Hablando de (XXI)… nuestras parejas favoritas de los videojuegos

El día de San Valentín. Jornada donde el amor está en el aire, los enamorados se quieren más y los solteros abrazan su independencia. Y no nos olvidemos de lo lento que va nuestro querido Sam. Para bien o para mal, las parejas toman el foco principal del día, tanto en la calle como en los videojuegos. Es por ello que desde la redacción os hemos dejado una lista de nuestras parejas favoritas, algunas más empalagosas que otras.

Wander y Mono – Shadow of the Colossus

Corría el año 2006. Tras el excelso Ico, la primera obra del Team ICO, un conglomerado de artistas que buscaba darle otro sentido a los videojuegos, la PlayStation 2 se despedía con uno de los juegos más espectaculares que la industria ha visto: Shadow of the Colossus. En este título nos ponemos en la piel de Wander, un joven desesperado que se sumerge en la Tierra Prohibida con un propósito. Así, montado en su fiel yegua Agro, Wander se adentra de lleno en este vasto terreno repleto de peligros y sorpresas por doquier, todo ello con la intención de devolver la vida a su amada Mono.

Todo en Shadow of the Colossus, al menos para un servidor, es excelente o, como mínimo, lo roza. Una vez superamos la cinemática inicial, tenemos ante nosotros un mundo repleto de posibilidades copado por gigantescos seres que buscarán ponernos en un serio aprieto. Y, todo ello, mientras vamos consumiéndonos lentamente buscando la forma de devolver a Mono a la vida, yaciendo esta inerte en un templo durante la práctica totalidad del juego. 

Así, en la segunda obra del Team ICO, que recibió un remake hace escasos dos años, vivimos una historia de amor atípica, si bien la preconcepción de la misma es un cliché sumamente repetido. Encarnando al típico héroe que salva a la princesa, conseguimos encariñarnos tanto con Wander, protagonista de la historia, como con Mono, la muchacha que yace inerte durante el transcurso del juego, un ser al que querremos salvar de todas las formas posibles.

~Abelardo González

Henry y Julia – Firewatch

Cuando me comentaron el tema de este texto colaborativo me pasé un rato dándole vueltas sin llegar a ninguna conclusión. Por un momento estuve cerca de dedicar mi parte a el matrimonio Vostok de Papers Please, esa pareja que te hace cambiar el chip sobre lo que estás haciendo. De hecho había empezado a escribir estas líneas al respecto, pero luego recordé que me debía una pequeña reflexión sobre Firewatch.

Firewatch es jodido. Y su forma de decirlo es el propio inicio donde te sueltan la bomba dramática. Tras años de relación, en lo que parecía la pareja perfecta, todo se desmorona. Julia padece alzheimer. Henry, intenta hacer lo posible salir adelante, pero es cuestión de tiempo que se sienta abrumado por la situación. Al final la familia de Julia decide llevársela a Australia para poder cuidar de ella. Y Henry…acepta un trabajo de vigilante forestal en el parque nacional de Shoshone.

Firewatch nos mete en la piel de una persona abrumada, que ha visto cómo toda su vida se ha venido abajo en los últimos meses y se ha vuelto incapaz de seguir adelante. Y por ello huye. De todo su entorno y todo lo que le recuerda a su situación personal. Alejarse y perderse en un parque natural, sin contacto con nadie es su último recurso. Siempre he defendido que el conflicto del Henry es algo que sucede fuera del propio juego. Nuestra andanza por el parque no deja de ser su peculiar penitencia para reencontrarse así mismo, perdonarse por sus errores y asumir que debe afrontar su dura realidad. Por ello aunque nos pasemos todo el juego hablando con Delilah, nunca la vamos a ver. Porque esto no va sobre ella, sino sobre Henry y Julia, su relación y como ha cambiado su forma de vida.

~Jaume Alto

Ezio y Sofia – Assassin’s Creed II

Que soy un gran fan de la saga Assassin’s Creed no es ningún secreto, así que cuando me puse a pensar en alguna pareja para este texto lo vi claro. Esta saga nos ha dado algunas de las parejas más memorables, como Altaïr y María, Bayek y Aya, Arno y Elise o Ezio y Sofía, de quienes voy a hablaros hoy. Enfrascado en la búsqueda de las llaves de Masyaf, en Revelations, Ezio conoce a Sofía en su librería de Constantinopla. Tras hacer amistad Ezio la ayuda, lo que atrae la mirada de los Templarios sobre ella. Mientras Ezio se dirige a Capadocia, estos asesinan a Yusuf, el protector de confianza que Ezio la había puesto y la secuestran. Tras su rescate, ambos parten a recuperar las llaves de Masyaf. Hacemos un salto en la trama hasta que Ezio vuelve de la biblioteca de Altaïr, cuando ambos deciden comenzar una vida juntos.

