Primeras impresiones – RIDE 4

Probamos la beta a fondo: RIDE 4 tiene motivos para brillar

Milestone es un estudio movido por la pasión. Siempre lo he dicho en mis análisis de sus títulos. La mejoría vista estos últimos 5 años sitúan al equipo italiano en primera línea en lo que a simuladores se refiere. Tomaron el testigo y se hicieron con el control del género de las motocicletas en consola y PC y a día de hoy nadie se atreve a arrebatarle la corona que tanto esfuerzo les ha costado conseguir.

Ya sea en los títulos oficiales del campeonato del mundo de MotoGP o en la saga RIDE, Milestone siempre va un paso más adelante para mejorar la experiencia. Tal y como comenté en mi análisis de la tercera entrega, la compañía había conseguido mejorar en lo gráfico y enamorar con la pasión y el cariño con el que trataron cada una de las motos incluidas. Sin embargo el título adolecía de fallos de IA, un modo carrera no muy bien diseñado y fallos de menor importancia.

En esta ocasión hemos podido probar la versión preview de RIDE 4 para poder traeros unas primeras impresiones de su beta un mes antes de su lanzamiento definitivo.

Un pequeño paso adelante, que no es poco

Lo cierto es que esta preview a la que hemos tenido acceso era bastante limitada al permitirnos únicamente hacer carreras o contrarrelojes sueltas en 10 trazados distintos. Tras días quemando goma en Brands Hatch, Imola, Monza o el larguísimo Nürburgring y probar las casi 30 motos disponibles en la beta, ha llegado el momento de sacar nuestras propias conclusiones.

Al haberle metido medio centenar de horas a RIDE 3, he de decir que esta cuarta entrega se siente más como una simple mejora que no como una entrega innovadora. Es cierto que falta por ver el nuevo modo campaña que promete ser más divertido y adictivo que en entregas anteriores, pero al menos a los mandos todo se siente muy familiar.

Mientras que a nivel técnico todo luce más o menos igual, la inteligencia artificial A.N.N.A. también se ha mantenido intacta y sigue siendo un intento de acercarse al sistema de IA de Forza, con una inteligencia adaptativa que busca leer las trayectorias y movimientos de jugadores reales para implantarlas a sus CPU’s. Cómo ya dije en la última entrega; es un buen intento, pero sigue teniendo margen de mejora. Dónde sí hemos visto una mejora notable es en las físicas de la motocicleta. Si bien en anteriores entregas podíamos permitirnos el lujo de pisar pianos a 200km/h sin inmutarnos, en esta ocasión deberemos tener mucho más cuidado con las características del firme.

Personalmente he insistido en probar varias motocicletas en el infierno verde de Nürburgring Nordschleife para ver cuánto influían sus desniveles y las irregularidades de su trazado. Lo he hecho además con motos de varias marcas y cilindradas. Así por ejemplo con la Honda CBR600 en la parte revirada sufríamos oscilaciones al frenar y acelerar con brusquedad mientras tumbabámos la moto. En cambio, al hacerlo con una Kawasaki Z900, pese a su mayor potencia, peso y cilindrada, ésta entraba mucho mejor en las curvas gracias a su horquilla invertida y aceleraba con presteza merced del poderoso motor de cuatro tiempos.

Quizá querido lector estés leyendo esto y pensando que nadie va a hilar tan fino a la hora de jugar a un juego de carreras, pero el mimo puesto por Milestone en estos pequeños detalles es lo que lo convierten en un serio aspirante a simulador definitivo de motociclismo. Estos detalles son especialmente relevantes cuando nos enfrascamos en las carreras de resistencia, que nos obligarán no sólo a mantener un ritmo constante sino también a jugar con la estrategia, el consumo de combustible y de neumáticos para minimizar las paradas en boxes. Pensar sobre si escoger motor de 2T (menor consumo y potencia) o de 4T (máxima potencia), sopesar qué tipo de suspensión tiene la moto o la disposición de los cilindros -dónde las Yamaha con su motor lineal arrasan- son cuestiones a tener en cuenta a la hora de afrontar los distintos circuitos.

Esperando con ansia la versión final

No vamos a engañar a nadie; la beta nos ha sabido a poco. Pero lo ha hecho porque nos brinda una treintena de motocicletas emblemáticas, mientras el juego final tendrá un total de 119 modelos, por sus circuitos cada entrega más variados y exigentes, pero sobre todo por su nuevo motor de físicas y cómo influye este en el gameplay.

RIDE 4 se siente como un nuevo paso adelante, pero en distintos grados. Mejora muy levemente en lo técnico, en la IA rival o en las opciones de juego -aún queda por ver la estructura del nuevo modo carrera-, pero sin embargo da un salto de gigante en lo que a físicas se refiere. El juego se torna mucho más realista, y la primera vez que nos agarremos a su manillar tendremos serias dificultades para adaptarnos a las irregularidades del firme y a lo nervioso de los motores. Pero esa es la gracia, sentir la moto como una extensión de nuestro cuerpo y aprender a llevarla de forma suave y veloz por los circuitos más legendarios del planeta. Y eso a Milestone se le da muy bien.

Sin más nos despedimos hasta dentro de unas semanas para el análisis de RIDE 4, pero ya adelantamos que se va a tratar de un lanzamiento muy especial para todos los amantes de las dos ruedas.

Escrito por: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.