Call of Duty: Modern Warfare, su multijugador y la necesaria adaptación por parte del jugador

En la franquicia Call of Duty siempre ha sido una constante durante los últimos años la rapidez y el dinamismo que presentaban su partidas multijugador. Mapas pequeños, con tres pasillos claramente marcados, donde se priorizaban los combates uno contra uno y la habilidad del jugador a los mandos para sobreponerse a las diferentes situaciones. Este mareante y adictivo ritmo de partida se vio completamente incrementado en las entregas donde Activision optó por los saltos y carreras por las paredes

Una constante que ha ido subiendo más y más en cada nuevo Call of Duty, pero que empezaba a pedir a gritos un cambio, algo que cambiara un poco las tornas para que la fórmula de la franquicia dejara de estar estancada en el mismo planteamiento, para que así volviese al lugar que le corresponde en la élite de los juegos competitivos. Algo que nos hiciera, a los jugadores, volver a adaptarnos a un sistema de juego demasiado familiar, y que volviera a plantar encima de la mesa nuevas reglas para nuestro disfrute. Y ese algo es Modern Warfare.

Un Call of Duty diferente

Se ha debatido mucho en redes y foros sobre este nuevo Call of Duty a manos de Infinity Ward. Sobretodo se ha estado hablando -en su mayoría de forma negativa- del ritmo de sus partidas, del diseño de sus mapas y de cómo estos fomentan una acción más táctica en la que los ya famosos camperos toman ventaja para hacer de las suyas. Quejas que, por una parte entiendo, pero por otra no. Quiero decir, en Call of Duty camperos ha habido toda la vida en menor o mayor medida, y es algo que creo es muy difícil de «corregir» por parte del equipo de desarrollo. Si bien es cierto que los mapas podrían haber tenido un trato diferente a la hora de plantear la acción en ellos durante los modos de juego más clásicos, en mi opinión, Infinity Ward lo que ha pretendido es que nos adaptemos a una nueva forma de jugar a Call of Duty.

En Modern Warfare ya no vale en spamear el R3 para correr por todo el mapa como si fuéramos el mismísimo Rambo en Vietnam. Éste es un juego que te exige que pienses un momento antes de actuar, que mires el minimapa, que entres con cuidado a los edificios, que elijas a conciencia el arma que vas a usar y la estrategia que pretendes llevar en la partida. Es un shooter táctico elevado casi a su máxima expresión, en el que cualquier pequeño error supondrá tu muerte en cuestión de segundos. Pero tampoco deja en ningún momento de ser un Call of Duty, simplemente es una entrega diferente y atrevida.

Adaptarse o morir

Y en este sentido, las quejas de cierta parte de la comunidad me causan curiosidad. Hemos tenido muchas entregas atrás en las que se pedía un cambio en la fórmula y que se volviera a una guerra moderna, sin tantos adornos y sin misiones espaciales. Que se volviera a los Call of Duty de la vieja escuela. Y, para mí, incluso con sus fallos, Modern Warfare es la definición de FPS de los de antes, de los que luego se recuerdan cuando tenemos otros lanzamientos en la franquicia que dan de nuevo un paso atrás. Es un juego que sabe mantener el dinamismo marca de la casa, pero que lo lleva a su propio planteamiento de guerra moderna, de guerra táctica, en la que las explosiones made in Michael Bay se dejan un poco de lado en pos de una experiencia más realista.

Por ello mismo, si queremos disfrutar al máximo de Call of Duty: Modern Warfare, debemos dejar de verlo como una entrega más en la que nos vamos a encontrar exactamente lo mismo, porque no es así. Es un título que le pide al jugador de CoD de toda la vida un pequeño periodo de adaptación antes de poder exprimir al máximo su planteamiento. Un planteamiento que, además, veníamos pidiendo desde hace años y que por fin tenemos aquí. Necesitamos un cambio de mentalidad también por nuestra parte, porque Call of Duty está empezando a avanzar por el buen camino y nosotros debemos hacerlo con él.

Modern Warfare es el soplo de aire fresco que necesitábamos

Con esto tampoco quiero obviar los fallos que tiene Modern Warfare en lo que al diseño de sus mapas se refiere muchos de ellos los comento en mi propio análisis del juego, pero también quiero destacar que Infinity Ward está en todo momento escuchando las quejas de la comunidad, y lanzando parches con mejoras casi cada semana. En este momento sólo nos queda esperar pacientemente a que estos aspectos negativos se corrijan y que el multijugador se convierta en el lugar perfecto para todos los jugadores. Una tarea que, quizás, se antoja imposible. Pero la base de Modern Warfare es muy buena para que se convierta en una de las mejores experiencias Call of Duty en años, de esas que recordamos más de una década después como su homónimo, y para ello sólo nos hace falta cambiar la mentalidad y adaptarnos a los prometedores nuevos tiempos por los que empieza a andar la franquicia.

Escrito por: Rubén López

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