Golden Sun: Esa gran estrella olvidada en los confines del espacio

Golden Sun es uno de los JRPGs que nos llegó a Europa por la época de los 2000 con una buena localización al español, y recibió una gran aceptación. Si bien es cierto que no era tampoco un género nuevo ni mucho menos, aquel título de Game Boy Advance ofrecía algún que otro cambio menor en el sistema de juego que le añadía un cierto encanto. Con una historia memorable, una buena jugabilidad y personajes algo carismáticos, la saga ha quedado atrapada en un agujero negro tras el lanzamiento de la tercera entrega para Nintendo DS. Son muchos los que recuerdan el brillo de aquella estrella que una vez bañó con su luz a miles de jugadores. A lo largo de este lapso de tiempo, mucho se ha hablado de una posible cuarta entrega, pero no parece que las plegarias de los adeptos del juego vayan a ser escuchadas pronto.

Sin ir más lejos, y con motivo del 18º aniversario de este hecho, os traemos un artículo en el que voy a divagar sobre algunos aspectos del título y de la saga que me parecieron dignos de mención en su momento y que todavía a día de hoy recuerdo con gusto. Desde algunos detalles más pequeños hasta otros más notorios, me doy cuenta de que todo guarda relación con la alquimia y la astronomía, y en un intento de escribir un artículo con un enfoque diferente a todo lo que he hecho hasta ahora, espero que todos los que leáis este escrito lo encontréis entretenido y, en cierta medida, hasta didáctico.

Estelar nebulosa

Sin entrar en detalles, Golden Sun cuenta con una buena historia que rodea principalmente a la alquimia y los elementos. Tras ciertos eventos que ocurren en la aldea donde viven los protagonistas, un grupo de amigos se ve separado y con un destino marcado. Aquí comenzaría el viaje de Hans y Garet, dos de estos jóvenes, que tratarían de cumplir su cometido conociendo a otros dos compañeros, Ivan y Mia, por el camino. Tal y como acabo de comentar, los elementos son de gran relevancia, y como tal cuentan con sus adeptos. Los adeptos son aquellos vinculados a estos elementos y que son capaces de utilizar psinergias, lo que vendría siendo magia. No obstante, esta historia no finaliza en esta entrega, y es la segunda la que recoge el testigo.

Golden Sun

Planetas errantes

Hans comienza como adepto de Venus (tierra), Garet de Marte (fuego), Ivan de Júpiter (viento) y Mia de Mercurio (agua). Sin duda alguna podemos ver la clara referencia a otros planetas del sistema solar, algo que casa bastante bien con el título. Por ende, cada personaje puede emplear psinergias relacionadas con su elemento. Mientras que Hans puede mejorar la defensa con muros de tierra, Mia puede sanar con la pureza del agua o atacar con carámbanos de hielo. Conforme aumentan su nivel, se van volviendo más poderosos como todo buen juego de rol. No obstante, aquí entra uno de los toques que hacen tan carismático este título, y es que hay ciertas psinergias que actúan como una suerte de MO de Pokémon. Estas psinergias se asignan a un personaje por medio de equiparle un objeto concreto, y abarca varios campos de utilidad.

Golden Sun

Gracias a ello, la jugabilidad es divertida, ya que cada mazmorra cuenta con sus puzles que deben resolverse con el uso de estas psinergias. Desde mover una roca del camino hasta congelar un pilar de agua o incluso, una visión psíquica que permite ver cofres o puertas ocultas. Es por ello que la exploración se hace amena e interesante, y no se reduce a un mero trámite de moverse de un punto de origen a un punto final con luchas de por medio. El título cuenta con una dificultad relativamente baja, por lo que ninguno de estos puzles supondrán un reto demasiado complejo. A la hora de combatir mantiene esta dificultad, aunque algunos bosses pueden dar problemas.

Metales, forjado, templado y soplado

El título guarda todavía un as en la manga, y es que a la hora de preparar a los personajes para el combate, existen los djinn. Estos son pequeños seres mágicos que se vinculan a los personajes y les prestan su fuerza, además de darles acceso a las invocaciones. Existen djinns de cuatro tipos: Venus, Marte, Júpiter y Mercurio, y sus nombres están relacionados generalmente con el subtítulo de este apartado. No obstante, esto no significa que los djinn de un elemento se deban asignar al adepto de dicho elemento, y es que se pueden combinar para conseguir nuevas psinergias. Si un personaje con ciertas psinergias se equipa con djinns de distintos elementos, posiblemente perderá la mayoría de las psinergias que tenía en pos de unas nuevas, que en ocasiones pueden resultar mejores. Esto hace que el título invite al jugador a experimentar con la alquimia.