Ya en su casa de la Toscana, con Ezio al margen de la hermandad, tienen dos hijos, Flavia y Marcello. Sus vidas pasan tranquilas, Ezio ya no está en sus años mozos, lleva tiempo ocupándose principalmente de los viñedos y de los menesteres de la hacienda, pero son muy felices juntos. Han compartido aventuras y están muy unidos. Pero la felicidad no es eterna. Un día aparece en la finca de ambos Shao Jun buscando ayuda. Como pudimos ver en Embers, donde se desarrolla esta parte de la trama, todo desemboca en el final de la vida de Ezio. Una vida llena de aventura, retos, amistades y amor.

Tal vez su historia no sea la típica de película romanticona pastelosa. Aun así, superaron obstáculos juntos y fueron felices hasta su final, lo que sí se incluye entre sus clichés típicos. Quizás al final, su historia no es tan distinta de estas películas.

~Isaac González

Nathan y Elena – Uncharted 4

Dejemos las cosas claras desde un principio. No soy de los que creen que el amor es perfecto. No todo es como en las películas/series donde las conversaciones nos hacen tirarnos de los pelos con el surrealismo que destilan. En las relaciones, de vez en cuando, hay altibajos, peleas y discusiones, y es de lo más normal. Aunque, quizás, lo que no es normal es que tu novio sea un cazatesoros que frecuenta malas amistades y que siempre se ve envuelto en guerras, de una u otra forma. La relación entre nuestros más que queridos Nate y Elena no comenzó con un amor a simple vista, sino que se fue forjando a lo largo de varias y grandes aventuras.

La primera entrega de la maravillosa saga de Naughty Dog nos proponía un primer acercamiento, una primera cita, entre ambos personajes, con un descarado y carismático Nathan Drake y una periodista cuyo objetivo era dar la mayor primicia del momento como Elena Fisher. Ya desde este momento sabíamos que era la típica relación amor-odio, esa que, personalmente, tanto me gusta, y la cual se vio envuelta en la continua montaña rusa que el juego ofrece como experiencia, dándole una sensación de ‘cercanía’ con respecto al mundo real.

Ya sea en medio de la nada en una selva alejada de la mano de Dios, en un pequeño poblado tibetano, en el desierto más árido y deshidratado, o en medio de antiguas rencillas familiares, ambos siempre seguían adelante. Incluso cuando Nathan no consiguió batir el récord de Elena en el Crash Bandicoot de Uncharted 4: El desenlace del ladrón. Sí, me refiero a la escena. Esa escena. Tan maravillosa en sí misma como realista y cercana. ¿Quién no ha deseado nunca jugar a videojuegos con su pareja ideal?

~Alejandro Espacio

Max y Chloe – Life is Strange

Como todos sabemos, el amor no es solo cosa de chico y chica, sino que basta con tener sentimientos por alguien sin que nada se interponga en ello. Es por ello por lo que he decidido hablaros de esta pareja tan querida por la comunidad, que si bien no llegan a tener una relación como tal, el juego ofrece al jugador la opción de que ambas se enamoren. Además, es una pareja que (viajes temporales aparte) podría ser tan real como la vida misma. Y es que Life Is Strange se recrea en ofrecer escenarios tan realistas pese a sus toques de ciencia ficción que muchas veces te hacen replantearte las decisiones que acabas de tomar. Pero si hay una decisión de la que no puedo arrepentirme, ya sea por tener 0 empatía o por lo que sea, es (alerta de spoiler) de haber elegido la opción “Bae b4 Bay”, eligiendo a Chloe sobre todos los demás habitantes de Arcadia Bay.

Es curioso, no obstante, cómo surge esta relación, puesto que ambas se conocen desde pequeñas, jugaban a ser piratas y daban dolores de cabeza a sus padres, como todo niño que se precie. Por temas de la vida, Max se ve obligada a mudarse a Seattle, prometiendo a Chloe hablar todos los días, que nada iba a cambiar. Nada más lejos de la realidad. Sea por la razón que sea, Max ignoró a Chloe en sus peores momentos cuando más la necesitaba, y todo ello junto a otros factores provocó un cambio en esta última, haciendo que se cerrase a todo el mundo. Cuando Max vuelve a Arcadia Bay, y tras una serie de eventos, finalmente consigue que el jugador le coja cariño al personaje, y aunque podemos “emparejar” a Max con quien queramos o dejarla sola, mi reflejo como jugador en el personaje principal me hizo apostar por la peliazul pese a toda la historia que tienen detrás. He aquí cuando me surge la gran duda de este título respecto al ship de marras: si yo no estuviera controlando todo lo que ocurre en el juego, ¿llegaría Chloe a perdonar a Max y se enamoraría de ella? ¿O tal vez simplemente enfoqué mis deseos como jugador sobre la pantalla sin plantearme cómo habría sido si no?

