La importancia de la historia y sus claves en los videojuegos

¿Por qué hay juegos que, pese a carecer de una calidad gráfica excepcional o una estupenda jugabilidad, se quedan grabados en la memoria pese a jugarlos una o dos veces? Bien, puede que sea por una parte artística que últimamente está siendo un poco apartado a favor de otros criterios comerciales: la historia. Vamos a analizar un poco esos recursos cuyo objetivo es manipularnos para mantenernos enganchados al mando y hacernos pasar un rato memorable.

Videojuegos y literatura: Dos caminos no tan separados

Un videojuego no es tan diferente de un libro, obra de teatro o película. Básicamente es un medio para contarnos una pequeña historia. Esta era la encargada de mantenernos atentos a la pantalla cuando esta solo mostraba texto, sin cinemáticas espectaculares. Nos atrapaba en un mundo alternativo y nos empujaba a seguir jugando para descubrir más y más. Antes los juegos se apoyaban más en esa parte artística marcando generaciones enteras. Hoy en día impera el modo multijugador competitivo. Ser mejor que los demás, conseguir mejores objetos para ser más visible, único y envidiado. Más o menos como una red social, pero trasladado a un videojuego.

Presentación, nudo y desenlace. Esas son las tres partes de toda historia. Da igual el formato en que se cuente o si ha sido escrita hace diez o cien años. La estructura no ha cambiado nada en siglos. Lo que sí han ido cambiando han sido los recursos empleados para hacer que nos enganchemos a la misma. Y el uso de los mismos es lo que convierte un simple videojuego en una obra maestra que perdura en el tiempo.

Uno de los más usados es el giro argumental. Todo se desarrolla de forma normal hasta que llega un punto donde te sacuden tal bofetón al cerebro que te deja con las neuronas bailando. ¿O es que alguien se esperaba que muriera “Aeris en Final Fantasy VII” la primera vez que se jugaba? La muerte de un personaje, el descubrimiento de que el malo en realidad no es tan malo o una traición como en “Anthem” son ejemplos de cómo los creadores intentan dar un giro a la historia para marcarla a fuego en la mente del jugador. Pero, en mi opinión, al ser un recurso tan manido es, a veces, fácil predecir en una mala historia. Sorprender al jugador de esta forma es cada vez más difícil.

El espectador y la conexión del mismo con la obra es la clave de la historia

Crear afinidad con un personaje es algo bastante difícil, pero a su vez es efectivo. Al conseguirlo deseas ayudarle a lograr sus metas y te sientes en parte realizado al conseguirlo. Seguro que más de uno arrasaría ciudades enteras si tocaran a Ciri en “The Witcher 3: Wild Hunt” y no porque aparezca mucho en el juego, sino porque los creadores logran despertar ese sentimiento paternalista en el jugador que le obliga a velar por ella. O quién no ha sentido ansias de venganza por la muerte de Iwao Hazuki en “Shenmue”. Dos grandes formas de crear afinidad y ni nos dimos cuenta.

El hangcliffer se emplea mucho en sagas de libros y películas. Básicamente es dejar al espectador con una incógnita que promete ser desvelada en la siguiente entrega. En “Shenmue II” aún se nos deja pendiente zanjar el asunto con Lan Di y la profecía de los espejos. Una magnífica forma de mantenerlos casi 20 años (se dice pronto) con la intriga y el deseo de ver la historia finalizada (grande Yu Suzuki). También se usa de forma sutil en el cierre de capítulos. Has logrado alcanzar tu destino y logrado sacar la espada encantada de la piedra. Ahora toca salvar al reino, sí, pero… ¿Quién es esa figura que te observa desde las sombras? ¿Amigo o enemigo? Fundido a negro y sigue jugando si quieres descubrirlo.

Y tú, ¿qué historia recuerdas con más cariño?

Desde luego hay más factores a tener en cuenta para determinar el éxito de un videojuego aparte del argumento, pero el buen uso de los recursos literarios para la construcción de historias envolventes contribuye en gran medida al disfrute de los mismos. Ya conoces algunas de las técnicas con las que guionistas, creadores y creativos suelen captar nuestra atención, a veces, de forma magistral. Y puede que alguna de ellas sea la razón por la que tienes un cariño especial a algún juego en concreto. ¿Recuerdas qué momento del mismo te marcó? ¿Fuiste presa de algún recurso argumental dejándote a merced de los creativos?

Ahora que ya lo sabes no luches contra ello. Déjate sorprender y atrapar por la historia que te quieran contar. Puede que así llegues a disfrutarla más.

Escrito por: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.