La comida a través del videojuego Parte 2: Kingdom Hearts 3

Si enumerase la lista de problemas que tengo con Kigdom Hearts 3 en general, y con Nomura en particular, necesitaría pedir la baja voluntaria porque no me darían las horas. Por eso me resulta gracioso que me haya puesto a jugar voluntariamente de cara al lanzamiento de Re: Mind, el DLC que pondrá punto y final a Kingdom Hearts 3. Pese a todos los hilos de Twitter y las múltiples (e interminables) quejas, me resulta imposible negar que hay cierta magia y buen hacer en el juego. En especial, los pequeños detalles. Minucias, en el sentido positivo de la palabra, que aligeran la experiencia.

kingdom hearts 3 cocina

En la primera partida del juego me fijé en la presencia de Remi en el juego. Remi es la rata de Ratatouille, la película de Disney sobre críticos amargados y comidas de la infancia. La rata sin churro aparece en Villa Crepúsculo de camino a la mansión, y sirve como introducción para la mecánica del restaurante Bistró, toda una subcapa del juego con su loot y estadísticas; esencial para algunas personas que juegan al modo maestro.

En resumidas cuentas, me estoy haciendo una partida en modo maestro y me he quedado por las recetas.

Kingdom Hearts 3, menús y ratas

En el modo maestro son necesarias las recetas’ es una frase que me hizo dar el salto a la partida previa al DLC. No por nada la mecánica que más me gustaba, la más desaprovechada en la partida de dificultad normal, si que resulta ser obligatoria en un modo donde la barra de vida es una simulación de los dos o tres golpes que puedes resistir en un combate. A grandes rasgos cuando acabamos el prólogo de Kingdom hearts 3 se nos da acceso a un submenú del juego donde podemos comer. En vez de sustituir a los productos de curación lo que hacen estos menús, que hay que cocinar también, es aumentar nuestras stats en combate (ataque, defensa, HP, MP, esas cosas).

Los menús se basan el el formato francés de degustación. Esto es: un primer plato, entrante; ligero y sin mucha consistencia para abrir el paladar del comensal. Un ejemplo clásico es el Ratatouille, plato que da nombre a la película y que no dista mucho de un pisto español, solo que en este caso cada verdura debe cocerse individualmente hasta su punto óptimo.

Al entrante le sigue la sopa, pudiendo escoger entre consomés, cremas o veolutés, incluso alguna espuma; textura que no hace mucho que se ha puesto de moda en los restaurantes generalistas pero que cuenta con cierta fama en esferas más altas desde hace años. Luego siguen un plato de pescado y otro de carne, finalizando con el postre. La esencia de esta estructura de platos sigue la teoría del sabor sobre cantidad, requiriendo de cierta estabilidad y coherencia gustativa entre platos. Al mismo tiempo, ninguno puede tener exceso de cantidad porque al final son cinco platos y eso llena a cualquiera.

El año de la rata

Antes de nada, alabar la densidad innecesaria en cuanto al tema del restaurante. La secuencia de introducción de Remi nos lleva a una cinemática con Tío Gilito, dueño del restaurante de Villa Crepúsculo y zona que hará de Hub central del juego. Este restaurante será esencial para crear platos a lo largo del juego e incluso conseguir una llave espada nueva (aunque es más una skin en si de otras del modo historia). Debemos suponer que este conjunto de contenido es el que justifica la presencia de Ratatuouille en vez de un mundo en si para la película, y hasta deberíamos agradecer que esta se haya convertido en una serie de mecánicas en vez de uno de los mundo pobres del late game de Kingdom Hearts 3. Sea como fuere la ejecución es genuina.

kingdom hearts 3 remi

Jugablemente no es una reinvención de la rueda, ya que al final nuestra forma de comunicación con la cocina es mediante un número de minijuegos para la primera vez de cada plato. Estos se desbloquearán en la tienda cuando avancemos en el restaurante y ya no tendremos que contar con los minijuegos, aunque si que costarán dinero. Para poder crear las recetas, como en la vida misma, necesitaremos ingredientes. Ingredientes que se encuentran a lo largo del juego y que difieren según el mundo, añadiendo un grado de completismo que no es tan intrusivo como puede sonar y que incluso añade bastante variedad de juego, gracias a los flanes. Los flanes son sincorazón que aparecen en zonas completadas y que nos instan a hacer minijuegos para conseguir premios, tales como ingredientes extras.

Rata selecta

Gracias a los flanes se nos desbloquea un segundo menú donde aparecen las sorpresas, agradables, por suerte. Aquí hay que hacer un especial incapié en el detalle y selección del equipo de desarrollo, con unos platos que tanto en ingredientes como en presentación denotan un buen gusto por la comida que pocas veces suele relacionarse con el videojuego. Mucho menos con uno de adolescentes elegidos por el destino para aporrear villanos de Disney con una llave. Pero aquí estamos, con recetas, otra vez totalmente recreables, que cuentan con un nivel de elaboración de alto a profesional, ya sin mencionar unas presentaciones que rozan el stendalazo.

Encima, tanto las recetas como los ingredientes son necesarios para conseguir Arma Artema, el arma definitiva de la saga Kingdom Hearts, que también pide completar los 7 minijuegos de flanes.

Existe un confort jugable a la hora de conseguir los ingredientes para estos platos; sin contar los dos tipos de minijuegos, y está en el dominio del loot in-game. A diferencia de otros juegos RPG, Kingdom Hearts no cuenta mucho con la obtención de equipo en tanto que de materiales para crear nuestras propias armas y armaduras. En la nave gumi tenemos una lista de tesoros y partes bastante extensa, pero en cuanto a la aventura a pie este loot se reduce al obtenido de enemigos; siendo pociones y éters los focos de tesoros y cofres. En esta entrega, al incluirse los ingredientes, se obtiene otro foco de loot con hierbas, peces, frutas y carnes que, salvo algunas cajas de comida china comicamente colocadas, salen de lugares razonables.

Conclusiones, el recetario de Kingdom Hearts 3

Al menos para mi, que igual soy yo que me fijo en estas cosas, el tema de las recetas y los ingredientes aporta un elemento extra a la hora de rejugar esta entrega. Y sin duda, de forma totalmente inocente, espero que el DLC Re:mind añada algunos platos e ingredientes extras al juego. Tendré miles de problemas con Nomura y sus obras a lo largo del tiempo, pero no le puedo negar una especial dedicación a la comida, que ha pasado de frutas con presagios y helados dulces y salados a menús completos.

Puede parecer coincidencia que estos dos textos sobre comida y videojuegos se hayan centrado en títulos orientales. Por todo el mundo es conocida la fama japonesa a la hora de transmitir toda la pasión de la comida al medio audiovisual, y probablemente mantenga la línea un rato más, porque el siguiente texto nos llevará a las calles de Kamurocho; lugar donde una cerveza y un plato de ramen pueden salvarte de la paliza más pellejosa de los bajos fondos.

Escrito por: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan