Ratchet & Clank: 4 años después del reboot perfecto

El dúo perfecto

Parece que fuera ayer, pero han pasado ya nada menos que 5 años desde el lanzamiento de Ratchet & Clank en PlayStation 4. Tras arrancar la saga de forma magnífica en PS2, y gozar de grandes secuelas en PS3, la saga de Insomniac se había quedado sin ideas frescas para seguir recibiendo la atención del público. No es para menos, ya que entre 2011 y 2013 salieron al mercado 6 entregas de la saga entre remasters y títulos para smartphones.

Por todo ello Insomniac decidió darle un necesario descanso a la franquicia, mientras se enfrascaba a trabajar en otros proyectos exclusivos como fueron Sunset Overdrive para Microsoft y Marvel’s Spider-Man para Sony. Pero no por ello iban a abandonar su saga más prolífica -si no tenemos en cuenta Spyro al ser propiedad, en su momento, de Universal-. Es por ello que desde el equipo quisieron hacer un reinicio, un reboot completo que actualizase al primer título, introdujese los cambios necesarios para adecuarlo a los tiempos modernos y traer de vuelta a la actualidad un título que fue lanzado originalmente en 2002.

Su apuesta fue de lo más arriesgada, ya que no se limitaron a lanzar un videojuego, también acompañaron el lanzamiento con una película homónima que narra los mismos hechos del juego y que se lanzó en cines, con una templada recepción de la crítica y una cifra de espectadores modesta. No por ello fue una mala jugada, ya que a decir verdad, una vez vistas las cinemáticas del juego, estaba claro que ya tenían más de la mitad del trabajo hecho de cara al film.

En cualquier caso en el artículo de hoy quiero destacar porque Ratchet & Clank de 2016 me parece todo un ejemplo de lo que un reboot debe aspirar a ser y porque considero que fue la primera piedra en el nuevo camino que afronta la saga.

Vuelta a los orígenes

Si de algo pecaron en la pasada generación fue de querer llevar la saga más allá de lo que un título de este corte necesitaba. La inclusión de un lore demasiado profundo, tantas galaxias por visitar y tantos planetas a los que acudir llegaron a colapsar la atención del jugador. Menos es más. Y no cabe duda de que en el reboot se optó por ello. Se recortaron un par de planetas que no aportaban valor al conjunto, eran más de lo mismo, y decidieron dedicar esos esfuerzos a ampliar los ya conocidos, dotarlos de mayor entidad y favorecer el backtracking con nuevas zonas accesibles tras conseguir el accesorio necesario.

Quizá de inicio la reducción de niveles podía llevarnos a una mala primera impresión, pero una vez se profundiza en el juego y nos metemos de lleno en su salsa queda patente que fue la decisión más acertada. Planetas como Pokitaru y Gaspar, muy poco explotados en la entrega de 2002, tenían aquí mucho más territorio por explorar y muchas zonas inéditas, en especial el planeta caribeño que en el clásico apenas ocupaba media hora de juego hasta conseguir la mejora de avión para Clank. Pero en la entrega de 2016 es un planeta totalmente explorable, incluso su fondo marino. Gaspar también gana en profundidad gracias a los propulsores dispuestos por todo el nivel, que nos permite por primera vez explorar el planeta entero volando de un lado a otro. Una decisión de diseño de lo más acertada, que otorga personalidad propia y rasgos más distintivos a cada uno de los niveles.

Aplicando todo lo aprendido

Uno de los motivos por los que la primera entrega envejeció tan mal -y ya quisieran muchos juegos envejecer así- fue porque las secuelas posteriores introdujeron una cantidad ingente de novedades que dejaban a años luz a su antecesor. Por ello Insomniac no quiso conformarse con traer de vuelta el clásico, sino que lo actualizó con todas las buenas ideas aparecidas en sus secuelas: armas que mejoran y evolucionan, minijuegos, carreras… Todo lo que funcionó bien en sus secuelas estaba de vuelta, adaptado a los tiempos modernos y dando más contenido a cada una de las fases.

Pero no solo mejoraron a nivel jugable, la narrativa ganó enteros en esta reinterpretación del original con unas cinemáticas mucho más acordes a los títulos actuales y una presentación de la historia en clave de humor mucho mejor contada y detallada. Si en el original la historia solo avanzaba mediante las cinemáticas, aquí, gracias en parte por la mejora técnica, apenas hay diferencia entre las escenas cinemáticas y el propio gameplay, por lo que el juego puede permitirse combinar ambas según la situación, creando una experiencia mucho más uniforme y creíble.

Y es precisamente en el apartado técnico dónde Ratchet & Clank logra brillar como nadie. Pese a cumplir los cuatro años, estamos sin lugar a dudas ante uno de los títulos más bonitos y espectaculares de todo el catálogo de PlayStation 4. No exprime al máximo la potencia de la consola, eso ya lo han demostrado God of War y Horizon Zero Dawn. Sus niveles son acotados, su distancia de dibujo es limitada gracias a ello, y sus texturas son mayormente planas gracias al estilo de dibujo de la obra. Pero es que Insomniac supo aprovechar todas esas decisiones artísticas para poner toda la potencia de PlayStation 4 en unos escenarios coloridos, con tonos saturados, unos efectos especiales de aúpa en el uso de las armas más potentes y una suavidad inédita en la saga pese a no sobrepasar los 30fps. Ratchet & Clank es una película de animación en movimiento. Lo es por no pecar de soberbia y querer abarcar más de lo que el motor gráfico podía dar, pero sabe jugar como nadie con sus limitaciones y encauza la potencia hacia las áreas que mejor sabe explotar el estudio.

El futuro próximo

Uno de los aspectos en los que más mimo se nota al jugar la entrega de 2016 respecto la original, es en la insistencia de presentar a los personajes, tanto héroes como villanos, de cara a la más que probable secuela. Si se tratará de una entrega completamente nueva o un reboot de la segunda entrega, con un Dr. Nefarious ganando protagonismo en este nuevo reinicio, aún no lo sabemos. Sin embargo la rumorología no ha cesado estos últimos meses y son muchas las voces que dicen que la próxima entrega de Ratchet & Clank se está preparando para los primeros meses de vida de PlayStation 5. No se me ocurre mejor anzuelo para atraer al público joven con su colorida y divertida propuesta, sin renegar por ello del público adulto que acuda a él por nostalgia y apego a la saga.

Lo que está bastante claro es que, entre el final abierto del reboot, los rumores de su inminente secuela y que Marvel’s Spider-Man 2 parece bastante lejano en el tiempo, las posibilidades de ver pronto una nueva entrega del lombax y su robótico amigo son muy altas. 

Escrito por: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.