Casi 4 años hablando de videojuegos dan para mucho

Desde niño me ha gustado hablar de videojuegos. Buena culpa de ello lo tiene Super Mario World, el icónico título de SNES al que dediqué más horas de las que por aquel entonces sabía contar. Antonio y Genny, mis padres, decidieron que era una buena idea dejar que un niño estudioso (quizás ya no tanto) que no daba problemas disfrutara todos los fines de semana de «un ratito de la Nintendo». Y de aquellos polvos, estos lodos.

Muchos de los paseos con mi abuela Lolita terminaban contemplando escaparates repletos de juegos. Nunca compramos uno, pero en mi memoria siempre estarán aquellas largas travesías señalando cartuchos en cajas de cartón, productos que dieron paso a aquellos CDs de la primera PlayStation que tantas alegrías me dieron. De hecho, los sábados saben mejor con un mando entre manos, helado de frutos del bosque y una partida de Harry Potter y la Piedra Filosofal sin memory card porque «eso no sirve para nada».

Crecí, establecí mis gustos y la PlayStation 2 no tardó en llegar a casa. Mi primera consola propia, nuevita a estrenar y colocada en mi cuarto junto a aquellas teles de tubo que ya no adornan los dormitorios. Catorce pulgadas eran suficiente para disfrutar de Kingdom Hearts, The Simpsons: Hit & Run y muchas tardes de Fórmula 1 emulando las hazañas de Fernando Alonso. Las tardes de Tekken 3 contra mi padre dieron paso a las mañanas de los fines de semana jugando Singstar con mi madre, mi hermana y mis primas. Y qué felices éramos.

El comienzo de un sueño

Una Game Boy Color, una Advance, la primera PSP, la Wii, la PlayStation 3, la 4, la 5, la Switch… ya he perdido la cuenta de cuántas consolas he podido disfrutar durante mis casi 27 años de vida. Pero en 2017, poco antes de cumplir 23, un tweet que se perdió por mi TL cambió mi vida. Esta web que hoy recoge mis palabras buscaba colaboradores, gente que quisiera formar parte de un proyecto tan humilde como apasionante. Y, Davinia mediante, acepté la propuesta que en un principió rehusé.

Videojuegos

Desde entonces ha llovido tanto que soy incapaz de recordarlo todo. Mi primera noticia habló de Dark Cloud y Dark Chronicle, dos juegos a los que ya guardo un cariño inmenso. Mi primer análisis me llevó al increíble Okami, un reto mayúsculo que solo un loco aceptaría para debutar en ese campo. Por el camino me topé con Ni No Kuni II, esa piedra en el camino que todos pisamos y que nos lleva a plantearnos si realmente valemos para esto. Me costó, pero Elena me ayudó a seguir creyendo en un sueño que me llevó a dirigir la redacción de una familia.

Desde entonces, la pasión y el trabajo constante se dieron la mano y llevaron a la web a ocupar un lugar que nunca antes había alcanzado. El último año ha sido extremadamente duro, lleno de desgracias y malas noticias, pero en Legión supimos arrimar el hombro para ofrecer contenido de calidad a aquellos que quisieran evadirse por un momento. Los videojuegos son, inexplicablemente, causa y motivo de muchas disputas, una postura que en este portal nunca hemos apoyado. Y no puedo estar más orgulloso.

Agradecimiento eterno

Siempre tendré palabras cariñosas para Daniel Funes. El director de esta web me abrió las puertas de la misma y me dejó las llaves sobre la mesa. Hemos reído, sufrido y llorado juntos durante años. Cada éxito personal lo hemos celebrado de manera virtual, hablando de lo mucho que nos gustaría vernos en persona y darnos ese abrazo que tanto tiempo llevamos postergando. En Dani tengo un amigo, un confidente que ha escuchado mis penurias y un aliado que siempre estará a mi lado en cada batalla. Te quiero tío, pero eso es algo que tú ya sabes.

Alejandro Espacio, Victor Puig, Noelia Arredondo, Davinia Negrín y Antonio Gallardo son el equipo que forma actualmente una redacción llena de cariño y pasión por el medio. Estar al frente de la misma durante años es algo que recordaré siempre, y por suerte puedo presumir de solo llevarme buenas experiencias y recuerdos con cada uno de ellos. Valéis muchísimo, vuestro trabajo es titánico, y gracias al esfuerzo que hacéis a diario Legión de Jugadores es quién es hoy en día. Ah, y siempre tendré tiempo para vuestras colaboraciones, así que espero que no os olvidéis de mí.

César, Jaume, Rodri, Bad Luck Jon, Isaac, Rubén, Heki, David y todas aquellas personas que hoy no recuerdo porque tengo las emociones a flor de piel también han sido una parte importante de este viaje que hoy toca a su fin. Por supuesto que no es un adiós, me es imposible imaginar un escenario de mi vida en el que Legión no esté conmigo, pero hay etapas que es inevitable cerrar.

Toda una vida marcada por los videojuegos

Han sido casi 4 años hablando de videojuegos. Este sueño empezó en octubre de 2017 y se termina antes de tiempo en julio de 2021. Desde entonces, he crecido en tantos niveles que me cuesta reconocer al Abelardo que tímidamente pedía permiso por el grupo para escribir noticias (muchas de ellas redactadas en la universidad). Más de 1.000 noticias, 30 artículos y 50 análisis es el bagaje de casi 4 años de trabajo, cifras que no corresponden a todo lo que me ha aportado Legión de Jugadores.

Por el camino he conocido personas e historias de todas partes de España. Me he apoyado en gente que quizás no llegue a conocer nunca, y he puesto el hombro para escuchar y consolar a cada miembro de la redacción que necesitase hablar con alguien. Legión me ha hecho entender que el cariño no depende de la cercanía. Muchas de mis relaciones actuales han nacido de aquí, de una web pequeñita que se mantendrá mientras Dani siga creyendo en ella.

Proyectos más grandes, diferentes y variopintos han tocado a mi puerta gracias a todo lo que he conseguido aquí. Pero aún así nunca tendrán en mi corazón el lugar que tiene Legión de Jugadores. Esta ha sido mi familia durante casi 4 años, y los miembros de ella lo serán durante el resto de mi vida. Los videojuegos y mis ganas de hablar de ellos me han dado la oportunidad de conocer gente maravillosa que hoy tengo el placer de llamar amigos.

Muchas gracias por leerme, os llevo en el corazón.
Abelardo González Hernández, (ex) jefe de redacción de Legión de Jugadores.

Escrito por: Abelardo

Con un mando en las manos desde que tengo uso de razón, empecé con una Super Nintendo y desde entonces no he parado. Lector ocasional, apasionado por los mundos de Miyazaki y nieto de Lolita y Juan.