~Jose García

Artyom y Anna – Metro Exodus

Hay personas que se conocen por casualidad y que, gracias a la suerte, viven toda su vida juntos, felices y sin complicaciones que se puedan interponer en su relación. Parejas que el destino ha querido que estén juntas y lleven vidas fáciles. Pero también hay otras parejas que tienen que vivir muchos momentos duros por el camino, con situaciones que pueden llevar al límite el amor que sienten el uno por el otro. Algunas se quedan por el camino, sí, sin embargo las que consiguen sobreponerse de estos problemas son las relaciones que después consiguen estrechar unos lazos todavía más fuertes. Como es el caso de Artyom, protagonista de la saga de videojuegos Metro -así como de las novelas en las que se basan-, y de Anna.

Desde la primera entrega, 2033, ambos empiezan a construir una relación que se extenderá hasta Exodus, con un desarrollo lleno de dificultades y baches. Artyom y Anna, antes de todo, tienen que preocuparse por sobrevivir a los horrores del Metro de Moscú, por lo que enamorarse de alguien en este tipo de circunstancias complica más las cosas. A pesar de ello, ellos consiguieron sobreponerse a todos estos peligros, convirtiéndose en una de las parejas más célebres que he tenido el gusto de disfrutar dentro de un videojuego. Algo que se ve incluso más presente en su último lanzamiento, con esas maravillosas escenas en el tren que conseguían que te olvidaras por un momento de la muerte para centrarte en la felicidad que Anna conseguía introducir dentro de Artyom. Un pequeño oasis rodeado de un verdadero desierto de muerte y desesperación.

~Rubén López

Sora y Riku – Kingdom Hearts

Nomura, yo entiendo que quieras sorprender a la fanbase, pero cuando te piden algo con tanto ahínco, dáselo. LLevas más de diez entregas contando una historia sobre corazones, presente pasado y futuro y lo más estable que has tratado a lo largo de varias plataformas y formatos es el amor que Sora y Riku profesan el uno por el otro. En Kingdom Hearts 1, Sora parte en su búsqueda, y en menor medida en la de Kairi, y a partir de ahí se continúan enlazando tramas entre ellos dos. Que si están conectados por el corazón, que si en 358/2 Days Riku da la vuelta al mundo para despertar a Sora, que si tal. 

En Dream Drop Distance, la relación entre ambos es tan fuerte que uno puede entrar en los sueños del otro y, en pos de salvar a Sora, Riku tiene acceso directo al propio corazón de este, en un auténtico alarde de amor y confianza totalmente envidiable.

Y no voy a ser yo el que te señale porque hayas creado una pareja con tanta fuerza que durante el propio Kingdom Hearts 2 su reencuentro es una escena tan poderosa que está hecha con las animaciones cinematográficas en vez de las conversacionales, a diferencia del encuentro con Kairi que se interrumpe por una pelea, encuentro mucho menos climático que el ya mencionado.
Porque el amor tiene mil formas, y tú eres el director y tú decides cuál es tu pareja canon. ¿Estoy diciendo que probablemente Kingdom Hearts 3 fuese mejor juego si Sora le confesara su amor pasional a Riku en vez de todo un Dlc alrededor de dos minutos de juego con Kairi? No. ¿Lo estoy negando? Tampoco. Solo estoy aportando pruebas empíricas. Es eso o admitir que es queebaiting, lo cual es muchísimo más problemático, Nomura.

~Rodrigo Losada


Tras este largo colaborativo, lanzamos la pregunta al aire: ¿Cuáles son vuestras parejas favoritas de los videojuegos? Podéis hacernos llegar vuestras respuestas a través de los comentarios o nuestra cuenta de Twitter. Finalmente, agradecemos esta larga y variada lectura, si habéis llegado hasta aquí. Podéis encontrar otros artículos colaborativos como nuestros Hablando de… o nuestros repasos a 2019 en la web.

Escrito por: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.