Madrid Games Week 2019: Impresiones de Final Fantasy VII Remake

Final Fantasy VII Remake es uno de esos juegos que, sin haber salido aún a la venta, está llamado a hacer historia dentro del sector de los videojuegos. Esta nueva reimaginación del clásico JRPG a cargo de Square Enix con Tetsuya Nomura a la cabeza, lleva ya años dando que hablar a propios y extraños, con un lanzamiento que ha estado rodeado de polémica desde el día en el que se anunció. Sin embargo, todas esas dudas se han disipado después de ver varios adelantos del juego y de haber podido probar a fondo una demo durante la Madrid Games Week 2019. Hoy os traemos nuestras primeras impresiones de Final Fantasy VII Remake y de esta prueba jugable en la que hemos vuelto a ponernos en la piel de Cloud y compañía 22 años después.

De vuelta a Midgar y a la nostalgia

La demo que hemos probado nos sitúa en la ciudad de Midgar. En ella nos moveremos por los niveles inferiores de la misma, para cumplir con el objetivo de detonar una bomba en el generador, trabajo para el que nos han pagado. Acompañados de Barret comenzaremos nuestro descenso a las profundidades de Midgar, donde a modo de tutorial nos irán facilitando información útil para avanzar. Durante el recorrido jugaremos con Cloud, no siendo posible cambiar de personaje fuera de las batallas. Aún no sabemos si en la versión definitiva será posible cambiarlo en cualquier momento.

Cloud y Garret en una de las cinemáticas de Final Fantasy VII Remake

A los pocos metros, nos encontraremos con los primeros enemigos para ir tomando contacto con el sistema de combate, esta vez mucho más enfocado a la acción real que a los turnos, pero sin dejar a estos de lado del todo. Tras bajar unos cuantos niveles nos encontraremos también con algunos drones, igualmente nada complicado. Durante el recorrido encontraremos cajas que podemos destruir y que nos servirán para recuperar puntos de salud. Una vez lleguemos al reactor, tras una cinemática donde Barret dudará de nosotros, llegará el verdadero enemigo de esta demo: el Guardián Escorpión, un gigantesco robot acorazado y fuertemente armado. Antes de centrarnos en el combate, hay un detalle que nos ha llamado mucho la atención al detalle de la cinemática. Mientras Barret duda de nuestra lealtad, Cloud ve caer una pluma de color negro que no podemos evitar relacionar con Sephiroth.

Combate de acción y turnos, una mezcla que funciona

Regresando al combate con el Guardián Escorpión, esta es más tediosa que difícil debido a la gran cantidad de puntos de vida que tiene. Durante la pelea debemos intercambiar entre Cloud y Barret para optimizar los ataques y utilizar las habilidades especiales de cada uno. Uno de los cambios con respecto al juego original es que en esta ocasión el combate es en tiempo real en lugar del clásico combate por turnos, como ya hemos comentado. No obstante, estos últimos no se han querido desechar del todo para mantener toda la esencia posible de su predecesor. Aunque podemos dar golpes como si de un hack and slash se tratara, tendremos la opción de parar completamente el tiempo al abrir el menú de comandos, donde elegiremos las distintas habilidades que podremos usar de cada personaje. Mientras asestamos golpes a nuestro enemigo, la barra que está debajo de la que indica sus puntos de vida se irá llenando. Una vez llena, el Guardián Escorpión pasará a ser vulnerable. En este estado, nuestro enemigo se quedará inmóvil y los ataques le restarán una mayor cantidad de puntos de vida.

Tras varios asaltos en los que el Guardián Escorpión irá cambiando de táctica, caerá abatido y tras una nueva cinemática habremos terminado la misión. La demo en sí se hace corta puesto que el nivel de dificultad de la misma no es elevado y por la velocidad a la que suceden los acontecimientos. En cuanto a este primer aspecto de la demo, se agradece que la dificultad no sea excesivamente alta para poder apreciar mejor los detalles. Aún así, seria deseable que en la versión definitiva el nivel de dificultad fuera un poco más alto.

Batalla contra el Guardián Escorpión en Final Fantasy VII Remake

La belleza de Final Fantasy VII Remake

El juego está despertando pasiones y no es para menos. Tanto su aspecto gráfico, como su banda sonora han sido tratados con mucho mimo. No obstante, al tratarse de una demo de un juego aún en desarrollo, aún hay algunas cosas que pulir. Por ejemplo, hay momentos en los que Barret se colocará entre la cámara y Cloud impidiendo que podamos ver con claridad. No obstante, pese a esos pequeños defectos que como decimos, son entendibles en esta fase, es una demo que se disfruta mucho.

Para aquellos que vayáis por la Madrid Games Week, podréis probarla por vosotros mismos en el stand de PlayStation. No obstante, os recomendamos armaros de paciencia, ya que es uno de los juegos más esperados y pueden formarse largas colas. Por lo que respecta a nosotros, ha sido un placer poder revivir después de tantos años las aventuras de Cloud. Siendo sinceros han pasado muy bien los años para Final Fantasy VII haciendo de este remake una nueva experiencia llena de nostalgia.

Solo queda dar las gracias a PlayStation, Square Enix y Koch Media por haber hecho posible que podamos disfrutar de la demo durante la feria. Esta prueba, además está subtitulada en castellano, lo que la hace más accesible. Tampoco olvidéis recoger la lámina que regalan a todo aquel que la pruebe, con un tamaño A3 perfecto que sirve como recuerdo del juego y que quedará genial enmarcado en cualquier habitación. Os recordamos que la Madrid Games Week durará todo este fin de semana y que podréis seguir toda nuestra cobertura del evento tanto en nuestra web como en nuestro Twitter.

Escrito por: Isaac Gonzalez Pulido

Técnico de soporte con una malsana obsesión por despiezar ordenadores y videoconsolas. MVP de la Comunidad PlayStation hasta su cierre y apasionado en general de los videojuegos desde pequeño. En ocasiones doy charlas de ciberseguridad en colegios.