Analizamos la evolución de Fallout 76 desde su lanzamiento hasta la actualidad

Fallout 76 colmó las portadas de las revistas en noviembre de 2018 y no precisamente por ser un auténtico megatón. Desde entonces, numerosas actualizaciones se han sucedido para brindar a los usuarios del título la experiencia que se prometió. ¿Lo ha conseguido? La respuesta es sí y a continuación os regalo mis argumentos.

Fallout 76 sigue vivo tras más de dos años desde su lanzamiento, en un ya lejano noviembre de 2018. Si no habéis estado atentos al camino recorrido por el título desde entonces, os preguntaréis cómo es posible. Si sois del caso contrario, y estáis actualizados en este aspecto, no necesitáis seguir leyendo. En 2018, las críticas, tanto por parte de medios especializados como por propios usuarios, fueron poco alentadoras. Muchos comentaban decepcionados algunos de los problemas que le encontraban al primer título multijugador oficial -sin mods- de la saga postapocalíptica de Bethesda. Sin ir más lejos, la ausencia de personajes no jugables humanos, la falta de sensación de exploración en un mundo inmenso pero vacío,  misiones que no invitaban a ser jugadas o la ingente cantidad de bugs y errores que se sucedían uno tras otro. Todo esto hizo del lanzamiento un camino de espinas para desarrolladores y jugadores, unos por querer ofrecer la mejor experiencia Fallout hasta la fecha y otros por no poder disfrutar de ella.

Sin duda, Fallout 76 no salió como la gente esperaba. A nosotros, de hecho, tampoco nos apasionó al principio, como os contamos en nuestro análisis. De hecho, he de decir que yo era una de esas personas reacias a volver a Appalachia con todo lo que se criticó al título en su momento. Las cosas como son, el ser humano es influenciable y cuando una buena cantidad de mensajes negativos rodea a un videojuego somos más susceptibles de dejarlo en la estacada, a pesar, incluso, de que fuera uno por el que llevamos tiempo ahorrando. Pero también se dice que rectificar es de sabios y, si eso es verdad, entonces yo soy el más sabio de todos.

No es por echarme flores, ni mucho menos, es porque Fallout 76, a día de hoy, es una maravilla, quizás la maravilla que se nos vendió en su momento y sería de necios seguir criticando este juego por su versión original. No han sido pocas las operaciones estéticas y actualizaciones por las que ha pasado la propuesta multijugador del estudio estadounidense, lo que era necesario, y el resultado no podría haber sido mejor, desde luego. Pero vayamos por partes, al fin y al cabo, y es lo que me ha pasado a mí, se disfruta más el actual estado del juego cuando sabes cómo ha evolucionado durante estos dos años. Cómo era… ¿Si no me quisiste así, no me busques cuando esté asá?

Ya he mencionado, aunque sea por encima, el estado inicial de Fallout 76. A los problemas indicados arriba se les unían otros tantos relacionados con cargas de texturas y niveles lejos de los estándares esperados para un juego de esa escala. Cierto es que, normalmente, a los juegos de mundo abierto, y más a aquellos cuyos mundos son tan grandes y con tantas posibilidades que nos cuenta procesarlo, se les conceden ciertas licencias en cuanto a esos errores típicos de personajes volando, misiones interrumpidas o congelaciones. Pero, aún así, este caso superó la paciencia de muchos y no era para menos.

Pero siendo justos, más allá de todas las lagunas que pudiera tener, uno era capaz de ver buenas ideas en este proyecto. El carácter multijugador era su mayor alarde. Los mods de otros títulos como Fallout New Vegas o Fallout 4 que permitían jugar con amigos demostraron que era posible disfrutar de mundos azotados por la guerra y la radiación en compañía sin perder un ápice de la esencia rolera, y Fallout 76 no fue una excepción. Tanto en competitivo como en cooperativo. Bethesda logró un equilibrio muy estable para quienes querían disfrutar del peligro del yermo con amigos sin que nadie ajeno metiera las narices, o al contrario, para quienes preferían hacer de Appalachia su propio battle royale -el modo todos contra todos oficial llegó más tarde-.

evolución fallout 76

Pero como digo, todo eso quedó atrás y la culpa la tiene Bethesda y su magnífico Wastelanders. La actualización gratuita que llegó en abril de 2020 dio un vuelco completo a la trayectoria que llevaba Fallout 76, convirtiéndolo en la versión que debió venderse en noviembre. Con este paso por el taller, la propuesta del equipo mejoraba todo aquello que se criticó. Ahora, los humanos poblaban todo el mapa y eran ellos los encargados de dotar de personalidad toda la aventura. Fueron ellos, y las facciones, los que nos ofrecían las misiones más interesantes, las opciones de diálogos más divertidas y con profundidad -recordemos que en la versión original los diálogos eran… reducidos-. De hecho, nada más salir del Refugio 76 podíamos encontrar la primera misión de parte de un personaje humano no jugable, escuchar unos audios de la supervisora del refugio, encargo que nos serviría de tutorial, algo que también se echaba en falta dada la envergadura de la propuesta jugable.

