La comida a través del videojuego parte 3: Yakuza

¿Como de buena tiene que ser una saga para que tras seis entregas más spin-offs siga sin tener una comparación en el presente y por qué no hay nada similar a Yakuza? Costumbrista en ocasiones y abrazando el realismo mágico y la cultura underground como marca, Yakuza ha sabido fusionar las historias de delincuencia japonesa de los setenta con un humor único en los videojuegos. Pero esto no viene de Yakuza, si no de Shenmue, el prototipo sobre el que se sentarían las bases de Kamurocho. Kamurocho es uno de los barrios más emblemáticos del videojuego japonés, y una inspiración perfecta de Kabuchiko, el barrio rojo más rojo de Japón.

La comida a través del videojuego parte 3: Yakuza

La traducción de Kamurocho a los mandos se traduce en una zona que se ha mantenido estática durante años, y que conforme avanzan las sagas puedes memorizar calles, esquinas y recovecos. Obviamente se van a modificar ciertos elementos y ampliar el movimiento con respectivas mejoras en cada entrega, pero en esencia el barrio es el mismo. En él se suceden las aventuras y desventuras de Kazuma Kiryu y compañía. El Dragón de Kamurocho, ahora jubilado de la papeleta protagonista, ha pateado calles y culos durante casi veinte años y sigue tan jovial como el primer dia; aunque ahora tenga un traje mejor y haya dejado atrás aquella horripilante camisa naranja y el corte de boy scout. También ha recorrido bares y restaurantes como el mejor glotón, y de eso vamos a hablar hoy, de la comida y los bares de Kamurocho, y de su tratamiento en la saga Yakuza.

La comida a través del videojuego Parte 3: Yakuza

El trato del estudio Ryu ga gokuto sobre la comida me resulta el más extraño de los tres que hemos visto hasta ahora. Mientras que en Kingdom Hearts 3 y Final Fantasy XV había elementos gamey y narrativos a su alrededor y mecánicas dedicadas, Yakuza decide tirar por lo clásico. También es una facultad que mantienen desde siempre, contarte estas historias de melodrama de señores en traje herederos del código samurai y maleantes glorificados mientras te endiñan un beat em up ligeramente arcaico y minijuegos de conducción y pesca. Estúpido, se podría decir, en tanto que una genialidad. Sus creadores han sabido comprender qué identifica a un videojuego y no llevar más allá de lo necesario ciertos aspectos que no servirían de nada a la franquicia; esto último solo realizado en Judgment, el spin-off de abogados y su sistema de seguimiento y persecuciones.

Entonces. ¿Qué tiene de destacable la comida de Yakuza? Es representativa. Sé que suena extraño, porque a nivel jugable su efecto es curativo en restaurantes y como pócimas básicas de menú en los combates. Es su efecto como narrativa emergente en el juego lo que siempre me ha llamado la atención. Ya que Kamurocho es un barrio rojo significa que la vida se hace en la calle, todo el mundo se conoce y el boca a boca es la ley. No es difícil razonar que, al igual que en toda ciudad pequeña, algunos lugares de hostelería se convierten en puntos de reunión y tienen sus altibajos de moda por tal o cual motivo. Reuniones en bares, gente armada en restaurantes de comida tradicional, palizas en clubs de citas, karaokes.

That’s Tasty

Y entre medias, Kiryu, gruñendo ante un plato de ramen.

Kazuma Kiryu es un tipo interesante. Un hombre de pocas palabras y estoico, referente del ronin. Habla con sus puños y su familia es lo importante, todo lo que tenga que ver con el honor y el respeto le interesa. Y con todo los de Ryu Ga Gokutou consiguen hacer que no desentone en un karaoke o solucionando trábalas amorosas en misiones secundarias. Mejor todavía, estos momentos dotan de personalidad al juego, mostrando una ciudad y un protagonista vivos y que responden a estímulos ajenos bajo unas normas y no como un lienzo en blanco. Pero al acabar el día, cansado de aporrear pecheras ajenas, Kiryu llega a un restaurante y solo trata con buenas palabras a sus trabajadores, que le entregan un plato de comida caliente para que restaure su salud y prosiga con su vida.

Es un remanso de paz y el juego lo sabe. Por eso la música es un lounge chill y las luces ambientales de los establecimientos son todos correctos y adecuados a la realidad. Los bares tradicionales tienen tonos ocres y apagados y las luces de neón brillante y artificial de los espacios de fast food de marca blanca; incluso los colores violetas de los bares de cócteles donde Kiryu se reúne con sus allegados. Que todos estos espacios se separen por momentos de carga (o que en entregas posteriores se delimiten por cambios de cámara) quiere decir, quiero pensar, que son espacios para relajar cuerpo y mente y simplemente descansar.

Kamurocho para dos

Cuando decía que la comida en Kamurocho es representativa me refería al concepto. Si que se ven lugares caros, o de comida de diseño (la auténtica, no esos sitios que pretenden venderte piel de pescado frita diciendo que es un crujiente de pescado). En el resto del barrio lo común son lugares de transición, donde comer tranquilamente y luego proceder con tu vida; formatos que ya se han establecido en occidente pero que antaño poseían cierto misticismo, fuese por racismo inherente o falta de concepto. Estos espacios de transición, con platos de relativa velocidad como el ramen o un yakisoba, tradicionales de barrios más pequeños en Japón, llenan las calles de un barrio vecino donde los rumores y el humo de los locales comparten espacio.

La comida a través del videojuego parte 3: Yakuza

Es estúpido, como lo es la premisa de Yakuza, que funcione tan bien un concepto tan simple. No hay que complicarse con la comida, no hay animaciones del plato, solo una imagen. Kiryu no tiene una animación comiendo, sale de espaldas y se escucha un sonido de comida, ni siquiera es una secuencia larga, se soluciona en unos diez segundos. Pero el entrar por la puerta, que los trabajadores tengan un nombre y una cara, que pregunten por un primero y segundo o bebida, las respuestas a cada plato. Yakuza consigue transmitir estos remansos con un Kiryu que,además de relajarse de una pelea, disfruta de un buen plato.

La cocina a través del Videojuego Parte 3: Yakuza, conclusiones

Por suerte, las historias de Kamurocho continuarán con la siguiente generación de Yakuzas, que ahora se pasan al rolazo por turnos y el humor característico de la serie. En lo que nos llega la séptima entrega numerada y vemos qué hacen con la comida, para el siguiente texto vamos a centrarnos en una de las sagas que más respeto ha tenido por la comida desde su creación, por la comida y por la caza de monstruos gigantes.

Escrito por: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan