial Electrónica y Automática por la UEX. Gasto mis ahorros en mundos fantásticos para poder escribir y debatir sobre ellos. RPG y Acción y Aventura como escape de la realidad.