Con Wastelanders, además, llegaron muchísimos personajes, nuevas criaturas y peligros dignos de las peores pesadillas, armas, armaduras, objetos, lugares, sorpresas y el esperado sistema de reputación, ese que nos permitía tener amistades, enemistades y hasta romances… Se podría decir que esta actualización fue exactamente lo que necesitaban los jugadores que quedaron descontentos con la versión original del título. Las mejoras técnicas, que resolvían problemas de cargas y rendimiento; la expansión en el diseño de los C.A.M.P., rejuvenecimiento de la interfaz de usuario y de las texturas, eventos aleatorios y constantes en cada recoveco del mapa, algunos de ellos de lo más divertidos… Fallout 76 por fin era un buen juego, por fin se sentía vivo, nutrido, divertido. Uno juego digno de volver a ser jugado y de nuestro tiempo.

Pero Bethesda no se quedó ahí. Concebido como un título multijugador, el título protagonista de este reportaje debía estar sujeto a continuas actualizaciones. No de las técnicas, que también, sino de contenido. Más misiones, más eventos, más sorpresas… Es esto lo que nos engancha como exploradores del yermo: cosas que hacer y lugares por descubrir. Y con este objetivo llegó el pasado noviembre la siguiente gran actualización de Appalachia, Amanecer de Acero, que daba la bienvenida a una de las facciones más conocidas del universo Fallout. Con esta expansión gratuita nos hundimos en las frías tripas de la Hermandad del Acero y conocimos a algunos de los mejores personajes de toda Virginia Occidental, como la paladín Leila Rahmani, líder de la expedición a cargo de reconstruir la zona.

De nuevo, más misiones, más lugares y más todo. Recompensas por doquier, con más eventos diarios y el sistema de puntos S.C.O.R.E. con el que obtenemos todo tipo de elementos estéticos y que se renueva con cada temporada. Hasta se actualizó nuestro C.A.M.P. de forma que pudiéramos cavar habitaciones en el subsuelo y ampliar el espacio de nuestro pequeño gran lugar de remanso. A mí me encanta la decoración de estos escondites, en Fallout 4 eché demasiadas horas poniendo a punto el asentamiento, y en esta ocasión no iba a ser menos. También es cierto que los que me he encontrado por ahí son bastante más bonitos que el mío, eso es así.

evolución fallout 76

Pero volviendo a lo importante, y así lo hilo con otro aspecto que es necesario recalcar, el multijugador sigue siendo la principal estrella. Todo es mucho más divertido cuando contamos con un par de armas amigas a nuestro lado. Y, por suerte, la comunidad siempre está ahí para echar una mano -y mira que en este tipo de juegos suele bastar con que no nos toquen las narices-. Cada vez que me he unido a un grupo de extraños, la mayoría de veces de más nivel que yo, nunca nadie me ha «invitado a salirme», ni puesto ninguna pega. He conversado con compañeros pidiendo ayuda u orientación y siempre he tenido respuestas positivas. En un paraje tan desolado y repleto de amenazas como Appalachia, es de agradecer que valientes aventureros  tiendan su mano al prójimo.

Se trata, pues, de una de las mejores experiencias para quienes quieran disfrutar de Fallout en compañía, aunque si preferimos jugarlo cuales lobos solitarios, también es una gran opción. En mi caso, las primeras 20 horas las recorrí yo solo, con el objetivo de habituarme a todo lo que consideraba básico. Tras este autoimpuesto tutorial de adaptación al nuevo Fallout 76, quise probar suerte con el multijugador. Quería probar cómo se sentía tras dos años de cambios, poniendo a prueba las capacidades técnicas, como el tiempo de respuesta, el delay y la sincronización con los demás usuarios. Para mi sorpresa, todo había mejorado, todo era mucho más fluido. Qué pena no haber podido disfrutar de este título durante el confinamiento.

evolución fallout 76

En definitiva, la propuesta online multiplayer de Bethesda dejó atrás, hace mucho tiempo, los problemas que lastraron su lanzamiento. Fallout 76 podría ser catalogado como uno de esos títulos que surgieron como ambicionas experiencias que, por unas  razones u otras, decepcionaron al principio y que resurgieron como el ave fénix tras unos cuantos retoques aquí y allá. Si, como yo, sois de esos jugadores que perdieron la ilusión a los pocos meses de su llegada al mercado, os recomiendo daros una vuelta por la nueva Appalachia. Os sorprenderá, os lo aseguro.

Y es que el principio de esta aventura está claro, pero el final aún no se vislumbra. El próximo 7 de julio llegará El Reinado del Acero, la siguiente expansión gratuita, y tendremos la posibilidad de profundizar en la historia que comenzó Amanecer de Acero y determinar el futuro de la Hermandad. Como viene siendo habitual, una buena cantidad de contenido adicional llegará a Virginia Occidental y, con ella, más horas de estar enganchados a la pantalla. Esta expansión es solo uno de los escalones en el plan de actualizaciones que Bethesda ha presentado para este año 2021, aunque también cuenta con ideas para 2022, como esas Expediciones que nos transportarán a lugares conocidos de Fallout junto a otros compañeros.

Este reportaje ha sido posible gracias a una clave digital de Fallout 76 y una suscripción de Fallout 1st para PlayStation 4 proporcionada por Bethesda.

Escrito por: Alejandro Espacio

Graduado en Ingeniería Industrial Electrónica y Automática por la UEX. Gasto mis ahorros en mundos fantásticos para poder escribir y debatir sobre ellos. RPG y Acción y Aventura como escape de la realidad.