Además, este no es el único beneficio que aportan los djinn, ya que solo por el mero hecho de equiparlos mejoran las estadísticas de los personajes, pero hay que andar con pies de plomo. Los djinn cuentan con habilidades de activación. Esto es que en medio de un combate, un personaje puede activar un djinn para que haga su habilidad (desde bajar la defensa del enemigo hasta curas grupales para el equipo, sus efectos son muy variados). El problema está en que dicho djinn entrará en un estado de reposo y necesitará ciertos turnos para reponerse y poder volver a usarse. Pero la alquimia es una pseudociencia caprichosa, y no es oro todo lo que reluce, ya que si agotas cierto djinn que estaba aportando equilibrio a tus psinergias, podría romperse y hacer que volvieran aquellas otras iniciales, o incluso que perdiera algunas.

La piedra filosofal

Por ejemplo, para que Mia haga una curación grupal, necesita un cierto número de djinn preparados. Si gasta la habilidad de uno de ellos, no podrá utilizar esta psinergia mientras dicho djinn esté descansando. En general, veo dos modos diferenciados de jugar a este título. El modo seguro y simple o el método más complejo pero más vistoso. Lo simple es asignar todos los djinn de un elemento a su adepto, por lo que puedes habituarte a sus movimientos y saber cuántos djinn necesita para cada acción y cuál puedes usar en cualquier momento. Lo complejo es mezclar los djinn. Conseguirás psinergias más poderosas y vistosas, pero tendrás que tener cuidado extra de no fastidiarlo todo usando al djinn equivocado. En mi opinión y tras haber probado ambos, me quedo con el complejo, ya que aporta esa satisfacción propia que viene cuando consigues la vida eterna usando una piedra filosofal.

Estrella masiva

La alquimia basa sus principios en el intercambio equivalente, cualquiera que haya visto Fullmetal Alchemist es conciente de ello. Y Golden Sun está basado en ella. Tras haberos contado todo lo que ofrece, solo resta haceros saber el coste. Y es que como os comenté con anterioridad, Golden Sun es un juego inacabado, terminado con un cliffhanger que obliga a jugar al segundo título si quieres conocer el desenlace. Y el coste del que os hablo es ni más ni menos la espectacularidad. Si bien la primera entrega muestra un mundo vivo con personajes carismáticos, Golden Sun: La Edad Perdida es el punto fuerte de la saga. Pensad en ello como si fuera un solo juego, donde la primera entrega es solo la mitad donde todavía no te has desarrollado tanto como para hacer las cosas más espectaculares.

Sin ir más lejos, las psinergias, invocaciones y djinns de la segunda entrega complementan a todo lo visto en la primera, y es ahí donde llega al jugador el sentimiento de que ha llegado a la cúspide del universo que ofrece la saga. Y si bien esta primera entrega es divertida y digna de jugarse, la segunda es todavía mejor, desmintiendo el mito de que las segundas partes nunca fueron buenas. ¿Y por qué iba a ser esto algo malo? pensaréis. No lo es. Y es que si bien os he dicho que había un coste, esto nunca tiene por qué ser algo malo. Todo el mundo daría todo el acero que tiene en su posesión si supiera que va a terminar convertido en oro, toda estrella masiva acaba siendo una supergigante roja que creará una supernova al final de su vida.

El púlsar que nunca llegó a brillar

Y es que tras el épico final de Golden Sun: La Edad Perdida, esta supernova fue reduciendo su volumen pero manteniendo su masa con la tercera entrega, Golden Sun: Oscuro Amanecer, y terminó inevitablemente en lo que os comenté al principio de este artículo: un agujero negro que podría haber sido una chisporroteante estrella de neutrones que aportase un brillo fulgurante al futuro de esta saga.

Solo queda esperar que, entre las diversas mentes que dirigen los hilos de la compañía desarrolladora y distribuidora de esta saga, exista aquel individuo o colectivo que opte por indagar en los oscuros confines del horizonte de sucesos de este cuerpo celeste en pos de hallar el conocimiento y por ende la necesidad de ir más allá de sus límites inexplorados para comprobar teorías cuya base se sostiene en el papel, y atravesar finalmente el agujero de gusano cuyo extremo blanco conduce a Golden Sun 4.

Escrito por: Jose García Sanjuán

Estudiante de Ingeniería Electrónica y amante de los videojuegos, sobretodo de los J-RPG (si son de Nihon Falcom mejor), aventuras gráficas o juegos de acción en tercera persona.