Windbound

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Análisis – Windbound

Windbound es, en esencia, un clásico atemporal. Un barco que naufraga, una superviviente y un mundo de posibilidades. Si bien hemos leído historias con estos parámetros miles de veces, jamás nos cansamos de lo último. Un mundo de posibilidades. En la monotonía de la vida adulta, muchas veces nos perdemos en el imaginario pensando qué fue, qué es y qué será. Windbound, en esencia, trata de eso. No sabemos nada, se nos ofrece una cinemática introductoria que plantea más dudas de las que resuelve y, una vez tenemos el control de la protagonista, toca sobrevivir. Pero… ¿a qué? Y más importante: ¿por qué? Desglosemos Windbound, uno de los títulos indies del año.

Un vasto océano con infinidad de islas es sinónimo de libertad

En Windbound tendremos una constante desde los primeros compases del juego. El título de 5 Lives Studios, compañía que en 2015 nos ofreció el fantástico Satellite Reign, nos pone un archipiélago entero en nuestra mano desde el segundo 1 de partida. Así, esta obra no trata solo de sobrevivir, versa también sobre explorar, sobre conocer aquello desconocido que nos llevará a encontrar el camino de vuelta. Sumando exitosamente varios géneros, como pueden ser el rogue-like y el RPG, por decirlo de cierta manera, Windbound toca varios palos para aunarlos en un computo global, creando así un cóctel que, si bien no es algo novedoso, consigue holgadamente su objetivo de funcionar.

Sus inspiraciones están claras, pero por encima de todas destacan dos: The Legend of Zelda, más concretamente Wind Waker, y Minecraft. Estos no fueron los primeros juegos que ofrecieron una libertad total tanto de juego como de exploración, pero sí han conseguido colocarse con el tiempo como los estandartes libertarios de la industria. Y, si bien Windbound se encuentra muy lejos de estas propuestas, no puede decirse que 5 Lives Studios no lo haya intentado. En la práctica, este juego está más enfocado hacia la supervivencia, ofreciendo incluso una dificultad que nos hará perder todo lo conseguido si perecemos durante la travesía. Por ello, sorpresivamente, nos encontramos ante uno de los títulos más desafiantes del año.

Pese a su premisa, no tardará en volverse repetitivo

Queda claro, a estas alturas del análisis, que Windbound se cimenta en dos conceptos de los que bebe continuamente: la exploración y la supervivencia. Si bien el primero no está todo lo pulido que deseásemos, ya que al final se limita a descubrir qué podremos construir y qué nos deparará la siguiente isla que visitemos, el segundo sí se encuentra desarrollado a su máxima expresión. Para sobrevivir tendremos que utilizar todo nuestro ingenio y mejorar cada apartado de nuestra habilidad. Así, comenzaremos recolectando piedras y hierbajos, cazando presas pequeñas y navegando en una pequeña canoa que cumplirá su función de trasladarnos.

Pero, tiempo después, el juego avanza a la vez que nosotros crecemos como jugador, ofreciéndonos desafíos que nos harán sentir satisfechos. Por ello, lo que empezó como «un juego de palos y piedras» termina en un auténtico desafío de supervivencia que, por desgracia, no tarda en pecar de repetitivo. Windbound incide en exceso en el coste de sobrevivir, castigando las malas decisiones de los jugadores y provocando que, en ocasiones, demos varios pasos en falso por encontrar el correcto. Si bien esto podría considerarse como el clásico «ensayo y error», algunos conceptos del juego están tan poco trabajados que, lastimosamente, nos llevarán a errar más veces de las que quisiéramos.

Un ejemplo podría ser el combate. Este aspecto jugable, que tendremos que dominar si queremos seguir hacia delante, es uno de los puntos negativos más flagrantes de la obra. Y es una lástima porque, pese a estar bien planteado y ser justo con el jugador, está tan mal ejecutado que muchas veces nos dañarán habiendo ejecutado la acción correcta. Por otro lado, la vasta exploración, que en un principio nos otorga una increíble sensación de libertad, se volverá repetitiva cuando visitemos la misma isla genérica por 8ª vez. Así, Windbound sabe sacar provecho de sus virtudes, pero sus fallos pueden llegar a empañar la experiencia si no sabemos navegar sobre las adversidades (chiste malo, lo sé, pero la ocasión lo pedía).

El minimalismo preciosista de títulos como Journey o RiME

Pero, por encima de todo, si por algo destaca esta obra es por su apartado visual. Cuidando hasta el más mínimo detalle, Windbound nos ofrece una experiencia relajante que se ensalza aún más cuando nos encontramos navegando. Así, parece que el estudio ha querido destacar este apartado jugable, ya que el título se transforma una vez nos encontramos a los mandos de nuestro medio de transporte marítimo. Y, por suerte para todos, lo han conseguido con creces. De hecho, en este aspecto donde más se nota la influencia del ya mentado Wind Waker, pero no es el único título del que podemos encontrar ciertas reminiscencias.

Obras como Journey o la española RiME ya ofrecieron en el pasado una experiencia minimalista, relajante y satisfactoria. En el caso del primero, el título hace honor a su nombre, cimentando toda su esencia jugable en el periplo de punto A a punto B. Con el segundo, Tequila Works colocó en el mapa una vez más a toda la industria española, demostrando que en este país, con los recursos suficientes, podemos crear títulos que conecten con el usuario a diferentes niveles. Windbound no busca la misma premisa que estos juegos, cuenta con un enfoque totalmente diferente, pero no podemos negar que, cuando contemplamos el apartado visual y cómo este encaja perfectamente con su excelsa banda sonora, sentimos una paz que pocos juegos pueden darnos.

Los fans del género disfrutarán de un juego único con contados fallos

En definitiva, Windbound es una de la sorpresas indies del año. Llegando en los últimos coletazos de la generación, se ha convertido en uno de esos títulos que solo dan valor al catálogo. Y, si bien tiene sus fallos muy presentes, motivo por el que el estudio ya anunció que se encuentran trabajando en diferentes parches, no por ello dejamos pasar que estamos ante una de las experiencias más únicas del año. Quizás sea porque soy de un archipiélago lleno de islas bañadas por el mar, pero este juego me ha hecho sentir, en diversas ocasiones, una paz y tranquilidad que pocos títulos han sabido transmitirme.

Si te gustan los títulos con toques de supervivencia, este es uno de los juegos que debes seguir con lupa. Si eres fan de las obras que ofrecen libertad y exploración, aquí tienes un producto que, con sus marcadas luces y sombras, te dejará un buen sabor de boca. Y si, en definitiva, eres un amante de los desafíos, Windbound conseguirá ofrecerte un reto que te mantendrá pegado al mando durante varias horas. Así, recomendamos el título de 5 Lives Studios a aquellos jugadores que disfruten con los rogue-like, la exploración y la tensión de perder todo por un paso en falso, pero deben tener claro que esta premisa, por el momento, tiene todavía algunas cosas que pulir.

Este análisis ha sido realizado en una PlayStation 4 Pro gracias a un código digital facilitado por Koch Media.

Lo Bueno

  • La sensación de libertad
  • El desafío que supone
  • Las posibilidades derivadas de la exploración
  • Un precioso apartado visual y sonoro

Lo Malo

  • No tarda en pecar de repetitivo
  • Algunos aspectos por pulir
7

Escrito por: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.